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  • Diario Digital | lunes, 24 de enero de 2022
  • Actualizado 22:41

Higiene sexual después de tener relaciones

Higiene sexual después de tener relaciones

La sexualidad tiene un papel muy importante en la satisfacción personal y de pareja, pero como con otras actividades existen riesgos derivados de malas prácticas higiénicas. Por eso, algunas recomendaciones para que ambos tengan un cuerpo saludable y aseado.

¿Qué es lo primero que se aconseja hacer tras una relación sexual?

Después tener intimidad en la pareja, es recomendable orinar, ya que favorece la eliminación de  bacterias con las que se haya podido tener contacto durante el acto sexual. Además, beber agua ayudará, tanto a provocar las ganas de ir al baño como a la hidratación del cuerpo.

Al acudir al sanitario se arrastran y se lavan posibles bacterias que pueden entrar en el tracto urinario en la mujer, y así evitar las incómodas cistitis que ocurren tras una relación sexual. En el caso de los varones, justo después del coito se evitan las uretritis de transmisión sexual que pudiesen producirse.

Recomendación

Después de la evacuación, lo ideal es  lavar tanto la zona genital como las manos, cara o cualquier zona que haya estado en contacto con los órganos sexuales. Es recomendable, emplear un jabón específico para el área genital con agua templada que, además de limpiar la zona, ayudará a refrescarla y restablecer el pH especifíco. Si se usa algún gel hidratante, este ayudará a hidratar y aliviar cualquier síntoma de irritación.

Mantener una higiene personal siempre es necesaria, particularmente en las partes genitales. Por ello, es conveniente lavarla con agua y jabón neutro que no irrite tanto estos miembros que son delicados.

La pareja debe cuidarse antes y luego de haber tenido intimidad. Expertos recomiendan acudir al sanitario y lavarse los genitales tras el contacto físico.

Aseo personal excesivo

A pesar de que la higiene es esencial en la salud sexual, muchas mujeres tienden a efectuar un lavado exagerado. Hay que evitar siempre el uso de productos no indicados (como geles corporales), ya que pueden dañar el pH de la zona, alterando la microbiota vaginal y potenciando, a su vez, la aparición de sequedad o lesiones mayores. Por otra parte, hay que recordar que es más apropiado utilizar ropa interior de algodón, cambiarla siempre que esté húmeda y evitar las prendas excesivamente ajustadas o sintéticas que favorecen la sudoración de la zona íntima, llegando a producirse alteraciones de la microbiota de la vagina. No hay ninguna evidencia científica que nos indique lo que no se debe hacer tras una relación sexual, pero no limpiar y secar el área genital parece poco recomendable.

Consejos previos al acto sexual

Las siguientes recomendaciones son para mejorar las relaciones sexuales:

1. Si se mantiene relaciones sexuales con frecuencia, hay que cuidar correctamente la zona íntima.

2. Una alimentación sana y equilibrada es esencial para la salud sexual. Así, una dieta baja en proteínas disminuye los niveles de testosterona, mediador clave en el deseo sexual femenino, que provoca a su vez la disminución de la libido y sequedad vaginal volviendo dolorosas las relaciones sexuales. 

3. Dormir también afecta a la salud sexual femenina. Están tan estrechamente relacionados que, a mayor cantidad y calidad de sueño, se tendrá un mejor rendimiento en las actividades diarias y una respuesta más óptima durante la intimidad. Descansar tranquilamente menos de ocho horas o que se haga con poca calidad altera la concentración, la memoria, el aprendizaje y puede afectar a las hormonas. 

4. Hacer ejercicio también es esencial para la salud sexual. El deporte no solo aumenta la capacidad física, sino que mejora el sistema cardiovascular incrementando el flujo sanguíneo en el clítoris, fortaleciendo el suelo pélvico y ayudando a relajarse.

5. El estilo de vida actual hace que debido a la falta de tiempo se tenga la permanente sensación de vivir al límite.  Encontrar tiempo libre y dedicarlo al  bienestar propio, reforzará la autoestima y el apetito sexual.

6. La estimulación antes del coito es importante para alcanzar la lubricación adecuada. Esto evita irritaciones y lesiones en la mucosa genital.