Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 06 de junio de 2020
  • Actualizado 16:13

El impacto de noticias falsas en redes sociales

Imagen referencial Redes Sociales. Archivo
Imagen referencial Redes Sociales. Archivo
El impacto de noticias falsas en redes sociales

Facebook, WhatsApp, Twitter e Instagram, palabras que hace 20 años una persona no conocía, hoy forman parte de nuestro día a día. Estos cuatro nombres no son nada más que las cuatro redes sociales más utilizadas a nivel mundial, según un estudio realizado por la Universidad San Martín de Porres de Perú. Pero, ¿qué es una red social? Son estructuras formadas en internet que conectan personas con intereses y/o valores similares, a través de ella se pueden crear relaciones entre entes, como empresas o individuos, sin restricciones de tiempo y espacio.

Como se mencionó anteriormente, las redes sociales, con el pasar del tiempo, se fueron constituyendo en un pilar fundamental en la comunicación humana, tanto que hoy en día los medios de comunicación tradicionales tuvieron que mutar también a estas plataformas para tener mayor alcance, dando cada vez más importancia a las mismas.

Ventajas de estas plataformas hay muchas, como la democratización de información y noticias de alta relevancia. Por ejemplo, los grupos que, históricamente no tuvieron voz por restricciones financieras, hoy son capaces de generar y desarrollar criterios de alta calidad. Dentro de las desventajas se encuentra la creación de un ambiente abarrotado de confusión y poca regulación, lo cual puede desembocar en fake news (traduciendo al español “noticias falsas”) que, gracias a algoritmos inteligentes de estas plataformas, pueden viralizarse a una velocidad increíble.

¿Qué tanto puede influenciar una noticia falsa? Pues, eso es fácil de contestar basándonos en hechos, teniendo como ejemplo Tailandia el año 2016, cuando en la red social Facebook la plataforma más utilizada en dicho país se publicó una noticia sobre una supuesta alerta de bombardeo; en dicho reporte no se especificaba cuándo ni dónde se realizaría.  A pesar de la insistencia de los medios de comunicación formales, esta noticia causó confusión y pánico en la población tailandesa repercutiéndose en un pánico colectivo. Otro ejemplo que podemos tener es el año 2017, en Filipinas, cuando se atribuyó a ISIS la responsabilidad del asesinato de un jugador de casino, esto llevo consigo toda una investigación profunda que culminó con la falta de pruebas para si quiera conectar la muerte con esta organización.

A raíz de estos acontecimientos, muchos gobiernos están uniendo fuerzas para luchar en contra de ellos y así poner un freno. Con este fin, en 2018, la Unión Europea comenzó un proceso mundial para regularizar la promulgación de información en plataformas sociales como Google, Twitter y Facebook, amenazando con tomar medidas extremas como lo hizo China prohibiendo su uso en su territorio.

En Bolivia, la situación no es muy diferente. Constantemente se pueden percibir en las redes sociales noticias de dudosa providencia, que, en época de crisis como la que vivimos hoy en día, puede, fácilmente, alterar los nervios de la sociedad.

La información es tan importante como tan fidedigna sea su fuente. Cada persona es responsable de buscar noticias de medios oficiales y en base a ellos tomar decisiones por el bien de su familia y entorno, sobre todo en época de incertidumbre. Si bien por el momento no es prioridad del Estado frenar este tipo de información falsa, es importante saber discernir qué tipo de noticias compartimos.

El conocimiento es poder, y la información bien manejada es esencial para una vida organizada. Utilizarlas de la mejor manera posible, usando la tecnología para guiarnos y no confundirnos, es la opción más beneficiosa que tenemos.