Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 29 de noviembre de 2021
  • Actualizado 22:28

“Machay K’uchu”, las crónicas del mueleño Gonzalo Rivera Torrico

El autor presenta su nuevo libro en el que relata historias, tradiciones y costumbres de Villa Rivero. Además, acompaña la edición con fotos en blanco y negro. 

Gonzalo Rivera Torrico con su libro, Machay K’uchu. DICO SOLÍS
Gonzalo Rivera Torrico con su libro, Machay K’uchu. DICO SOLÍS
“Machay K’uchu”, las crónicas del mueleño Gonzalo Rivera Torrico

Villa Rivero es uno de los pueblos más conocidos de Cochabamba, ya sea por su gente destacada en diferentes ámbitos o por la belleza de sus paisajes. Ese lugar y, sobre todo, Machay K’uchu, sirvieron de inspiración a Gonzalo Rivera Torrico para escribir su libro, que fue bautilizado con el mismo nombre de la localidad, en el que relata las tradiciones culturales, las costumbres y las historias de los  pobladores de la zona; además, hace énfasis en un aspecto que, según el autor, caracteriza al pueblerino: la viveza criolla.

“Machay K’uchu para mí es el lugar más hermoso, donde crecí junto a mis abuelos, tiene una magia especial que atrapa con su embrujo a cualquier visitante”, afirma Rivera y recuerda el tiempo que pasaba con su abuelo, quien era dueño de una propiedad próxima al cerro donde cultivaba duraznos. “Ese contacto con la naturaleza, lluvia, viento, aire puro, olor a tierra húmeda, los alfalfares, maizales, los almácigos de hortalizas, el mugido de las reses y el trinar de las aves despertaron en mi interior gran curiosidad”, señala. 

La primera experiencia que lo motivó a llevar sus anécdotas a un libro fue en 2019, cuando escribió una crónica sobre uno de los pobladores del lugar, lo compartió en sus redes y tuvo gran aceptación por parte de las personas que conocen Villa Rivero. Así, decidió que era momento de reunir todas sus vivencias y las de otros para mostrar un poco sobre su tierra. “La crónica causó gran interés entre los lectores, especialmente en quienes conocían pasajes del relato, que se desarrolla en medio de un pintoresco ambiente, típico de mi querido terruño. Es desde entonces que escribo con frecuencia y especialmente tuve el tiempo suficiente en la cuarentena que paralizó al país”, cuenta.

Sobre su proceso creativo y su manera de escribir, Rivera asegura que “es un conjunto de muchísimas ideas que se acomodaban de acuerdo a las circunstancias, preparando, ordenando los acontecimientos, madurando las ideas, hasta su culminación, generalmente con finales graciosos y con sanos consejos”.

Algo que destaca en la obra es el acompañamiento fotográfico en blanco y negro. Cada historia está apoyada en una imagen que muestra los paisajes donde ocurren las aventuras de los protagonistas, al igual que retratos de ellos. 

La obra será publicada por el Grupo Editorial Kipus y se realizará la presentación en las próximas semanas, según las medidas de retricción. 

Rivera, de 58 años, es odontólogo y actual  presidente del Colegio de Odontólogos de Cochabamba. Se tituló con excelencia académica como politólogo de la Universidad Mayor de San Simón. Asimismo fue representante del país con varios equipos de voleibol y con la selección departamental y nacional. Es parte del Círculo de Periodistas Deportivos de Cochabamba desde 1983 y actualmente es Secretario General de la institución y director del programa de análisis Sábado Crítico. 

Además, el escritor es editor de la revista El Peregrino, que cuenta con siete números publicados en los que muestra la cultura de Villa Rivero en sus diferentes facetas. Compuso coplas carnavaleras y para Todos Santos. Actualmente, trabaja en una novela que mostrará los destrozos de la naturaleza en su pueblo. 

Algo en lo que hace énfasis el autor es que crecer en Villa Rivero fue fundamental para el desarrollo de todas sus actividades y ahora, con este libro, pretende homenajear a su lugar de origen. “Es una especie de agradecimiento por todo el cariño recibido de los comunarios, personas mayores, muchos ya fallecidos, que, sin duda, fueron testigos de mi desarrollo personal y emocional. Por eso, es que ‘Machay K’uchu’ significa tanto para mí”, finaliza Rivera.