Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 15 de septiembre de 2019
  • Actualizado 02:06

Marie France Trigo, un puente de amistad entre Bolivia y Francia

Marie France Trigo, un puente de amistad entre Bolivia y Francia

La  sonrisa sincera que ilumina su rostro y el brillo de sus ojos llenan cualquier ambiente en el que se encuentra.  Las palabras que se libe-ran por su boca a medida que comienza su relato denotan su pasión, amor y entrega por su trabajo. Los 38 años que sirvió a la Alianza Francesa son una prueba fehaciente de ello. Y el sello que dejó en cada uno de los que compartieron y disfrutaron de los espacios y las actividades que impulsó la convierten en un referente cultural de Cochabamba.
Marie France Trigo Loubière desa-rrolló toda su vida entre dos países, Francia y Bolivia, a los que buscó unir a través del cine, el teatro, los libros, la música y cualquier tipo de arte que fortalezca y permita el crecimiento de ambos.
ORÍGENES FRANCESES
Su inclinación hacia el país europeo es parte de sus raíces familiares. Su madre, Suzanne Loubière, era fran-cesa. Cuando el padre de Marie, Adrián Trigo, viajó a Francia a estudiar la conoció, se enamoraron        y volvieron juntos a Bolivia para formar un hogar del cual nacieron tres hijos.
Marie France llegó a este mundo en 1941 y es la segunda de tres hermanos. Al terminar el colegio Santa María se fue a Francia a vivir con sus abuelos en Montpellier, mientras estudiaba para ser profesora de francés. Paralelamente, en vacaciones, se iba a Inglaterra para aprender el idioma inglés.
Así transcurrieron cinco años hasta que fue momento de retornar a Bolivia a principios de 1964. Al llegar, comenzó a dar algunas clases como profesora durante un tiempo hasta que en 1965, después del falle- cimiento de Edmundo Camargo, fue invitada desde La Paz por el Delegado General de Francia para asumir la dirección de la Alianza Francesa en Cochabamba.
Llena de ilusión, comenzaba un camino largo, repleto de altibajos, pero con gran satisfacción.  
CONSOLIDACIÓN DE LA ALIANZA
Su padre, que había quedado encantado con Francia, fue cónsul de ese país en Cochabamba durante 40 años. Al tener tanta afinidad con aquella cultura habilitaron su casa como sede de la alianza durante      varios años. Cuando Marie France asumió la dirección, la institución ya estaba establecida en la casa de sus papás. “Los primeros años fueron para incentivar a que los alumnos   estudiaran francés”, dice Marie.
La idea era ir posicionando más la Alianza Francesa, así que comenzaron a dar clases de dibujo, pintura, quechua, etc. “Al principio necesitábamos aumentar el número de estudiantes. Y así fue. Posteriormente, se comenzaron a realizar los exámenes de Nancy, durante tres años, para conocer el nivel de francés”, explica.
Aunque recibían ayuda desde La Paz para pagar el alquiler de su sede, los demás gastos tenían que solventarlos a nivel departamental. Con ese objetivo Marie France daba clases de francés en la Universidad Mayor de San Simón y el dinero que recibía era donado a la Alianza.
“El interés de esa época era más por la cultura y la literatura francesa porque tenían mucho renombre”, cuenta.
A medida que pasaba el tiempo, la institución se consolidaba más y las aulas que habían habilitado en el primer piso de la casa de Adrián       Trigo ya no abastecían para los estudiantes que tenían cada día. Esta situación aumentó cuando los ciclos de cine se fueron apoderando de las noches culturales cochabambinas.
CICLOS DE CINE
“La proyección se daba a partir de un hueco del baño de administración. Prácticamente, desde la bañera se difundían las películas”, cuenta Marie France entre risas.
Los ciclos de cine eran organizados por la Alianza Francesa para difundir los grandes filmes de aquel país. La cita era todos los miércoles a las 21:00, después de desocupar las aulas en las que daban clases.
“Esa actividad nos trajo gran afluencia de público porque hicimos conocer el cine clásico francés a una juventud entusiasta que llenaba                     los patios del jardín de la alianza esperando la película”, dice Trigo

Las sillas totalmente ocupadas y otro tanto de personas paradas esperando las proyecciones era la escena que se repetía cada semana. Tal fue el impacto del proyecto que fortaleció y consolidó a la Alianza Francesa como el espacio cultural de excelencia.
Después de 38 años de entrega absoluta a la labor cultural en Cocha- bamba a través de la Alianza, Marie France se retiró. Durante su gestión se impulsó la implementación de becas universitarias hacía Francia. Además, su trabajo fue reconocido con la Legión de Honor de Francia, una condecoración por los servicios prestados a ese país. El acto contó con la presencia del presidente fran-cés Jacques Chirac.
También destacaron su trabajo con las Palmas Académicas, reconoci-miento meritorio a todos los difusores de la cultura francesa en el mundo.
“Yo creo que se logró impulsar la cultura en Cochabamba. Alguna vez me encuentro con gente y ellos se acuerdan del trabajo que hicimos. Eso es lo que más me llena”, finaliza.