Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 25 de mayo de 2022
  • Actualizado 09:20

Mitos sobre la vacunación en niños y adolescentes

Vacunar a niños y adolescentes es una forma de prevenir el virus, pero también la expansión del mismo y sus formas graves que pueden derivar en internaciones hospitalarias. 
Mitos sobre la vacunación en niños y adolescentes. SALUD CON LUPA
Imagen referencial sobre la vacunación anticovid a niños y adolecentes. SALUD CON LUPA
Mitos sobre la vacunación en niños y adolescentes

La vacunación contra el coronavirus a niños, niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe comenzó a partir de mitad del 2021. Los primeros dos países en vacunar a jóvenes fueron Uruguay y Chile. Este último se convirtió en el primero en habilitar en junio la vacunación a adolescentes de entre 12 y 17 años. Le siguieron Argentina, Colombia, Ecuador, El Salvador, Paraguay, Perú, República Dominicana y Bolivia con campañas dirigidas a adolescentes a partir de los 12 años.

Paralelamente al avance de la vacunación a este grupo etario, empezaron a viralizarse distintas publicaciones, videos e imágenes a través de diferentes redes sociales con desinformación sobre la vacunación a los menores.

Un análisis de LatamChequea, una red de 23 organizaciones de la región, muestra cuáles son los tipos más comunes de desinformación que circulan. Acá un resumen de las principales tendencias:

1. Muertes atribuidas a las vacunas

Dependiendo de cada país y de la vacuna que se esté aplicando, circulan distintos datos falsos o sin verificar. La mayoría está vinculada a falsas muertes de niños luego de aplicarse la vacuna Pfizer o Coronavac.

Aunque es cierto que los menores no suelen desarrollar casos graves de la enfermedad, esto sí puede ocurrir y hay antecedentes, mientras que los estudios muestran que la vacunación es efectiva y segura para niños. Es muy importante considerar que la vacunación permite no solo proteger a los más chicos contra la enfermedad, sino que además tiene impacto en la disminución de la cadena de transmisión.

2. Falsos efectos adversos

En esta línea, le sigue la desinformación sobre efectos adversos supuestamente atribuidos a las vacunas que pueden provocar “daños irreparables” a los niños o enfermedades cardíacas como miocarditis y pericarditis. La primera es la inflamación del músculo cardíaco y la pericarditis es la inflamación de la membrana que rodea el corazón.

Sin embargo, la agencia insiste en que los beneficios de todas las vacunas contra la COVID-19 siguen superando a los riesgos.

3. Autoridades que “desconfían”

Circula también desinformación sobre un supuesto comunicado de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que no recomienda la vacunación en los niños. Esto es falso, pues el organismo declara a través de su sitio oficial que considera que todas las personas, en todas partes, que puedan beneficiarse de recibir vacunas seguras y eficaces contra la COVID-19 deben tener acceso a ellas lo antes posible, empezando por aquellas con un mayor riesgo de enfermedad grave o muerte.

4. No es obligatorio vacunar

Por último, está la desinformación que reclama contra la supuesta obligatoriedad de la vacunación en niños cuando, en realidad -a excepción de Costa Rica- la vacunación hasta ahora es opcional en toda la región.

OPINIÓN DE EXPERTOS

Si bien el riesgo de que los niños y niñas se enfermen de gravedad es bajo, sí existen casos en los que pueda ocurrir. En especial para aquellos que son considerados de riesgo por alguna patología preexistente.

La directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa F. Etienne, alertó sobre el número de hospitalizaciones e incluso muertes de niños afectados por la COVID-19 que aún no recibieron la vacuna mientras avanza la inmunización en adultos.

Un caso extremo y preocupante en la región es el de Brasil, por su alta tasa de casos mortales en niños no vacunados. Los estudios realizados por Fátima Marinho, investigadora de Vital Strategies, reveló en junio que más de 2.200 niños menores de 10 años no vacunados fallecieron a causa de la COVID-19.

Más allá de situaciones específicas, es importante vacunar a los niños y adolescentes ya que disminuye el riesgo de que se contagien y propaguen el virus a otras personas que sean de riesgo o no, y para lograr la inmunidad de rebaño -la protección indirecta contra una enfermedad que se logra cuando una población se vuelve inmune, generalmente a través de la vacunación-.