Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 24 de junio de 2021
  • Actualizado 11:52

Niñas hackers, expertas en tecnología que inspiran y guían a otros menores

Elyn Mamani, Valerya Gutiérrez y Brissa González son tres pequeñas que comparten sus conocimientos sobre informática, crean aplicaciones e inventan equipos tecnológicos.   

La mexicana Brissa González, Valerya muestra su aplicación My Planet y Elyn Mamani con sus herramientas de trabajo. CORTESÍA-FREEPIK
La mexicana Brissa González, Valerya Gutiérrez muestra su aplicación My Planet y Elyn Mamani con sus herramientas de trabajo. CORTESÍA-FREEPIK
Niñas hackers, expertas en tecnología que inspiran y guían a otros menores

La tecnología se volvió esencial en la vida diaria de todas las personas, sobre todo desde que empezó la pandemia y las actividades se volcaron a las plataformas digitales. Esta nueva normalidad potenció el talento de varios niños y niñas, pero también los puso en vulnerabilidad ante los cibernautas que, muchas veces, buscan aprovecharse de ellos. 

Pero, al igual que estos expertos que usan sus conocimientos con fines bastante dudosos, también hay niñas hackers, un término que representa a tres menores expertas en tecnología y robótica que son inspiración para otros niños y sirven de guía sobre cómo se debe navegar en el internet de forma segura. 

La palabra hacker hace alusión a una personas que tiene amplios conocimientos sobre informática que se dedica a detectar fallos de seguridad en sistemas informáticos, ya sea de una forma positiva o negativa. 

Elyn Mamani, Valerya Gutiérrez y Brissa González son las tres niñas que, con su conocimiento y talento, marcan la diferencia y abren el camino a muchas menores que sueñan con crear e inventar proyectos    tecnológicos. 

ELYN, NIÑA PRODIGIO DE LA TECNOLOGÍA 

Elyn Maya Mamani Mamani es una niña que, pese a su corta edad, tiene una amplia trayectoria en el mundo de la tecnología y la robótica. Sus múltiples proyectos, entre ellos las orejas de gato robóticas, la hicieron destacar a los 7 años. Ahora, a los 11, da clases a otros menores, fundó una escuela de programación y es inspiración para otros niños y niñas. 

La pequeña dio sus primeros pasos en la tecnología a los 4 años con la ayuda de su papá, quien es otro apasionado por la robótica. Poco a poco, empezó a programar, inventar y diseñar proyectos. “Desde pequeña me interesó este mundo porque es algo en lo que algunos niños a veces no se enfocan, ya que en las escuelas tampoco se enseña. Por eso, yo quise inspirar a que otros niños puedan aprender este mundo tan genial”, cuenta a OPINIÓN. 

A costa de quemar algunas resistencias eléctricas, probando y errando, Mamani fue de-sarrollando sus trabajos. El primero es una casita inteligente en la que puede controlar  toda la parte eléctrica; luego presentó Reciclabot, un aparato que permite elegir qué tipo de basura botar según su categoría; el siguiente fue Duchabot, que ayuda a ahorrar agua mediante la limitación del tiempo que se destina en el baño; posteriormente, llegaron las orejitas de gato; después presentó Quirquincho, un robot que puede detectar gases tóxicos en las minas; también creó un cangrejo que mide la contaminación del agua y desarrolló varias aplicaciones móviles, entre otros proyectos que le permitieron afianzar su experiencia. 

La última plataforma en la que trabajó, junto con Valerya Gutiérrez, es un chatbot que recibe información sobre la salud de las personas en este tiempo de pandemia, mismo que fue ganador de un concurso de Jalasoft. 

Toda su trayectoria ha sido reconocida en varias olimpiadas de tecnología en Bolivia, desde 2016 hasta 2019. 

Otra de la actividades de Mamani es dar clases, su experticia le dio la posibilidad de transmitir sus conocimientos a otros menores. “Al principio tenía un poco de miedo, pero ahora enseño a los niños más pequeños porque con ellos me llevo bien. Me gusta enseñar, no es un trabajo, es una oportunidad para que los niños aprendan”, asegura. 

En este tiempo de pandemia en el que la mayor parte de las actividades se hacen mediante las redes, Elyn da algunos consejos para manejar adecuadamente el mundo digital. “Si instalamos algo mal se puede meter un virus o hackers a nuestra computadora”, menciona y recomienda a otros niños: “Que no entren a páginas que no conocen, siempre traigan a adultos para que les digan si está bien que instalen eso o busquen en Google. Hay que pedir ayuda a un adulto”. 

Asimismo, para evitar caer en trampas o estafas cibernéticas, asegura que lo mejor es no descargar juegos dudosos o entrar a portales poco confiables. 

“Es bonito ser hacker, pero de una buena forma para que beneficie a otros”, afirma. 

Entre los múltiples trabajos que realiza Elyn, es fundadora de Mkits - ciencia y tecnología al alcance de todos, un emprendimiento que otorga paquetes a niños que quieren ingresar al mundo de la tecnología. 

Mamani sueña con viajar al exterior, conocer Google e inspirar a otros niños. “No dejen que otras personas les digan que no pueden cumplir sus sueños, todos lo podemos hacer. A las niñas y las mujeres, (decirles) esto no es cosa solo de chicos, tenemos la misma capacidad para crear. Eres todo lo grande que tú decidas ser”, asegura.  

VALERYA, EXPERTA EN SEGURIDAD DIGITAL 

Otra niña que marca la diferencia en el ámbito tecnológico en Bolivia es Valerya Gutiérrez Quiroz, de 10 años, experta en programación y guía de otros menores.

Valerya, proveniente de La Paz, inició en esta área a los 7 años gracias al impulso de sus papás y su hermana. Se formó en robótica educativa y programación en Ecoss Market junto con la profesora Abigail Gerónimo. Allí diseñó su primer proyecto, que es un robot esquiador, y no paró de crear. 

Entre los inventos más destacados que hizo está un dispensador de comida y agua para las mascotas. Actualmente, se está capacitando en la creación de aplicaciones móviles y trabaja en My Planet, una app que ofrece información sobre plantas, cómo cuidarlas y qué tipo de tratamiento darles. En la plataforma se puede encontrar información sobre el cactus, tulipán, narciso y otras. Además, tiene un juego dinámico para niños. 

Al igual de Elyn, Valerya comparte sus conocimientos a través de charlas dirigidas a otros niños. “En un futuro, quiero abrir un canal de Youtube para publicar mis proyectos y capacitar a los niños más pequeñitos sobre esta área. Me gusta mucho enseñar porque puedo mostrar mis conocimientos a otros niños”, cuenta. 

El uso libre del internet pone en vulnerabilidad a los menores que no tienen mucha información sobre el cuidado que deben tener al ingresar a ese mundo. Valerya menciona que hay varias formas que utilizan los atacantes para aprovecharse de los niños, como el grooming, phishing o smishing. “Cuando nosotros ingresamos a un sitio web o videojuegos siempre consultemos a algún mayor”, indica. 

Conocer cada una de las técnicas digitales que están en auge en este momento demanda mucha capacitación. Gutiérrez cuenta que pasa clases en el colegio Adventista  Salomón durante la tarde y luego se dedica formarse sobre tecnología y robótica. “A veces duermo un poco tarde porque cuando  comienzo algo lo quiero terminar”, confiesa. 

La pequeña recomienda a otros niños que se cuiden y conozcan los pasos básicos de la red. “Debemos saber todo esto porque algunos atacantes nos pueden hacer mucho daño. Algunos papás no saben mucho sobre la ciberseguridad, pero es momento de comenzar. Los niños no venimos preprogramados con la seguridad de internet, por eso los ciberatacantes nos eligen a nosotros”,   refuerza. 

Entre sus sueños está aprender más sobre aplicaciones móviles y crearlas. Además, incentiva a otras pequeñas que no se dejen intimidar y busquen su propio espacio.      

“Les animo a las niñas a que comiencen a investigar más sobre robótica o tecnología, que se inscriban a cursos gratuitos para que puedan aprender mucho más y lograr sus sueños. Nunca se rindan”, dice Valerya. 

BRISSA: CÓMO EVITAR EL CIBERBULLYING

Brissa González Suárez es una niña mexicana, de 7 años, experta en temas de ciberseguridad y ciberbullying. Hace poco fue parte de una charla sobre estos temas en la Academia Latinoamericana de Ciberseguridad, donde dio algunos consejos a los niños que están inmersos en el mundo digital.  

“Debemos tener mucho cuidado de a quién agregamos, solo debemos agregar a nuestros familiares y amigos cercanos, no a otros porque nos pueden pedir indicaciones de dónde vivimos o que mandemos fotos o videos”, indica. 

Asimismo, recomendó no subir videos de un menor y tampoco contestar mensajes a personas que no conozcan porque, normalmente, son adultos que pueden esconder malas intenciones detrás de las pantallas.

Desde que comenzó la pandemia los niños han estado más conectados a las plataformas digitales para pasar clases, pero eso también los pone en una vulnerabilidad frente a los peligros de la red. Brissa explica que en ese tipo de cotidianidad surge el ciberbullying que, en pocas palabras, es cuando las personas utilizan las redes sociales para burlarse mediante fotos o comparaciones poco amigables. “Si vemos que alguien se cae, en vez de sacarle una foto, debemos ayudarle”, dice la menor. 

Otra de las recomendaciones que da Brissa es tener cuidado con algunos videojuegos que ponen en peligro a los niños mediante retos peligrosos, pidiendo dinero o incentivando a cometer delitos. “Hay algunos juegos que nos vuelven agresivos, eso no debemos descargar. Puede tener efecto a futuro cuando seamos grandes”. 

González es una apasionada de la tecnología, le gusta investigar y aprender cada día más. Además, comparte ese gusto con el canto, el dibujo y el baile. 

Le gusta dar charlas y conectarse con otros niños para transmitirles su conocimiento. “Recomiendo que no se descarguen aplicaciones que no son apropiadas para nuestra edad porque hay juegos que se tienen que pagar o te piden conseguir dinero, o hay otros que se trata de que te hagas daño y eso puede llevar a la muerte”, explica Brissa. 

La mexicana sueña con crear videojuegos y aplicaciones cuando sea adulta. Mientras tanto, comparte lo que aprende cada día. 

Estas tres niñas son ejemplo de dedicación y habilidad. Dominan la tecnología y la usan para cambiar el mundo desde su espacio. Además, son el ejemplo de que la informática no es algo solo para varones y que ellas  pueden marcar la diferencia.