Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 26 de noviembre de 2022
  • Actualizado 14:51

Alejandro Marañón: ‘El teatro te ayuda a hacer cuentas con el horror’

El actor y director cochabambino es parte de “La Reina del Sur 3”. Cuenta su proceso para ser elegido en la producción filmada en Bolivia, su amor incondicional por el teatro y su trabajo con la compañía Madrastra. 

El actor y director cochabambino  es parte de “La Reina del Sur 3”. DICO SOLÍS
El actor y director cochabambino es parte de “La Reina del Sur 3”. DICO SOLÍS
Alejandro Marañón: ‘El teatro te ayuda a hacer cuentas con el horror’

Alejandro Marañón se recuerda vestido de campesino, a los siete años, en el patio de su colegio mientras hacía que el público cante el Ave María. Esa pequeña escena llena de simbolismos personales es el inicio de una carrera actoral que hoy lo define y le apasiona. 

Marañón (41 años) es actor, director de teatro y comunicador social. Su trabajo sobre las tablas es reconocido en la escena artística del país, sobre todo a partir del nacimiento de su compañía Madrastra. Su talento lo ha llevado a ser parte de series como “La Reina del Sur”, que tuvo capítulos filmados en Bolivia. 

De su primera participación actoral frente al público también le queda la felicidad y pasión que sintió, emociones que lo han acompañado en su carrera. 

Este año organizó el Madrastra Fest, un festival en el que presentó alrededor de seis obras que ya había puesto en escena. Durante meses, junto a su equipo, volvió a leer los guiones, preparó la puesta en escena y redobló ensayos. Eso los llevó a estar en tablas entre julio y septiembre, mostrando todo su trabajo de 11 años. 

“Ha sido emocionante, agotador porque es un desgaste emocional muy fuerte, hay que retomar y revivir cosas que ya habían quedado guardadas; remontar las ideas, los conceptos. Pero, nos fue muy bien”, relata. 

La presencia femenina, en especial de la madre, es una constante en el proceso creativo de Marañón. Hace poco escribió “Rosa”, dedicado a su mamá. “‘Rosa’ es una obra pensada en mi madre y, al mismo tiempo, es una ficción que le hago a mi madre e invento una historia”, explica sobre esta peculiar obra que se volverá a presentar en diciembre. 

Como compañía Madrastra también fueron parte del Festival de Teatro Bertolt Brecht con la obra “La Gordis”, que ya habían presentado antes, pero ahora fue retomada desde una mirada diferente. Habla de la infelicidad, la familia, el feminismo, la homosexualidad y, sobre todo, el amor y la traición al amor. 

Alejandro explica que, según el proyecto, puede estar solo o acompañado. Cada obra es diferente y requiere una entrega personal profunda. “Puedes llegar a decir que estás agotado, pero lo que queda es seguir. Si uno no hubiera trabajado tanto en teatro tal vez no se hubieran abierto tantas puertas laborales”, sostiene. 

EL ACTOR Y EL DIRECTOR

Pese a que los últimos años Marañón ha dirigido casi todas las obras de su compañía, se asume, en esencia, como actor. Desde la primera vez que interpretó un personaje siendo un niño, fue sumando una a una sus experiencias sobre las tablas. “Pensaba ‘qué increíble que se puedan hacer cosas distintas en el teatro’”, menciona. 

Durante los siguientes años trabajó con otros artistas con quienes se fue formando, entre ellos Jenny Serrano, Diego Aramburu y Claudia Eid. Hasta que llegó el momento definitivo: “Vi ‘La Ilíada’ del Teatro de los Andes y confirmé que quería hacer esto hasta el final de mis días”, recuerda.

Así también pasó del teatro costumbrista al teatro contemporáneo, un descubrimiento que cambió la forma de entender su nueva labor. “Tiene muchas aristas en las que puedes aferrarte. Es muy propio, muy individual”, explica. 

Empezó a ver las obras desde otro lugar y sus ansias por participar en la toma de decisiones de la puesta en escena le sirvió para empezar a asumir el rol de director. “Me di cuenta que algo estaba surgiendo en mí. Si no empiezo yo a gestionar mis propias obras, me voy a quedar esperando a que alguien lo haga”. 

En 2011, fundó la compañía teatral Madrastra junto con Ana Paola Sánchez, y puso en escena su primera obra “con todo el terror”, cuenta entre risas. “Implica un montón de cosas porque tienes mucho poder, control y, al mismo tiempo, te das cuenta que tienes que administrar ese control”, asevera.

Marañón está convencido de que el teatro “te elige, te suelta o no te deja ir”. Él ha sido un elegido desde sus primeras actuaciones. El Madrastra Fest en uno de sus proyectos estrellas, en los que más deposita confianza y vislumbra en un futuro. 

“Yo me he enamorado todas las veces que he ido al teatro. Y me he enamorado de muchas formas, de mi pareja, de la vida, de volver a la sociedad, de la palabra, de los libros, de las luces -no de la fama-, del compañerismo. Soy un ferviente enamorado de esto”, dice Alejandro. 

Explica que estos años en los que se ha dedicado de lleno al teatro le han servido para reconfirmar que este es el camino que debe seguir. 

EL PASO A ‘LA REINA DEL SUR’

Su experiencia como actor de teatro lo llevó a dar el salto a las pantallas. Empezó haciendo comerciales, luego cortometrajes y, finalmente, pasó a películas y series, como “Averno” y “La Entrega”, entre otras. 

A inicios de 2021, Alejandro recuerda que lo invitaron a hacer un casting sin saber de qué trataba el proyecto. Leyó el guion y mandó su prueba en video. Dos semanas después recibió el llamado para volver a probarse, pero esta vez en vivo. Seguía sin saber qué era, pero ya sentía que se venía algo grande. 

Semanas más tarde le pidieron otra prueba, esta vez de conducción, y la aprobó. “A los días me llegó un correo que decía que había sido seleccionado para uno de los personajes de ‘La Reina del Sur 3’. Así recién supe de qué se trataba”, recuerda con emoción. 

Firmó contrato, comenzó a estudiar los guiones, organizar sus viajes, sacar visas y tener todo listo para esta nueva experiencia. “Yo estaba en una situación muy complicada por la pandemia. Y es increíble cómo el universo te da oportunidades, descansos, premios”, dice. 

“Ha sido un mundo diferente”, añade. Vivió durante dos meses en Colombia para hacer las grabaciones, además de los lugares que visitó en Bolivia donde se filmó la serie. 

¿Es posible vivir del teatro? Alejandro dice que sí. Pero no solo a través de las obras puestas en escena, sino mediante la constitución del teatro como una herramienta fundamental para otros trabajos. 

Además de actor y director, Marañón es comunicador social. Eso le permitió trabajar en diferentes fundaciones y organizaciones en las que pudo aplicar sus conocimientos comunicacionales fusionados con el teatro. “El teatro te ayuda a hacer cuentas con el horror. Hace bellas las cosas más horribles para que las puedas ver”, describe. 

Su familia es su mayor inspiración. Cada una de las personas que la integran, sus papás y sus hermanos, son en quienes se basa para crear sus obras. Quizá por eso, entre sus sueños a futuro, está presentar “100 años de soledad”, el libro célebre de Gabriel García Márquez. “Escribir involucra hablar graciosamente de mí y de lo que absurdo que significa la vida. Me divierto escribiendo y mostrando estas cosas”, afirma. 

Marañón ve su futuro más obras, talleres de teatro y la familia, después de todo, aquella inspiración es algo que no planea descuidar.