Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 14 de abril de 2021
  • Actualizado 18:33

Emprendimientos ecoamigables: cuatro innovaciones que revolucionan la Llajta

Desde galletas con flores, toallas femeninas ecológicas o polvo dental, hasta una aplicación que condensa negocios. Nuevas opciones que impulsan la economía circular y no dañan al medioambiente.  
Natalia Estenssoro, fundadora de Ahimsa Bolivia
Natalia Estenssoro, fundadora de Ahimsa Bolivia.
Emprendimientos ecoamigables: cuatro innovaciones que revolucionan la Llajta

Algunos nacieron en medio de la pandemia del coronavirus COVID-19, otros comenzaron un poco antes, pero algo que tienen en común estos emprendimientos es que comparten el mismo fin: promover la economía circular, sostenible y amigable con el medioambiente. 

La creatividad, innovación y solidaridad afloró durante la crisis sanitaria y, en algunos casos, sacó lo mejor de las personas. La vulnerabilidad que generó el virus logró despertar la conciencia sobre la necesidad de un urgente cambio en el estilo de vida de las personas. 

Desde toallas femeninas ecológicas, polvo dental o galletas con flores, hasta una aplicación para promover negocios son parte de las nuevas opciones en Cochabamba, hechas por bolivianos que sacaron lo mejor de sí mismos y decidieron compartir su talento con el resto de la población. 

En algunos casos, sus propias historias familiares los inspiraron a crear alternativas de consumo. En otros, el compromiso de generar espacios de colaboración mutua fue el motor.

Estos emprendedores son algunos de los que recibieron el premio Kamay hace poco, un galardón que reconoce el mérito innovador y ecoamigable. 

TOALLAS FEMENINAS ECOLÓGICAS 

Laura Aliaga es una joven de 30 años que creó la marca INDA, dedicada a elaborar toallas femeninas ecológicas, aunque, con el tiempo, amplió su gama de productos. Ahora realiza toallas para posparto, paños de lactancia, tiene una línea de lencería menstrual y otra para niños con calzones para entrenamiento y pañales ecológicos. 

INDA nació hace un año y medio de forma espontánea. “Fue inspiración divina”, dice entre risas la creadora. 

Todo comenzó luego de un viaje que hizo a Colombia. Volvió sin dinero y buscó opciones para emprender algún negocio. Antes de eso, Laura se dedicaba a tejer, pero ya no podía generar lo suficiente así que pensó en alternativas nuevas. Una amiga le comentó sobre las toallas ecológicas y decidió hacerlas ella misma para probarlas: le encantó el resultado. “Fue muy poco a poco, mi inversión fue 100 bolivianos”, cuenta.

Empezó a mostrar la prenda a amigas y familiares, y recibió todo tipo de opiniones. A algunos les convencía, a otros no tanto, pero ella sabía que su idea era buena y podía crecer. Comenzó a presentar la marca en varias ferias y ese fue el inicio de su negocio. 

“Mis primeras toallitas, a comparación de las de ahora, parecían dos cartones, poco a poco he ido perfeccionando y cambiando”, asegura. 

La habilidad para las manualidades viene de familia. Su mamá y su abuela le enseñaron a tejer y a costurar. De hecho, cuando tenia 10 años le regalaron una máquina de coser. Para mejorar en este nuevo emprendimiento, tomó algunos cursos en Ecuador. 

Las toallas femeninas ecológicas tienen muchos beneficios porque no contienen dioxinas (un químico que se usa para blanquear), el gel absorbente también es dañino y afecta a la piel. Laura indica que la salud mejora cuando usas algo mas natural. 

Además, es una inversión a corto plazo. Si alguien se compra un paquete, puede recuperar el costo en unos meses y dura más de tres años. 

El kit inicial incluye cuatro toallitas: una abundante, dos regulares y una diaria. Estas prendas tienen mayor tiempo de absorción, solo se las pone al calzón con unos broches y listo. Es recomendable lavarlas cada día, luego de hacerlas remojar. Referencias al: 76544261.

Las hermanas Alina y Celina Ugarte.

UN ESPACIO PARA LOS EMPRENDEDORES 

La pandemia obligó a muchos a buscar otras alternativas para generar ingresos. Entonces, la creatividad se volvió la salida perfecta, pero faltaba un lugar en el que se encuentren todas las opciones.

Eso motivó a Pamela Arroyo y Daniel Echalar, una pareja de esposos, a crear la aplicación Comercia, donde los emprendedores pueden mostrar sus productos. 

Daniel se encargó del desarrollo del software y Pamela de la parte visual. La app es para celulares Android y se encarga de poner en contacto al comprador con el vendedor de forma rápida y fácil. 

Comercia funciona con un mapa de geolocalización. Los negocios se registran y tienen un espacio donde pueden poner todos sus productos, servicios o habilidades profesionales, subir fotografías y ubicación. Se permite hasta 20 direcciones y hasta 100 imágenes.  No tiene ningún costo y es para mayores de 18 años. 

“Está enfocada en esos emprendimientos que han nacido a raíz de la crisis de la pandemia, y otros también, que no tienen el dinero para promocionarse. Comercia intenta que la gente sepa dónde está el emprendimiento”, explica Pamela. 

Cuenta que un día vieron que su vecina estaba vendiendo pan y se dieron cuenta que, al igual que ella, muchos habían comenzado nuevas actividades a raíz de la crisis económica y que era importante apoyarse entre todos. 

Durante tres meses realizaron la versión básica y luego fueron mejorando hasta tener la final. En diciembre quieren lanzar su módulo de promociones donde el usuario podrá configurar qué tipo de mensajes quiere que le lleguen o promociones. 

Otro proyecto que la pareja tiene en mente es habilitar el módulo para vendedores ambulantes. Esperan que esté lista en cuatro meses. 

Ambos, de 35 años, tienen otros trabajos, pero tratan de darse tiempo y modos para dedicarse a este emprendimiento. “Esta actividad es algo que nos motiva. Después de los premios Kamay nos hemos dado cuenta que la aplicación puede funcionar”, dice Pamela.

Hasta el momento ya tienen registrado 450 negocios en Cochabamba, 40 en La Paz, y otros cuantos en Santa Cruz y Oruro.  

“Queremos agradecer a todos los emprendimientos que ya se han registrado en Comercia porque sin ellos y las personas que utilizan la aplicación para comprar, esto no funcionaría. Creemos firmemente que si todos nos ayudamos nuestra economía se puede reactivar y nuestro país puede salir adelante”, afirma la   creadora. Referencias al: 79346146

POLVO DENTAL Y ECONOMÍA CIRCULAR 

Un día, Natalia Estenssoro, de 22 años, decidió cambiar su estilo de vida. Había antecedentes de cáncer en su familia y comenzó a cuidarse. Pero, luego se dio cuenta que podía compartir su conocimiento con otras personas. Así nació Ahimsa Bolivia, un emprendimiento que ofrece productos bajo el principio de “no violencia”, tanto con el medioambiente, animales y uno mismo. “En mi familia hay un historial de cáncer, entonces, uno por genética tiene que empezar a cuidarse desde muy temprano. Empecé a informarme sobre lo que estamos consumiendo”, asegura.

Al darse cuenta que casi todos los productos que usamos a diario tienen químicos que afectan la salud, empezó a hacerse unos propios en casa, pasó cursos de cosmética natural y cambió su alimentación, ahora es vegetariana y    vegana. 

La marca tiene dos líneas. La primera es de alimentación consciente, que se enfoca en leches vegetales de coco, tarwi y quinua orgánica. Además, con los restos del coco elabora harina para evitar incrementar los residuos y no      desechar nada.

La otra línea es de cuidado consciente y presentan productos naturales sin químicos, como desodorante, exfoliante corporal a base de la borra del café y polvo dental sin químicos hecho de arcilla blanca, con bicarbonato de sodio, canela, aceites esenciales de menta y   estevia. 

Asimismo, Natalia impulsa la reutilización, por lo cual vende todas sus preparaciones en envases retornables y ofrece un 20% de descuento si el cliente opta por llevar su envase nuevamente. “Me baso en el principio de la economía circular porque estamos acostumbrados a usar algo solo una vez. La idea es que, en vez de botarlo, podamos volver a usarlo y darle vida”, dice. 

El proceso de creación de Ahimsa empezó hace cinco meses y Natalia lanzó la marca hace dos. Durante ese tiempo se dedicó a difundir los beneficios de estos productos. “Hay que empezar a transformar esos hábitos, es un proceso paulatino, pero, hasta el momento, ha tenido un buen recibimiento”, comenta. 

“Yo era de las personas que decía que nunca iba a emprender, pero este año ha llegado a derrumbar un montón de conceptos, a revolucionar la forma en la que pensamos y me di cuenta que era muy egoísta de mi parte no compartir esta forma de vida. Me lancé, con miedo, pero uno se anima”.

Natalia está a punto de culminar su carrera profesional con excelencia académica. Estudia Economía en la Universidad Privada Boliviana. Asegura que quiere dedicarse más a Ahimsa y seguir expandiendo su idea. Referencias al: 77495555.

GALLETAS CON FLORES 

Celina y Alina Ugarte son dos hermanas gemelas, de 18 años, creadoras de Nuna Eco Mercado, una tienda que impulsa a otros emprendimientos ecológicos y orgánicos y tiene dos líneas propias de productos amigables con el medioambiente.  

El idea surgió a la raíz de la enfermedad de su abuelo, a quien le diagnosticaron con diabetes. Entonces, las gemelas decidieron investigar y cambiar su estilo de vida y los productos que consumían. Luego, pensaron que era mejor expandir sus conocimientos y crear un mercado donde otras personas tengan un espacio. 

Nuna significa alma y espíritu en quechua. Esta tienda está compuesta por más de 15 marcas. Entre los productos que ofrecen tienen alimentos, cosméticos, decoración y moda. 

“Buscamos no solo ayudar al medioambiente y a la salud de las personas, sino también estamos ayudando a los demás emprendedores a que tengan un espacio en nuestra tienda para comercializar su producto”, dice Alina. 

Alma Verde y Kusi son las marcas propias de las hermanas. La primera está enfocada en alimentos saludables, ofrecen galletas con flores comestibles llamadas “Sabor a primavera”, tienen mates, sales sazonadas y otras especias. 

Kusi está dedicada a la moda urbana, hacen prendas con tela de aguayo y modelos que resaltan la tradición cultural. 

Sin duda, las galletas son uno de sus productos más requeridos. Usan pensamientos, son sabor lavanda y limón. Además, no tienen gluten, están hechas de harina de almendras. Tienen una duración de 10 días porque no llevan conservantes, por ello se recomienda guardarlas   refrigeradas. 

Otra de sus actividades son los talleres gratuitos de diferentes temas, como reciclaje, cómo hacer bolsas, jabones naturales, yoga, etc.

La tienda de Nuna está ubicada en Tiquipaya, en la avenida Reducto y calle Loa. Asimismo, están en Facebook e Instagram. 

Su mamá, Jenny Chavarría es su fiel compañera y quien las acompaña en toda esta travesía. 

Alina quiere estudiar Marketing y Publicidad y Celina, Ingeniería Comercial. Hasta entonces, dedicarán todo su tiempo libre a desarrollar todos sus planes y luego quieren emplear lo que aprendan para impulsar la marca.

Pese a su corta edad, las hermanas están comprometidas con el proyecto, tienen muchos sueños y ganas de seguir expandiendo el emprendimiento. Referencias al: 75984549.