Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 31 de marzo de 2020
  • Actualizado 06:52

Jacarandá, 33 años dedicados al charque

En el lugar hay comida tradicional para todo tipo de paladar. Además, son fieles a sus recetas y formas de preparación lo que mantiene la calidad de sus platillos
Fotos: Ayar Wari
Fotos: Ayar Wari
Jacarandá, 33 años dedicados al charque

Seguramente muchos han escuchado hablar del restaurante Jacarandá, uno de los lugares donde preparan platos típicos de Cochabamba y otros departamento que forman parte de la gastronomía boliviana.

Este lugar nació el año 1986 de la mano de sus fundadores Adela Rojas de Mejía y Hugo Mejía Arce. Ahora, está administrado por Rodolfo Mejía y su esposa, Gabriela Mora.

Antes de instalarse en los ambientes actuales, el restaurante tuvo sus inicios en el patio de una casa en la avenida Aniceto Arce. En el lugar preparaban almuerzos familiares y algunos platillos tradicionales. Sin embargo, su especialidad es el charque, el cual fueron perfeccionando con el paso de los años. “Tenemos el orgullo de decir que somos uno de los primeros restaurantes en el preparado del charque”, destaca Gabriela  Mora.

“El patio de la casa fue ambientado para que funcionara el local, tendríamos máximo unas 12 mesas. Actualmente tenemos 50 y eso que todavía nos falta espacio”, cuenta Mora.

Dentro de su menú hay una variedad de comida típica qhochala, pero se destacan tres platos: charque, matambre de charque y pique macho. Este último se llega  a servir de tres formas, el pique macho normal, el especial y la especialidad de la casa, el pique Jacarandá. “Tenemos varias opciones para todo gusto”, resalta Gabriela.

La atención es garantizada porque, según la administradora, su personal recibe constante capacitación en el servicio. En total son 10 personas que realizan estos servicios. Asimismo, cumplen con todas las exigencias para el funcionamiento del establecimiento culinario.

Según palabras de la administradora, Jacarandá se diferencia del resto en cuanto al trabajo y el sentido de superación y perfeccionamiento del preparado de sus platos estrella.

La población que visita el restaurante viene de todo lado, llegan del extranjero y del interior del país. También se llevan algunos platos, siempre y cuando sea posible.  

Jacarandá es un restaurante familiar, en la parte exterior de sus ambientes hay un parque de recreación para los niños que acudan al local. Como muestra de sus planes de expansión, este establecimiento ya cuenta con una sucursal en el departamento de Santa Cruz, donde prevalece la preferencia de los platos picantes, que también se sirven en Cochabamba.

Jacarandá espera a su público con las manos abiertas para que prueben un charque tradicional, un pique macho o un pìcante de lengua. Se puede hacer pedidos para llevar.