Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 18 de septiembre de 2021
  • Actualizado 03:12

Madrugar ayuda a reducir la depresión

Un nuevo estudio sugiere que dormirse y levantarse temprano puede ayudar a combatir la depresión. Los noctámbulos tienen más riesgo de padecer esta enfermedad.

Madrugar ayuda  a reducir la depresión. MDZOL
Madrugar ayuda a reducir la depresión. MDZOL
Madrugar ayuda a reducir la depresión

Madrugar es un suplicio para muchos, pero podría tener sus ventajas, sobre todo en relación a la depresión. Así lo sugiere un amplio estudio genético publicado en la revista JAMA Psychiatry, que apunta que despertarse solo una hora antes podría reducir en un 23% el riesgo de padecer depresión grave.

El estudio, realizado sobre 850.000 personas por investigadores de la Universidad de Colorado Boulder,  el Instituto Tecnológico de Massachusetts y Harvard (EEUU) representa una de las pruebas más sólidas hasta ahora de que el cronotipo (propensión de una persona a dormir a una hora determinada) influye en el riesgo de tener depresión.

La investigación también es importante por otro motivo: es una de las primeras que cuantifica lo mucho o poco que hay que cambiar para influir en la salud mental. “Hace tiempo que sabemos que existe una relación entre el horario de sueño y el estado de ánimo, pero una pregunta que escuchamos a menudo de los médicos es: ¿cuánto más temprano necesitamos cambiar a la gente para ver un beneficio?”, explica la autora principal y profesora asistente de  Fisiología Integrativa en CU Boulder, Celine Vetter, en declaraciones     recogidas por Europa Press.

Según los resultados de la investigación, se descubrió “que incluso reducir una hora del horario de sueño habitual se asocia con un riesgo bastante menor de depresión”.

VARIANTES GENÉTICAS

Se sabe que más de 340 variantes genéticas comunes, incluidas las del llamado “gen del reloj” PER2, influyen en el cronotipo de una persona. Además, la genética explica colectivamente entre el 12% y el 42% de nuestra preferencia de horarios de sueño.

Por eso, los investigadores evaluaron los datos genéticos no identificados de estas variantes de hasta 850.000 personas, incluidos los datos de 85.000 que habían llevado rastreadores de sueño portátiles durante siete días. También analizaron a los 250.000 que habían rellenado cuestionarios de preferencia de sueño.

Los resultados: aproximadamente un tercio de los encuestados se identificó como alondra matutina, un 9% como búho nocturno y el resto se situó en un punto medio. En general, se acostaban a las once de la noche y se levantaban a las seis de la mañana.

RELACIÓN ENTRE DESCANSO Y DEPRESIÓN 

Con esta información previa, los investigadores recurrieron a una muestra diferente, donde se incluía información genética junto con registros médicos y encuestas sobre diagnósticos de trastorno depresivo.

A partir de ahí pudieron establecer la relación entre descanso y depresión y concluir que tienen un menor riesgo de padecer este mal quienes tienen variantes genéticas que les predisponen a ser madrugadores.

Los resultados sugieren que, si alguien que normalmente se acuesta a la una de la madrugada lo hace a  medianoche y duerme el mismo tiempo, podría reducir su riesgo en un 23%; si se acuesta a las once de la noche, podría reducirlo en aproximadamente un 40%. Aunque el estudio no aclara si los que ya son madrugadores podrían beneficiarse de levantarse aún más temprano. 

Asimismo, recomienda que aquellos que tienen problemas para descansar no abusen de los teléfonos inteligentes y otros dispositivos de luz azul por la noche porque hacen que el sueño llegue más tarde. Además, acudir con un especialista que vea el tema de la depresión es importante.

Cada persona tiene una variante genética diferente, pero, sin duda, descansar más puede evitar un cuadro de depresión severa.