Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 26 de septiembre de 2022
  • Actualizado 22:14

Hijos de la dictadura; Argentina no deja de buscarlos

Bajo una cruzada iniciada por las Abuelas de Plaza de Mayo, la campaña #ArgentinaTeBusca rastrea a los niños nacidos entre 1976 y 1983 que fueron alejados de sus familias por el gobierno militar. 

Hijos de la dictadura; Argentina no deja de buscarlos.  MINISTERIODE CULTURAARGENTINA
Hijos de la dictadura; Argentina no deja de buscarlos. MINISTERIO DE CULTURA ARGENTINA
Hijos de la dictadura; Argentina no deja de buscarlos

Al final de la década del 1970 e inicios de 1980, Latinoamérica vivió una de las etapas más crudas de su historia con los gobiernos dictatoriales. Miles de personas desaparecidas, cientos de muertos y heridos fueron los números que marcaron aquella época. 

La lucha por encontrar a quienes no volvieron más a sus hogares comenzó casi de inmediato. Por ello, Argentina inició, hace más de 40 años, la búsqueda de los hijos e hijas de los desaparecidos durante la dictadura con el objetivo de devolverles el derecho a la identidad, de que conozcan cuál es su familia, de dónde vienen y en qué circunstancias se dio su adopción. 

Actualmente, la república vecina fortaleció la campaña de búsqueda en todos los países donde tiene presencia diplomática. Se estima que alrededor de 500 bebés y niños y niñas fueron separados de sus familias en aquel entonces. Hasta el momento, se logró encontrar a 130 personas y ahora el objetivo es que el resto pueda reencontrarse con sus familias de origen, si así lo desean o, en todo caso, que tengan la oportunidad de conocer sus orígenes. 

EL INICIO DE LA CRUZADA 

Durante la última dictadura de Argentina, entre 1976 y 1983, se cometió una serie de violaciones a los derechos humanos, entre los que se desarrolló un “plan sistémico de desapariciones forzadas, que incluyó el secuestro de alrededor de 500 bebés, niñas y niños que fueron separados de sus familias y apropiados bajo otra identidad”, según se explica en el portal de la Cancillería argentina. 

Muchos de esos pequeños nacieron durante la detención de sus madres, quienes pasaron su gestación en medio de dolor y angustia, y no aparecieron nunca más. 

Las familias de las víctimas iniciaron, rápidamente, la búsqueda de sus seres queridos. En abril de 1977, las Madres de Plaza de Mayo comenzaron a reunirse para reclamar por el paradero de sus hijas e hijos, y en octubre de ese mismo año inició la cruzada por hallar también a las nietas y nietos desaparecidos. Así surgió el grupo Abuelas de Plaza de Mayo y el reclamo se fue extendiendo alrededor del mundo. 

En 1987, después de que la ciencia genética descubrió el “índice de abuelidad” —la posibilidad de probar la filiación de una niña o niño y su abuela, faltando la generación de sus padres— se creó el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), donde se resguarda la información genética de todas las familias que buscan a sus familiares desaparecidos. 

LOS BUSCADOS

Actualmente, lo nietos y nietas de las Abuelas de Plaza de Mayor tienen entre 40 y 45 años, apróximadamente. Pueden estar en cualquier parte del mundo luego de una migración y tener ya vidas encaminadas. 

Cada año, las Abuelas de Plaza de Mayo realizan un campaña denominada #ArgentinaTeBusca, que este 2021 se lleva a cabo en junio, para reafirmar su lucha incansable por reunirse con sus nietos y nietas. Aún faltan alrededor de 350 personas y el trabajo no cesa. 

“Lo que buscan es el derecho a la identidad que tienen estas personas, que fueron adoptados de manera ilegal. Que puedan saber cuál es su origen, que sus padres fueron desaparecidos por la dictadura”, explica la cónsul argentina en Cochabamba, Patricia Hurtado.

Cualquier persona que fue adoptada en ese periodo puede acudir a las instancias argentinas en su respectivo país. Asimismo, se puede buscar más información en la página www.cancilleria.gob.ar/encontrarte para hallar más información.

En aquellos años de terror para el país vecino —y para muchos de América Latina— surgió vida y los que perdieron a sus seres queridos no han dejado de buscarla, pese a los años. Las Abuelas de Plaza de Mayo siguen de pie, como hace más de cuatro décadas.