Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 16 de junio de 2024
  • Actualizado 20:48

Jóvenes crean proyecto para empoderar a estudiantes de El Alto y mejorar el medioambiente

El programa Self-Discovered trabaja sobre los derechos sexuales y reproductivos de adolescentes que están en los últimos cursos del colegio y son de origen indígena o les faltan recursos económicos. 

Jóvenes reciben capacitación como parte del programa./ SELF DISCOVERED
Jóvenes reciben capacitación como parte del programa./ SELF DISCOVERED
Jóvenes crean proyecto para empoderar a estudiantes de El Alto y mejorar el medioambiente

Un programa que se enfoque en el empoderamiento de las jóvenes a través de la educación sexual es lo que tenía en mente Magali Lucana, una científica indígena aymara que identificó las necesidades sociales de poblaciones vulnerables de El Alto. Pero quiso ir más allá y contribuir al cuidado del medioambiente a través de la venta de créditos de carbono, un sistema extendido en otros países y que busca iniciar en Bolivia. Así nació el proyecto Self-Discover[ed] (Autodescubrimiento). 

En septiembre de 2023, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), junto con Organon y MIT Solve, lanzó el desafío “4HerPower Challenge: Innovar para la salud y los derechos sexuales y reproductivos”, con el objetivo de identificar, financiar y apoyar soluciones innovadoras que promuevan la salud y los derechos sexuales y reproductivos de los jóvenes. 

Entre 375 propuestas que abarcan las seis regiones donde está presente el UNFPA, Self-Discovered fue el ganador. Como parte del proyecto se identificó unidades educativas que están más excluidas o pertenecen a poblaciones migrantes y de bajos recursos económicos en El Alto, La Paz.

Por ahora, el proyecto se centra en estudiantes de último año que están alrededor de los 18 años. Empezó en 10 escuelas y se apunta a 2.000 estudiantes indígenas y de primera generación. Durante los próximos cinco años, se ampliará a 100 escuelas y beneficiará a 20.000 estudiantes. 

La idea es que, mediante acompañamiento psicosocial, se pueda contribuir a que estas jóvenes permanezcan en el colegio y culminen exitosamente el bachillerato. 

Además de Lucana, el proyecto está integrado por jóvenes estudiantes de la Universidad Mayor de San Andrés, la Universidad Privada Franz Tamayo y la Universidad Pública de El Alto. Todos tienen un amplio conocimiento sobre Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos (SDSR) en el contexto boliviano y tienen la meta de impulsar la implementación de un plan de estudios integral en los colegios del país mediante los ministerios de Educación y Salud. 

En el equipo hay estudiantes de Medicina, científicos y sociólogos. La idea de tener un proyecto integral apunta a reducir la vulnerabilidad al embarazo adolescente y el abuso sexual, y, al mismo tiempo, reforzar la resiliencia climática mediante los créditos de carbono.

“Es una oportunidad para poder fortalecer el conocimiento y liderazgo, y que puedan trabajar sobre el impacto negativo del cambio climático”, sostiene el responsable de Educación Integral de Sexualidad de UNFPA, José Sejas. 

Estudiantes de uno de los colegios en los que se aplica el progama Self-Discovered./ SELF DISCOVERED
Estudiantes de uno de los colegios en los que se aplica el progama Self-Discovered./ SELF DISCOVERED

EXPERIENCIAS PREVIAS

Este proyecto se integró a otras instituciones que llevan años trabajando en la reducción de la huella de carbono y la educación sexual. 

Por un lado, trabajan con SoGreen, una startup pionera en tecnología climática que mide el impacto ambiental y cómo esto está relacionado con la educación secundaria de las niñas en países de bajos ingresos. Está activa en Zambia y expandiéndose a Bolivia, priorizando la educación de las niñas vulnerables en regiones afectadas por el clima.

“Estas mujeres que terminan sus estudios tendrán mayor autonomía sobre su salud, su cuerpo y podrán vivir menos situaciones de violencia”, afirma Sejas. 

Al mismo tiempo, también están vinculados con la ONG islandesa Ástráður, que se dedica a brindar educación sexual en las escuelas secundarias desde hace 20 años. La institución abarca temas de salud, comunicación y consentimiento, con el objetivo de apoyar al Ministerio de Educación para mejorar la calidad de vida de las niñas. 

Self-Discovered está basado en el modelo científico SoGreen y las estrategias que Ástráður ha estado desarrollando durante las últimas dos décadas. Por ello, está trabajando para impulsar a estudiantes indígenas, rurales y de primera generación en Bolivia a través de una educación integral en Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos, al mismo tiempo que lucha contra los problemas climáticos. 

La idea es que mientras ellas logren un mayor desarrollo personal, podrán contribuir al cuidado del medioambiente. 

Si bien este proyecto está enfocado en El Alto, podría ser un piloto para replicarlo más adelante en otros de los seis departamentos donde trabaja el UNFPA en Bolivia. 

El proyecto apunta a disminuir la huella de carbono en Bolivia./ SELF DISCOVERED
El proyecto apunta a disminuir la huella de carbono en Bolivia./ SELF DISCOVERED

PROYECTOS A RESOLVER

Una de las necesidades que inspiró a Self-Discovered es la ausencia de una educación integral en salud sexual y reproductiva, derechos y cuestiones relacionadas con el género dentro del currículo escolar. Este problema afecta a las comunidades locales y es un desafío global más amplio. 

Bolivia enfrenta una serie de dificultades en relación al tema. En primer lugar, hay una notable deficiencia en la educación sexual. A menudo, los padres no están preparados para proporcionar conocimientos esenciales, sobre todo si se trata de estudiantes indígenas de primera generación, que, en el caso del país, representan una mayoría. Esta brecha de conocimiento genera desinformación y conceptos erróneos entre los jóvenes. Las consecuencias incluyen embarazos prematuros y una mayor incidencia de infecciones de transmisión sexual.

En segundo lugar, Bolivia enfrenta tasas alarmantes de embarazo adolescente, ubicándose entre los primeros países de América Latina y el Caribe con la mayor incidencia. Estos embarazos no solo ponen en peligro la salud de las madres jóvenes sino que también limitan su acceso a la educación y a oportunidades futuras.

En tercer lugar, el país vive una creciente ola de abusos y violencia sexuales, particularmente contra menores. Una proporción mayoritaria de los perpetradores son conocidos por las víctimas, incluidos miembros de la familia, lo que pone en evidencia una grave falta de conciencia sobre los límites personales, el consentimiento y los derechos de protección infantil.

Desde Self-Discovered explican que la resistencia de ciertos grupos hacia la educación sexual y de género agrava el problema. Por ejemplo, hay algunos padres que abogan por el tratamiento exclusivo de estos temas dentro de la familia debido a valores tradicionales. Esto obstruye los esfuerzos integrales para abordar estos temas en los entornos educativos y profundiza la violencia y la discriminación de género. 

Actualmente, el plan de estudios escolar no aborda las cuestiones de salud, derechos y género sexuales y reproductivos con profundidad y amplitud. Esta insuficiencia contribuye a las brechas de comunicación entre los padres, ya que estos se enfrentan a su propia falta de conocimientos, lo que deja a la generación más joven susceptible a la desinformación. 

Si bien Self-Discovered está enfocado en mujeres, también trabaja con hombres sobre masculinidades plurales y diversas. 

“Se busca que los hombres se vuelvan aliados y no barreras como tradicionalmente se sostiene en una estructura patriarcal y machista. Se trabaja para que los hombres cuestionen sus propios privilegios y los compartan”, dice Sejas. 

El problema generalizado de la falta de educación sexual pone en evidencia la necesidad de una solución holística que abarque el desarrollo curricular, la participación de los padres, las sensibilidades culturales y la resistencia al cambio. 

“Al instituir un programa educativo bien estructurado, Bolivia puede dar pasos significativos hacia la reducción de los embarazos adolescentes, fomentar la igualdad de género y garantizar que los niños crezcan con información precisa sobre sus derechos y responsabilidades”, afirman desde la organización.

Las creadoras de Self-Discovered junto a ejecutivos de UNFPA./ SELF DISCOVERED
Las creadoras de Self-Discovered junto a ejecutivos de UNFPA./ SELF DISCOVERED

CRÉDITOS DE CARBONO 

Self-Discovered busca darle valor agregado a su programa a través de la reducción de la huella de carbono.  

La empresa islandesa Ástráður realiza estudios que demuestren científicamente cuál es la relación entre el empoderamiento de jóvenes y la huella de carbono. 

Según acuerdos internacionales sobre el tema del cambio climático, varias empresas privadas asumieron compromisos para buscar alternativas que les permitan disminuir su impacto en el medioambiente. Por eso, tienen la obligación de realizar labores de responsabilidad social en esta área. 

Es así que esta empresa ofrece proyectos que ayuden al empoderamiento de los jóvenes ya que esto contribuye a la disminución de la huella de carbono. Por lo tanto, las grandes industrias financian este tipo de programas para cumplir con su reducción en el impacto que dejan al planeta.

Actualmente, en Bolivia se está haciendo una investigación y validación de información para demostrar que el programa Self-Discovered puede contribuir en la mejor calidad del medioambiente. Una vez se logre esto, podrán vender los créditos a empresas interesadas. 

“Estamos buscando una vinculación para que las mujeres puedan aportar en su propio desarrollo personal, en sus proyectos de vida, que tomen decisiones informadas y logremos una sociedad con mayor igualdad”, afirma Sejas.

Como parte del concurso impulsado por UNFPA, Magali Lucana, líder del proyecto, pudo participar en un encuentro con otros jóvenes innovadores en África, donde recogió las voces de otros proyectos para sumar experiencias y aplicarlas en Bolivia. 

Si bien Self-Discovered es un programa piloto, su éxito también es la muestra de que se pueden construir proyectos que respondan a las necesidades actuales de Bolivia.