Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 04 de diciembre de 2021
  • Actualizado 06:40

La crítica situación de Bolivia: el cuarto país que más tala en el mundo

De 2001 a 2020, Bolivia perdió 6.11 millones de hectáreas de cobertura arbórea, equivalente a una disminución del 9.5%, lo que implica unas 2.67 gigatoneladas de emisiones de CO₂.

Bolivia- el cuarto país que más tala en el mundo. GREENPEACE
Bolivia: el cuarto país que más tala en el mundo. GREENPEACE
La crítica situación de Bolivia: el cuarto país que más tala en el mundo

La deforestación está matando al planeta a pasos cada vez más agigantados. Las maneras son diferentes, pero entre ellas destaca la tala extrema de árboles, una práctica en la que Bolivia ocupa el cuarto lugar a nivel mundial. 

El año pasado, el país perdió casi 300.000 hectáreas de bosque tropical, el cuarto más alto del mundo y el tercero de América Latina. 

De 2002 a 2020, Bolivia perdió 3.02 millones de hectáreas de bosque primario húmedo, lo que representa el 51% de la cobertura arbórea, según datos de Global Forest Watch. El área total de este tipo de bosque disminuyó un 7.4% en este período de tiempo.

De la misma forma, de 2001 a 2020, Bolivia perdió 6.11 millones de hectáreas de cobertura arbórea, equivalente a una disminución del 9.5%, lo que implica unas 2.67 gigatoneladas de emisiones de CO₂.

En el país, de acuerdo con el estudio de Global Forest Watch, de 2001 a 2019, el 74% de la    pérdida de cobertura arbórea ocurrió en áreas donde la principal causa fue la deforestación.

BRASIL: CONTINÚA LA TALA ILEGAL

Aproximadamente el 60% de la selva amazónica se encuentra en Brasil y desempeña un papel vital en la absorción de CO₂ nocivo que, de otro modo, se escaparía a la atmósfera.

Después de caer de manera constante desde 2004, la deforestación en la Amazonía brasileña ha aumentado nuevamente, según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) de ese país. 

Según un reporte de la organización, en 2020 la tasa de deforestación fue la más alta en más de una década.

El presidente Jair Bolsonaro le dijo a la ONU que, a partir de agosto de este año, la deforestación en Brasil se redujo en comparación con 2020. Sin embargo, la tasa de deforestación es aún más     alta que antes de que asumiera el cargo en 2019.

Imazon, un instituto de investigación centrado en la Amazonía, dice que sus datos no muestran que la tasa de deforestación se desacelere este año.

El presidente Bolsonaro fue criticado por políticas "antimedioambientales", como el fomento de la agricultura y la minería en la Amazonía.

El mandatario también ha sido cuestionado porque ha recortado los fondos para las agencias gubernamentales que son responsables de enjuiciar a los agricultores y madereros que violan la ley ambiental. Las multas por tala ilegal cayeron un 20% en 2020.

No se dispone de cifras exactas, pero estudios recientes sugieren que hasta el 94% de la deforestación y destrucción del hábitat en Brasil podría ser ilegal.

EL CASO DE PERÚ

De 2002 a 2020, Perú perdió 2.16 millones de hectáreas de bosque primario húmedo y el área total disminuyó un 3.1%, según Global Forest Watch.

En ese mismo lapso, el país vecino perdió 3.39 millones de hectáreas de cobertura arbórea, lo que equivale a una disminución del 4.3% en la que existía 2.17 gigatoneladas de emisiones de CO₂.

QUÉ PASA EN EL RESTO DEL MUNDO

Indonesia, en Asia, y la región del Congo, en África, son las otras áreas que se encuentran entre las de mayor tasa de deforestación del mundo.

Indonesia ha estado entre los cinco principales países que reportan mayor pérdida de bosques durante las últimas dos décadas. Según datos de Global Forest Watch, este país perdió 9.75 millones de hectáreas de bosque primario entre 2002 y 2020, principalmente debido a la tala para plantaciones de palma aceitera. Hasta el 80% de los incendios se iniciaron con este fin, según datos oficiales.

En 2016, desapareció un récord de 929.000 hectáreas de bosque, pero desde entonces ha habido una disminución constante en la tasa de deforestación allí.

La cuenca forestal del Congo es la segunda selva tropical más grande del mundo. 

El grupo de campaña ambiental Greenpeace dice que la tala ilegal, tanto por parte de empresas grandes como pequeñas, está conduciendo a la deforestación. 

Aunque Estados Unidos y la Unión Europea han prohibido la importación de madera ilegal, todavía se contrabandea fuera del país.

Otras amenazas incluyen la agricultura de subsistencia en pequeña escala, la extracción de carbón y combustible, la expansión urbana y la minería.

En los últimos cinco años, la pérdida anual de bosque primario en el Congo ha sido de casi medio millón de hectáreas, según Global Forest Watch.

CERO DEFORESTACIÓN EN 2030

La cumbre climática COP26 en Glasgow, que se realizó hace unas semanas, logró que los  países asistentes se comprometieran a poner fin y revertir la deforestación para 2030.

No es la primera vez que los líderes del mundo hacen promesas de este tipo y muchos ponen en duda que los acuerdos se lleguen a poner en práctica en la fecha prevista.

En 2014, Naciones Unidas anunció un acuerdo para reducir a la mitad la deforestación para 2020 y ponerle fin para 2030.

Luego, en 2017, estableció otro objetivo para aumentar las tierras boscosas en un 3% en todo el mundo para 2030. Pero la deforestación continuó a "un ritmo alarmante", según un informe de 2019, con graves consecuencias para la lucha contra el cambio climático. 

Sin embargo, se trata de un tema que los expertos no dudan en calificar de "urgente". Y es que los bosques absorben grandes cantidades de dióxido de carbono, uno de los principales contribuyentes al calentamiento global, por lo que la tala de árboles puede tener un gran impacto sobre la vida en el planeta.

La ONU dice que 420 millones de hectáreas de bosque se perdieron desde 1990. Por ello, ahora el objetivo es cumplir el compromiso o, por lo menos, disminuir la destrucción de bosques.