Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 05 de febrero de 2023
  • Actualizado 12:34

Misky, mermelada de locoto hecha por manos vallunas

Misky, mermelada de locoto hecha por manos vallunas. NOÉ PORTUGAL
Misky, mermelada de locoto hecha por manos vallunas. NOÉ PORTUGAL
Misky, mermelada de locoto hecha por manos vallunas

El locoto es un ingrediente esencial de la gastronomía cochabambina, tanto que es parte de casi todas las comidas. Con el tiempo su consumo fue innovado, desde la tradicional llajwa, pasando por la verdura rellena, hasta la opción dulce, como ofrece Misky, de Mireya Quiroz Jordán.

Las reuniones familiares fueron el escenario donde nació del emprendimiento de Quiroz, quien, desde hace algunos años, aprendió a preparar mermeladas de locoto. Ese fruto tan elemental de la gastronomía qhochala ha migrado a todo tipo de preparaciones, como las que presenta ahora Mireya. 

“Una de mis tías preparaba (la mermelada) para la Navidad, pero dejó de hacer y yo empecé a copiar la receta”, cuenta. 

Luego, alguna persona externa que llegaba a los encuentros le hacía buenos comentarios y pedidos. Así, poco a poco, comenzó a crecer y ver la opción de iniciar un emprendimiento propio. “Me pedían amigos, parientes y así fue creciendo”, afirma. 

Como muchos innovadores, la pandemia fue clave para materializar sus ideas y hacerlas crecer. Mireya encontró en el colectivo Mujeres Cactus, que aglutina a emprendedoras de todo tipo de productos en Cochabamba, la oportunidad de mostrar sus mermeladas y expandir el negocio. 

El nombre de la marca le hace honor al producto. Las mermeladas son, indudablemente, dulces, pero tienen un toque de picor típico del locoto. Ese contraste de sabores genera un resultado único. 

“Comer locoto es un gusto adquirido, no a todos les gusta el picante, y es más difícil que saboreen el locoto dulce, pero a la gente a la que hemos llegado y se ha animado a probar le ha gustado mucho”, asegura    Mireya. 

La mermelada es perfecta para un piqueo, se puede combinar con carnes, quesos y otros bocaditos.

La creadora explica que el proceso de preparación no es complicado, pero sí moroso. “Me divierte, me relaja hacerlo, pero se tarda porque hay que picar mucho los locotos, a veces salpica o hace picar la garganta”, detalla. 

Las mermeladas no tienen conservantes, son totalmente naturales, vienen en envases de vidrio, de 200 gramos, para mejor conservación y es aconsejable guardarlas en el refrigerador luego de abrir. 

Misky está presente en las ferias que realizan Mujeres Cactus u otras de emprendedores, pero también se pueden hacer pedidos con tres días de anticipación, aproximadamente, y coordinar la entrega.