Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 23 de septiembre de 2019
  • Actualizado 16:10

Tuberculosis: hallan nueva cura para este mal

Un grupo de expertos tomó muestras de nieve de diferentes zonas y encontró restos de barniz de autos, cauchoy textiles, entre otros. <br>
Tuberculosis: hallan nueva cura para este mal

Científicos hallaron una gran cantidad de partículas de plástico en la nieve del Ártico, lo que indica que estas están viajando grandes distancias a través de la atmósfera hasta algunas de las regiones más remotas del planeta

“Si bien esperábamos hallar microplásticos, nos sorprendieron las grandes concentraciones“, dijo Melanie Bergmann, investigadora del Instituto Alfred-Wegener en Bremerhaven, Alemania.
El equipo examinó nieve recogida de lugares en el Ártico, el norte de Alemania, los Alpes de Suiza y Baviera, y la isla de Heligoland, en el mar Norte, con un proceso especialmente diseñado para analizar sus muestras en un laboratorio

Los hallazgos fueron publicados en la revista especializada Science Advances. Estudios previos encontraron microplásticos en el cielo de París, Teherán y Dongguan

El análisis mostró que los fragmentos —generalmente de menos de cinco milímetros— podrían mezclarse en el ambiente de la misma manera que el polvo, el polen y las partículas que expulsan los tubos de escape de autos

Si bien hay una creciente preocupación por el efecto de los microplásticos en el medio ambiente, los científicos todavía no han determinado qué daño, si acaso alguno, provocan las partículas en los humanos o el ecosistema

Bergmann dijo que las concentraciones más altas fueron encontradas en los Alpes de Baviera, una de las muestras tenía más de 150 mil partículas por litro (un cuarto de galón)

Aunque los resultados del Ártico revelaron menos contaminación, la tercera concentración más alta en las muestras que los investigadores analizaron —14.000 partículas por litro— fue hallada en un témpano de hielo en el estrecho de Fram, al oriente de Groenlandia

Bergmann explicó que los microplásticos detectados en el análisis incluyeron barniz que podría haber sido usado para recubrir carros y barcos, caucho utilizado en llantas y materiales que podrían haberse originado en textiles o paquetes

“Realmente necesitamos saber os efectos que los microplásticos tienen en los humanos, especialmente si son inhalados con el aire que respiramos“, finalizó.