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  • Diario Digital | jueves, 11 de agosto de 2022
  • Actualizado 00:08

La función de las drogas

Alejandro Tames, Psicólogo clínico.
Alejandro Tames, Psicólogo clínico.
La función de las drogas

Alguna vez te pusiste a pensar, si sabemos que las drogas son malas o causan algún daño a quienes la usan, aun sabiendo esa información, las personas ¿aun las consumen o deciden siquiera probarlas? En este artículo pasaré a responder a esta pregunta,

La continuación del por qué las personas usan las drogas, puede ser aplicada también a las conductas adictivas. Antes de entender por qué las personas usan drogas, considero importante comprender por qué las personas se llegan a enguachar con las mismas previamente.

La mayoría de los postulados sobre el tema de las adicciones, sobre todo si son más del lado de la moral o de la norma, nos dicen que consumirla esta mal, que es ilegal, o porque basta una sola probada para estar enganchado. Es preciso aclarar que evidentemente todos esos argumentos están en lo correcto hasta cierto punto, pero la diferencia la hace cada persona de forma particular, ya que es cada individuo quien toma las decisiones de si lo que hace es bueno o malo, pero desde su propia subjetividad y responsabilidad. Lo que pasa con las personas que pese a que sabemos todos los argumentos negativos que hay sobre el consumo de drogas, es que al momento de que se las prueba, nos encontramos en una ruleta rusa, en una cuestión de suerte, ya que dependerá mucho de la sensación o el efecto que nos pueda producir la droga para que luego la persona que la prueba califique que le gustó o no, porque toda droga causa un efecto en el cuerpo, pero eso no quiere decir que todo efecto sea placentero para la persona, habrá algunos a los que les estará y a otros no, por ejemplo habrán personas a las que les gustará el efecto eufórico de la cocaína, pero otros preferirán el efecto relajante de la marihuana, es por esta razón que no todas las personas se enganchan a todas las drogas o a las que prueben, sino aquella que le genere una satisfacción de placer.

Otro factor importante para que las personas se enganchen con el consumo de drogas, es cuando le encuentran un uso en su vida cotidiana, es decir una función. La función de la droga, la podemos entender como el descubrimiento subjetivo, es decir, el descubrimiento que hace cada persona para entender que su uso le permite realizar una determinada conducta o acto que no puede realizarlo por si mismo o por voluntad propia ya sea por inseguridad de la propia persona en si misma o porque no ha llegado a desarrollar ciertas capacidades psicológicas a lo largo de su vida, por ejemplo, una persona tímida que no sabe como conversar con una mujer para invitarla a bailar, se fuma cierta cantidad de marihuana o cocaína para sentirse envalentonado y lo puede hacer. Una adolescente que no puede superar las rupturas en sus relaciones de pareja que cada vez que se pone a sentirse mal puede recurrir al alcohol porque encuentra en el un refugio de ese sufrimiento. Lo que podemos ver en los ejemplos anteriores es que ante la aparición de cierta dificultad a la que una persona se pueda encontrar y al sentirse insegura de si misma por no saber cómo enfrentarla o por qué no ha logrado a desarrollar las habilidades adecuadas para poder afrontarla, el uso de las drogas es una solución, retomando los ejemplos en lugar de que este muchacho busque formas de como manejar mejor la timidez para invitar a bailar a las mujeres, le es más fácil e inmediato el envalentonarse fumando marihuana o cocaína o en el caso de la muchacha que no sabe cómo manejar su dolor o sufrimiento de una forma adecuada yendo a terapia psicológica, le es más sencillo recurrir al alcohol para anestesiar ese sufrimiento.

En resumen, diremos que cuando la persona descubre placer en una droga, no es el único factor que hace que la persona se enganche a consumirlas, sino en realidad es cuando la persona que consume drogas les encuentra una función a las drogas lo que hace que esta enganche y decida consumirlas de manera regular hasta llegar a los peores escenarios, pero este no tiene que ser necesariamente el destino de todo aquel que las consume. Es por eso que se debe tomar acción de forma inmediata, nunca se es demasiado tarde para pedir ayuda, porque vivir sin adicciones, es posible.