Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 14 de agosto de 2020
  • Actualizado 04:11

Embarazos en pandemia: controles en casa y prueba COVID-19 antes del parto

Monitorear los movimientos del neonato, estar alerta a los factores de riesgo  y hacerse, al menos, dos ecografías son algunas claves para llevar una gestación saludable. La madre debe  presentar una prueba rápida de coronavirus antes de dar a luz. 
Muchas mujeres gestantes sufren ansiedad a raíz de la incertidumbre que genera la pandemia.-FEDISBEST
Muchas mujeres gestantes sufren ansiedad a raíz de la incertidumbre que genera la pandemia.-FEDISBEST
Embarazos en pandemia: controles en casa y prueba COVID-19 antes del parto

El embarazo es una de las etapas que más cambios físicos y emocionales le genera a una mujer. Las dudas y la incertidumbre están a flor de piel, y la información completa es, a veces, la mejor herramienta para disfrutar el proceso de gestación hasta que llegue el momento del parto. 

Sin embargo, desde que comenzó la pandemia del coronavirus, todas las preguntas sin respuesta se incrementaron, la incertidumbre se convirtió en el estado más común y la ansiedad invade a todos por igual, aunque, considerando que las mujeres que están embarazadas tienen en su vientre a otro ser, este grupo siente todo con más intensidad. 

La etapa de gestación requiere cuidados y controles frecuentes para estar pendientes de la salud del neonato. Pero, la llegada del coronavirus también afectó esta regularidad, ya que la mayoría de los hospitales están colapsados de personas contagiadas del virus y el miedo a infectarse deriva en que muchas madres prefieran mantenerse en sus casas. 

Frente a esto, varios especialistas cochabambinos explican qué tipo de cuidados se debe tomar, cómo se puede hacer controles en la casa y cómo identificar los factores de riesgo durante esta etapa.

MOVIMIENTO FETAL, LA CLAVE DE UN CONTROL

A raíz del colapso del sistema de salud público —y parte del privado— surgieron varios grupos de médicos voluntarios que brindan ayuda a las personas que no pueden acceder a una consulta. Uno de ellos aglutina a especialistas de todo tipo, como ginecólogos y obstetras que atienden vía telefónica a las mujeres que lo requieren.

Entre ellos está la médica Jenny Morató, quien explica que, durante junio y julio, la atención a gestantes incrementó, muchas no saben dónde acudir y tienen temor a contagiarse de la COVID-19. Hasta el momento ya atendió a más de 70 mujeres que están gestando o que están en etapa de postparto o puerperio.

Morató recomienda que las embarazadas controlen el movimiento fetal todo el tiempo, se mantengan tranquilas y cuiden mucho su alimentación, que debe ser rica en verduras, frutas, vitaminas, minerales, ácido fólico y proteínas, entre otros. “Lo más importante es que controlen el movimiento del bebé ya que no pueden escuchar su corazón porque no tienen los aparatos, pero sí pueden verificar que el feto se mueva. Si en algún momento eso no pasa, les decimos que nos avisen inmediatamente”. 

Otra ginecóloga obstetra voluntaria es Mirna Serrate, quien asegura que la mortalidad materna es alta en nuestro país, por lo tanto, lo más aconsejable es que las embarazadas se realicen todos sus controles ya que esto puede prevenir la detección oportuna de enfermedades y evitar desenlaces fatales. La especialista afirma que, a veces, por cuidarse de no contagiarse con COVID-19, se puede pasar por alto otros factores de riesgo importantes. 

Sin embargo, la crisis sanitaria que atraviesa el país pone en aprietos a varias madres que no tienen dónde acudir para hacerse las ecografías indicadas. Ante esto, Serrate pide que hagan un esfuerzo para hacerse una revisión y que el obstetra verifique el estado del embarazo. 

“Lo más recomendable es que la mujer que está en gestación se realice, al menos, su primer control prenatal, en el primer trimestre, para que se determine si el embarazo es de riesgo o no”, explica. 

Jhosselyn Veliz, de 24 años, tiene ocho meses de gestación y ha transitado casi la mitad de su embarazo en medio de la pandemia. “Mis controles los fui realizando cuando se podía debido a la cuarentena, algunas veces atendían y otras no, así que no pude hacerme todos los controles”, cuenta. 

Como a muchas mujeres en su situación, la llegada del coronavirus le generó mucha incertidumbre, miedo y ansiedad. Asegura que trata de salir lo menos posible y, en caso de que tenga que hacerlo, lo hace protegida con todas las medidas de bioseguridad, como el uso del barbijo, alcohol en gel, traje y mantiene distancia con las personas. 

“En primer lugar, me siento feliz por la llegada de mi hijita, pero también me preocupa que pueda contagiarme y luego a ella y así seguiría una cadena de contagios en mi familia” relata.

Por su parte, el ginecólogo obstetra Sandro Zambrana, indica que su equipo continuó su trabajo durante la pandemia con las mujeres que tienen embarazos de riesgo y necesitan atención constante. En el caso de las demás gestantes, las consultas se hacen vía online y se realizan los controles prenatales cuando es necesario. 

Al igual que sus colegas, Zambrana también enfatiza que las futuras madres deben estar atentas al movimiento del neonato. “Hay que alarmarse cuando un bebé no se mueve por más de dos horas”, explica.  

Los controles son fundamentales para conocer el estado del bebé. La primera ecografía (cromosómica) se hace entre las 11 y 14 semanas; la segunda (morfológica) entre las 22 y 28 semanas y, finalmente, la última (obstétrica) a partir de las 34 semanas. Por la pandemia, se han reducido la cantidad de veces, pero sí hay que hacer al menos dos.  

ALERTA CON LOS FACTORES DE RIESGO

Los tres especialistas explican que existen factores de riesgo que las mujeres deben tomar en cuenta. De hecho, estas indicaciones son las más comunes durante la consulta en línea. 

Si bien cada paciente es diferente, en general todas tienen que estar alertas a la disminución o pérdida de los movimientos fetales, los sangrados, dolores de cabeza, pérdida de líquido, contracciones uterinas e hinchazón frecuente de pies, entre otros. Si las embarazadas presentan alguno de estos síntomas, conocidos como factores de riesgo, deben llamar a su médico y, de ser necesario, acudir de emergencia a un centro de salud. 

Serrate y Morató reciben consultas vía telefónica y acompañan el proceso de gestación de forma gratuita. En el caso de Zambrana, él continúa con la atención a casos especiales en su consultorio privado. 

Jenny cuenta que durante estos meses han tenidos casos de mujeres que tuvieron complicaciones y necesitaron atención médica; sin embargo, el colapso de los centros médicos dificultó todo. “Normalmente, las derivamos a clínicas donde hay consultas de ginecología normal o a algunos hospitales públicos solo para que escuchen el latido de sus bebés”. 

PARTO Y CORONAVIRUS 

El número de contagios de coronavirus va avanzando por cientos cada día en todo el país. Dentro de las personas afectadas también hay muchas mujeres embarazadas, aunque Zambrana destaca que no es un gran porcentaje. “El índice de COVID-19 en embarazo es bajo, ellas mismas se van cuidando y aislando”. 

Mirna, quien estuvo atendiendo a muchas mujeres gestantes los últimos meses, cuenta que el temor de enfermarse reina entre las embarazadas. “Hay pacientes que se comunican conmigo para contarme que tienen COVID-19 o algún familiar. Es el pan de cada día. Las mujeres se preocupan por lo que le puede pasar a su bebé”, asegura.

Fiebre, dolor en la garganta y pérdida del olfato son algunos de los síntomas más comunes. La mayoría de las pacientes que se contagian del virus llegan a fase uno, no presentan cuadros muy graves e incluso se curan antes. “Por ahora, se puede hacer un manejo de la enfermedad en los domicilios, pero, poco a poco, los casos van a ir aumentando”, asevera la ginecóloga. 

Al ser una enfermedad nueva, aún se están haciendo investigaciones constantes y aplicando las medidas que se van descifrando en relación al coronavirus. Sin embargo, no está demostrando que se pueda contagiar la COVID-19 de forma vertical, es decir, de la madre al hijo durante la gestación.

Las mujeres embarazadas que están infectadas no pueden recibir el mismo tratamiento que el resto, ya que algunos medicamentos pueden derivar en la malformación del feto, en los primeros meses, e intoxicación y muerte del bebé en la última etapa de la gestación. “Ante cualquier síntoma, así ya sea una pequeña molestia de garganta, deben avisar porque puede ser fatal para la mamá y el bebé”, indica Morató. 

El paracetamol es uno de los comprimidos que sí están permitidos. “No les recomiendo el uso de dióxido de cloro y otros medicamentos durante el embarazo. Pero, lo que he notado es que las embarazadas son más cuidadosas con el uso de los medicamentos. El hecho de que tienen un hijo dentro de ellas es diferente, son más precavidas, piensan en su bebé”, cuenta Serrate. 

Con una pandemia que parece no llegar a su fin los próximos meses, las mujeres deben encontrar opciones para dar a luz, aunque, sin duda, este periodo complicó el acceso a hospitales e incrementó los costos del servicio. 

“Peregrinamos todo el día para encontrar un espacio. Aunque sean embarazadas sin COVID-19, no hay lugar. Es ir de un hospital al otro, algunos no quieren atender”, afirma Morató. 

Los protocolos emitidos por el Ministerio de Salud no condicionan que los partos sean por cesárea obligatoriamente, pero, los especialistas indican que es la mejor manera de evitar contagios en caso de que la madre tenga COVID-19. 

Morató indica que esperan a que las gestantes cumplan las 37 semanas de embarazo y luego se procede a la cesárea. Cuenta que el personal médico tiene temor a contagiarse ya que, durante la labor de parto, la mujer expulsa más partículas de coronavirus. “La mayoría termina en cesárea; parto normal casi solo cuando está con la dilatación avanzada”. 

Uno de los nuevos requisitos que se piden debido al avance de la pandemia, es que las madres presenten su prueba rápida de coronavirus para descartar la enfermedad y seguir el proceso habitual, o, en su defecto, aplicar las medidas de bioseguridad. 

Luego de que el bebé nace, también se le debe hacer una prueba para descartar la presencia del virus. 

En el caso de las mujeres que ya hayan dado a luz y estén sobrellevando el puerperio, Jenny asegura que los sangrados son relativamente normales durante unos 45 días después del parto y eso no debe ser motivo de preocupación. 


TELÉFONOS DE CONTACTO 

Mirna Serrate (ginecóloga obstetra): 70386048

Jenny Morató (ginecóloga obstetra): 61595717

Carlos Zambrana (ginecólogo obstetra): 72270008

María Eugenia Badani: 79790351

Badani es parte del coletivo Gestarte  Bolivia que se dedica a acompañar el proceso de gestación de las mujeres.      El objetivo es que cada una tenga un  embarazo respetado y un parto humanizado. Ofrecen clases de yoga preparto.