Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 15 de septiembre de 2019
  • Actualizado 06:34

¿Qué está en juego con las redes 5G?

No es una guerra comercial es tecnológica. La geopolítica de la quinta generación se estrena con Huawei: la guerra del siglo XXI.
¿Qué está en juego con las redes 5G?


Es la infraestructura que conectará el mundo. Que abrirá la puerta al futuro. Y nadie quiere perder este tren. Las redes móviles de quinta generación, más conocidas como las redes 5G, es el caramelo que está en juego en estos momentos. La batalla tecnológica entre Estados Unidos y China, que ha colocado en el disparadero a Huawei, se puede entender también por el reparto del pastel. Hay muchos intereses depositados. El culebrón no ha hecho más que empezar y va para largo.

Tras años de desarrollo, conceptualización y estandarización, las redes 5G deben empezar a desplegarse este mismo año. El objetivo dar el pistoletazo de salida en 2020. Es una tecnología diseñada para mejorar las velocidades de conexión a internet, reducir a la mínima expresión la latencia -tiempo de respuesta de la red- y que, a su vez, generará un sinfín de oportunidades en todos los sectores.

Y será fundamental porque según diversas estimaciones para 2025 se calcula que estén conectados más de 100 mil millones de dispositivos. Para Europa será también de vital importancia; según las previsiones de la Comisión Europea, el despliegue de las nuevas redes 5G supondrá una inversión de 56 mil millones de euros y la creación de 2.3 millones de empleos, lo que repercutirá en la riqueza: más de 141 mil millones de euros.

Si nada cambia después de este conflicto y se rompen algunos acuerdos, el 5G “habla”, básicamente, chino. Huawei es líder de esta tecnología y una de las firmas que más contribuciones técnicas ha aportado para que sea real. Y muchas compañías de telecomunicaciones cuentan en sus planes estratégicos con apoyo de la compañía, vetada por Google o ARM por la brecha abierta con el gobierno de Estados Unidos. Ha aportado antenas, sistemas, soporte, infraestructuras para implantar estas nuevas conexiones.

La estrategia de sustitución in extremis de Huawei por otra empresa que no suscite tanta incertidumbre en términos geoestratégicos no parece viable en estos momentos. Al menos al corto plazo y hasta ver cómo se desarrollan los acontecimientos, porque es posible que, finalmente, el conflicto se resuelva por la “vía ZTE”, es decir, el pago de una gran cantidad de dinero.

Telefónica y Vodafone han empezado a estudiar el impacto del consumidor el veto a Huawei. Otras “telecos” que cuentan con tecnología de Huawei es Orange. El ahorro de costes ha sido uno de los pilares claves en su apoyo. Y en el caso de Vodafone es fuerte porque Huawei es el proveedor de hasta el 60 por ciento de sus redes.

La firma china, a día de hoy, cuenta con el 35 por ciento de la cuota de mercado en Europa, siendo uno de los tres principales proveedores de esta tecnología en la región.

De hecho, ha registrado hasta 2.570 patentes relativas al 5G, pero es que, además, ha llegado a firmar acuerdos con unas 40 operadores a nivel global. Para colmo, más de 70 mil estaciones base han sido suministradas por la compañía, según su estimaciones. La alterna- tiva es delicada. De factura europea, solo Ericsson y Nokia se sitúan razonablemente cerca de la aportación de Huawei en materia del 5G. Una innovación básica para la industria manufacturera. l

¿QUÉ ES LA 5G?

La 5G está a punto de llegar, la quinta generación de tecnologías de telefonía móvil.

Un cambio que en realidad va a revolucionar nuestro cotidiano. Por el momento, se

encuentra sin estandarizar y las empresas de telecomunicaciones están desarrollando

sus prototipos. Está previsto que entre el 2020 y 2023 entre en operación.

La 5G va a optimizar sobretodo el internet de las cosas, una mayor conectividad entre

los objetos, la llamada M2M, Machine To Machine.