Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 18 de mayo de 2024
  • Actualizado 15:40

¿Luz verde a la biotecnología para soya en Bolivia? Avances dan ‘esperanza’

500 millones de dólares es la cantidad de divisas que ingresaría a Bolivia si se aumenta la producción con el uso de biotecnología, según representantes del sector. Hay pasos significativos para productores que son impactados por la coyuntura económica actual.  

¿Luz verde a la biotecnología para soya en Bolivia?./ LAURA BUSTILLO VALENCIA
¿Luz verde a la biotecnología para soya en Bolivia?./ LAURA BUSTILLO VALENCIA
¿Luz verde a la biotecnología para soya en Bolivia? Avances dan ‘esperanza’

De setecientas mil hectáreas de plantaciones de soya en Santa Cruz por lo menos doscientas mil perdieron el 100% de su producción por la falta de precipitaciones entre noviembre y diciembre de 2023 y enero de esta gestión. 

La situación de sequía que se dio en las principales zonas productivas, lado este de Santa Cruz, va a generar que exista menos producción de la campaña verano 2023/2024.

Este panorama se da en un contexto en el que Bolivia se encuentra económicamente ‘golpeada’ e intenta combatir la escasez de dólares. Para tal objetivo, el Gobierno central hizo un acuerdo económico con el empresariado privado, mismo que contiene 10 medidas a implementar y así inyectar divisas y mejorar la situación económica del país. 

Sin embargo, dentro de los puntos acordados no fue considerado el uso y acceso a biotecnología para el incremento de producción soyera. 

La biotecnología es la aplicación de tecnología que utiliza organismos vivos y sistemas biológicos para crear o modificar procesos o productos para usos específicos. Además, es multidisciplinaria, ya que se aplica en varias áreas, entre ellas: la agricultura y ciencias de alimentos.

El sector oleaginoso es el tercer rubro más importante en generación de divisas por la exportación. Para ello, se requiere mayor producción para aumentar exportaciones y generar el ingreso de más moneda estadounidense a Bolivia. 

Desde hace varios años, productores piden al Gobierno el acceso a biotecnología para mejorar y aumentar la productividad; este pedido se ha intensificado viendo el escenario actual de  nuestro país. 

En 2021, el Gobierno abrogó tres decretos supremos que aceleraban la aplicación de procedimientos abreviados sobre el uso de semillas transgénicas en el cultivo de maíz, caña de azúcar, algodón, trigo y soya, genéticamente modificados en sus diferentes eventos.

El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO), Fernando Romero, aseguró que la biotecnología es la “herramienta más importante y básica que, junto a otras (herramientas), es muy provechosa para que esa productividad se potencialice”. 

Romero explicó que, en Bolivia, con respecto al maíz (cultivo básico para la producción de alimentos para la cadena avícola y porcinocultora), los productores solo pueden abastecer entre el 50% y 70% de la demanda interna, por lo que lo demás se tiene que importar. 

“Todos nuestros vecinos solamente producen maíz transgénico, no se puede importar porque está prohibido por ley, entonces ¿qué pasaba?, se importaba maíz a través del contrabando y de esa manera el mercado interno estaba garantizado, con una buena parte de maíz de contrabando”, dijo Romero. 

Según su perspectiva, el contrabando, que ataca a varios sectores y significa fuga de divisas, bajó por falta de dólares. Por tanto, los costos del maíz han ido incrementando, lo que ha causado preocupación a cadenas productivas. La ‘solución’ como respuesta a esto es la biotecnología. 

Explicó que con la aplicación de biotecnología “de 3 toneladas o 3.5 que se tiene promedio se puede subir a 8 o 10 toneladas en la misma área, casi duplicar 100% en la producción en maíz, lo cual nos haría autosuficientes y tendríamos un maíz relativamente barato para poder suministrar estas cadenas”.

Sin embargo, el año pasado se dio un acercamiento con el Gobierno con respecto al uso y acceso a biotecnología, lo que esperanza a agricultores. 

En 2022, la ANAPO presentó la solicitud formal para que se inicie el proceso de evaluación y aprobación del evento en soya HB4. 

Jaime Hernández, Gerente General de la ANAPO, informó que “el 2023, el Ministerio de Medio Ambiente a través del Comité Nacional de Bioseguridad, mediante resolución administrativa aprobó que se pueda avanzar en el proceso de evaluación de riesgo de este evento en soya HB4. De esa manera es que se logró comenzar con la siembra del ensayo de evaluación en la campaña de invierno 2023”. Desde esta institución continuarán con este proceso en la gestión 2024 para que, con esa información técnica, se logre aprobar este evento en soya.   

“Es necesario avanzar también en otros eventos como el evento soya intacta o eventos en maíz y para eso creemos que es necesario que el Gobierno dé señales mucho más claras a obtentores de tecnología para que estos puedan animarse a presentar toda su solicitud”. 

La tecnología HB4 es un gen que naturalmente se encuentra en el cultivo de girasol, por tanto, permite a las plantas poder sobrevivir ante condiciones de falta de agua y condiciones de salinidad del suelo. Fue incorporado a la soya y trigo, mismas que con HB4 pueden sobrellevar situaciones de sequía. 

Fue desarrollado en Argentina por el grupo de Raquel Chan, investigadora del CONICET. Actualmente es la única tecnología aprobada a nivel mundial de tolerancia a sequía, hay 7 variedades registradas en Argentina.

Esta tecnología está aprobada para el cultivo de soya en Argentina, Estados Unidos, Brasil, Paraguay y Canadá, países que representan más del 85% del área mundial plantada de soya. En Chile y Sudáfrica aprobada para consumo, y presentado en Uruguay, Bolivia y Sudáfrica para la aprobación para siembra.

Si HB4 se aprueba en nuestro país, el evento tendrá un impacto del 30% de aumento en la producción. Ello significa 900 mil toneladas adicionales de grano y en divisas 500 millones de dólares que podrían inyectarse en Bolivia. La soya es un componente vital para el alimento, empleo y divisas fundamentales para el desarrollo.

Por otro lado, con el objetivo de contribuir a la generación de divisas, la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) presentó una propuesta para apoyar la reactivación económica del país mediante la implementación de una "excepción agrícola" con IVA cero para las importaciones de insumos y genéticas.

La iniciativa fue planteada por el presidente de la CAO, José Luis Farah, quien también resaltó la urgencia de la aprobación de la biotecnología en Bolivia. 

“Los productores estamos listos para impulsar la atracción de divisas frescas al país y contar con las medidas necesarias para dar un impulso verdadero a la producción nacional y a la economía en su conjunto (…). Necesitamos el paquete tecnológico completo para ser competitivos; Bolivia es el único país del continente rezagado en el uso de biotecnología. Es imperativo que tengamos la certeza de continuar trabajando y produciendo con semillas mejoradas y sistemas de riego eficientes para no depender exclusivamente de factores externos”, afirmó Farah. 

Esta propuesta se presentó en el Centro Experimental de la ANAPO ubicado en Cuatro Cañadas de la ciudad de Santa Cruz, durante la trigésima versión de la Exposoya, así como la recolección de todos los datos para la construcción de esta nota informativa de OPINIÓN.