Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 16 de mayo de 2022
  • Actualizado 02:04

Ghosting

CLAUDIA SANDRA PALAU PSICÓLOGA MAGÍSTER EN PSICOANÁLISIS
Claudia Sandra Palau, Psicóloga, Magister en Psicoanálisis.

DOLOROSAS DECEPCIONES A CAUSA DE ALGUNAS RELACIONES MEDIANTE LAS REDES

Época de redes, amores y citas. Acercamientos y la promesa de conocer gente o de ingresar a un universo desconocido. Seducidos por los encantos y luego abandonados y desencantados.

Freud propone al hablar de la disolución del Complejo de Edipo que el niño renuncia al amor edifico a causa de dolorosas decepciones.

En este caso se trata de un encuentro, o más bien del desencuentro, que se produce entre la ficción y la realidad. Se trata de una fantasía, una suerte de juego adulto, pero en el que uno de los dos no sabe qué está  jugando, y en ocasiones provoca angustia, ya que se despliega un abanico de preguntas acerca de qué lugar ocupo en el otro (¿que me quiere?), y sobre la falta de consideración de alguien al que le importo muy poco o nada.

Se ponen de manifiesto emociones relacionadas a la sensación de abandono, de ser desplazada/o , sustituida/o cual objeto de desecho.

Los síntomas psíquicos toman las formas y características de la época, afirma Freud en "El camino de formación de los síntomas", pero también sabemos que lo no elaborado se repite, y el sujeto neurótico, tiende a repetir  ilusiones y a alimentar fantasías que lo enredan y lo terminan decepcionando.

Pero, ¿cuál es la parte del sujeto seducido en los casos de ghosting? ¿Entusiasmarse? ¿Confiar?

Quizás esa es una parte considerable, la indefensión en la que se encuentra un sujeto frente a un posible amor.

Hay personas que buscan insistentemente tras una ilusión la posibilidad de una pareja, y muchas veces se quedan con el sabor amargo de una nueva decepción.

Ahora bien, ¿en qué consiste esta suerte de presencia ausencia? ¿El placer está en que el otro espere a alguien que jamás llegara y en esa espera se preocupe y angustie? De ser así, ¿estamos frente a un neurótico con una versión actual y particular de falta de compromiso afectivo? ¿O ante un cobarde? ¿O más bien se trata de un  rasgo de perversión?

Lo que sí podemos afirmar es que repiten una y otra vez la situación de abandono.

El ghosting es desaparecer luego de algunas experiencias amorosas de seducción o apasionadas, sin mediar palabra. Convertirse en un fantasma, cerrando o bloqueando todas las formas de comunicación que antes tenían. Desaparecer mágicamente.

Así, de las personas que mantuvieron conversaciones fluidas durante meses y algunos encuentros amorosos uno de los dos desaparece repentinamente generando preocupación e incertidumbre en el otro. En principio, siente que algo le ocurrió, por eso no llego a la cita, pero luego se da cuenta que no es así. Se trata de una conducta repetida que provoca malestar y angustia. 

Como todo fantasma nos hace sentir expuestos, al descubierto y sin recursos. Luego  aparece el enojo, la impotencia y la sensación de haber sido engañado en el amor.

Épocas de redes, de encuentros con amores, pero también con algunos fantasmas.

Cada sujeto intenta arreglárselas como puede ante la emergencia de la angustia, las posibilidades son numerosas, tantas como los sujetos que la sienten.