Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 07 de mayo de 2021
  • Actualizado 10:11

Glaciares pierden masa y afectan a diferentes zonas en el mundo

A medida que aumenta la temperatura de la criosfera, incrementa el riesgo de derretimiento de Groelandia y del colapso de la capa de hielo en la Antártida.

Glaciares pierden masa y afectan a diferentes zonas en el mundo

La pérdida de masa de los glaciares en las últimas décadas se ha acelerado y las proyecciones prevén que para finales de siglo habrán disminuido entre el 35 y el 40% de su volumen actual, llegando hasta un 80% en los lugares donde hay menos hielo, como en los Alpes Europeos o los Pirineos.

Así lo constata el informe “On thin ice: cómo reducir la contaminación puede volver más lento el calentamiento y salvar vidas”, de la Iniciativa Internacional sobre el Clima de la Criosfera (ICCI por sus siglas en inglés) que detalla los impactos del cambio climático en las regiones de la criosfera en todo el mundo: el Ártico, la Antártida, el Himalaya, los Andes y África Oriental. 

“Los glaciares tienen una importancia global, ya que son los principales contribuidores al aumento del nivel del mar”, asegura la investigadora de la Universidad de Alaska (EE UU), Regine Hock, y añade que “incluso la gente que nunca ha visto un glaciar se verá afectada por el deshielo”.

Los glaciares están perdiendo masa en todo el mundo, y continuarán haciéndolo incluso si detenemos las emisiones, porque la criosfera responde lentamente a los fenómenos que le afectan, por lo que, incluso si se detuviese el cambio climático, seguirán perdiendo una enorme cantidad de hielo durante décadas, según describe Hock.

Por otra parte, el informe también muestra que algunas acciones para reducir la contaminación beneficia-rían a diferentes regiones de la criosfera. Por ejemplo en el Ártico,  reducir el uso de las estufas de leña, la quema en campo abierto o de bosques y el diésel. Mientras que las estufas de carbón tendrían un mayor impacto en el Himalaya.

“El deshielo de la criosfera supone un aumento del nivel del mar de 0.8 milímetros cada año”, explica la científica, lo que “afecta de manera directa a las personas que viven en las zonas próximas a los glaciares”.

El fenómeno de pérdida de volumen de los glaciares tiene también otros impactos, como la liberación de metano y CO2 del permafrost (una capa de suelo congelado pero sin nieve) en las regiones cercanas a las costas siberianas o la aceleración del calentamiento global debido a la pérdida de hielo marino en el Ártico, según detalla el informe.