Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 19 de septiembre de 2019
  • Actualizado 07:05

Hans Cáceres: el productor que conquistó la TV boliviana

Hans Cáceres: el productor que conquistó la TV boliviana

Hace más de dos décadas llegó a Bolivia por invitación de un amigo. Tocó varias puertas y, luego de un año, recibió su primera oferta laboral en el país de la mano de Unitel. Su carrera está marcada por el éxito y las críticas. En ese vaivén se ha manejado a lo largo de estos años. En cada programa que dirige y produce le pone la mayor dedicación y esfuerzo. Para él, los sueños deben ser metas a cumplir. 
Hans Cáceres Bravo tiene 49 años y nació en Concepción, Chile. Estudió en la Universidad de Artes, Ciencias y Comunicación y trabajó en su país alrededor de siete años antes de migrar. En su haber, produjo y dirigió programas de renombre como Decibeles, Operación Fama, En Hora Buena, Reel, No somos Ángeles (Bolivia y Paraguay), Bailando y Cantando por un sueño, Mundos Opuestos (Paraguay), Juga2, Yingo, Cocineros Bolivianos, No Pierdas El Dinero y Factor X. 
Ahora, el jefe nacional de producción de Red Uno llega a Cochabamba para dar un taller sobre la televisión en tiempos de redes sociales, este 9 y 10 de agosto, en el que compartirá su experiencia de vida profesional. La revista Así accedió a una entrevista con el productor donde cuenta sus inicios en el mundo de la pantalla chica y los retos de la televisión actual.

Así: ¿Cómo fue su llegada a Bolivia?

Hans Cáceres (HC): Un amigo me invitó a conocer Santa Cruz. Entonces, cuando llegué, aproveché de dejar  mi currículum y visité varios canales. Después de un año me llamó Unitel y me hicieron un contrato anual, así que vine para probar suerte y ya voy rumbo a los 21 años aquí. Además, tuve la suerte de conocer a mi esposa. 
Para mí fue muy difícil acomodarme al comienzo al país y ella me ayudó mucho a entender las cosas. 

Así: ¿Con qué programas empezó en el país?

HC: En esa época no teníamos todo el presupuesto de ahora, lo único que nos quedaba era armar programas propios y adaptarnos. En ese sentido, estaban Decibeles y Operación Fama. Hace 19 años atrás era impensado hacer un reality de convivencia. Afortunadamente nos fue muy bien y marcó la vida de mucha gente. 

Así: De aquella época hasta ahora, ¿cómo cree que cambió la televisión? 

HC: Creo que principalmente cambiaron los públicos, ahora te piden cosas muy elaboradas. Yo comparo la apuesta de Operación Fama con la que tengo ahora con Factor X y hay una enorme          diferencia tecnológica. Los presupuestos han crecido 10 veces más. Se puede soñar con estudios de televisión propios. 
Lo otro que cambió es el consumo de la gente. Ahora los formatos tienen que ser rápidos y dinámicos. Junto a esto están las redes sociales, ellas nos han transformado la    vida a todos, bien o mal. 

Así:  Se maneja el concepto de formar figuras para la televisión, ¿a qué se refiere eso? 

HC: Los influencers no son un tema menor. Hay que escoger con pinzas a chicos que tengan buena llegada en redes sociales porque son la imagen del programa. Cuesta una enormidad encontrar nuevos rostros. Una de las primeras cosas que la gente pide es que demos oportunidad a nueva gente y yo les doy esa chance. He hecho búsquedas incansables, yo sé que están ahí, pero a veces no se acercan a los medios. Me escriben para que les haga casting pero no tienen la actitud para enfrentar una entrevista.

Así: ¿Cómo tiene que ser esa figura, qué debería tener de especial? 

HC: Primero que nada, uno nace con talento, eso no se adquiere, no hay cómo. Cuando yo entrevisto a una persona a los 10 minutos ya me doy cuenta si lo tiene o no. 
Hay un problema muy común acá: la gente no es constante. Quieren triunfar y alcanzar al éxito, pero pelean un día o dos y al tercero ya se desaniman. 
En la vida nada es fácil, más en los medios de comunicación. La persona que quiera entrar en esto tiene que ser un luchador por esencia.

Así: ¿Cómo maneja su vida y las críticas que recibe? 

HC: Voy a cumplir 50 años el 2020 y nunca llegué a la meta, porque si yo creo que ya hice todo me tengo que jubilar y no es así, siempre     estoy aprendiendo. Si no me actualizo, no tengo olfato de descubrir lo que hay afuera y si no soy constante no podré llegar a mis objetivos. Yo soy totalmente organizado y meticuloso en mi vida entera. 
La gente crítica la televisión que tenemos actualmente, pero no hace nada por cambiarla. Es fácil juzgar a través de redes sociales, lo complicado es hacer.
Una de las cosas que más quiero es armar un equipo nuevo muy conectado con lo digital para construir contenido en redes sociales. Ya lo tengo en Santa Cruz, lo estoy terminando de armar en La Paz y el motivo principal de mi visita a Cochabamba es encontrar gente con talento para tener mi equipo ahí. 
Además de las horas de clases del taller, hay una posibilidad laboral. Lo que más quiero es que me llamen         y me escriban, esa hambre de crecimiento es lo que necesito encontrar. 

Así: ¿Cómo concibe la televisión actualmente? 

HC: Yo creo que la televisión debe dar un cambio.  Desde que llegué a este país he hecho programas de talento y son los que más funcionan. Yo no sé si es lo que la gente quiere ver. Estoy aburrido de hacer esos mismos formatos, me encantaría hacer otro tipo de programas y encontrar el apoyo de publicidad porque muchas veces de eso depende que salga al aire. 
Actualmente estoy armando una grilla 2020 con un contenido mucho más próximo a lo que yo quiero hacer y a ver cómo me va.

Así: ¿Cuál cree que es el futuro de la TV boliviana? 

HC: La televisión en el mundo está viviendo un cambio absoluto, estamos enfrentando una era digital, compitiendo con celulares, redes sociales y eso es innegable. 
El canal que no se reinvente y no se adapte a los cambios va a morir. Me da la impresión de que muchos a nivel local no van a poder seguir. 
Yo creo que un 30 a 40 por ciento de los medios no está preparado para los cambios. 

Así: ¿Cuál cree que es la fórmula del éxito? 

HC: Mis 20 años en Bolivia no han sido fáciles. La gente solo ve el éxito y lo bonito de la televisión, pero este es un medio absolutamente  ingrato y difícil. Yo he tenido momentos tristes y amargos. La gente piensa que es mágico. 
¿Cuál es mi fórmula? Yo trabajo de las 24 horas 18. Soy luchador. Me he caído mil veces y mil veces me he tenido que levantar. Tengo la presión de reinventarme, si no lo hago me quedo fuera del circuito. Creo que esa es una gran fórmula para  seguir en el sistema. Los sueños no sirven de nada si no los concreto.
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