Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 19 de septiembre de 2019
  • Actualizado 19:37

Denis Gaillard, un francés amante de la cultura boliviana

Su estadía en Cochabamba le permitió conocer a fondo las tradiciones del departamento y declararse un “enamorado del país”.
Denis Gaillard, un francés amante de la cultura boliviana


y Denis Gaillard, embajador francés en Bolivia. " hspace="" vspace="">

Hace ocho meses llegó a Bolivia, pero su conexión con Latinoamérica empezó mucho antes. Denis Gaillard es el actual embajador de Francia en el país y su meta principal es consolidar la relación entre ambas naciones.

Llegó a Cochabamba en abril para participar del 70 aniversario de la Alianza Francesa y, además, lanzar un proyecto cultural para intervenir alrededor de 30 espacios urbanos de la ciudad junto al Taller de Acupuntura Urbana del mARTadero; para lo cual, se utilizarán recursos del Fondo Patrimonial Pisca que superan 800 mil bolivianos.

Otro de los objetivos de Gaillard, en su función como embajador, es impulsar la creación de energía solar renovable; apoyar la construcción de la aducción de Misicuni hacia Cercado, Tiquipaya y Sacaba, y la descontaminación del río Rocha.

A nivel nacional, aseguró que también trabajará para crear paneles de energía solar en Oruro, en la cons-trucción de hospitales, saneamiento de plantas de agua y limpieza del lago Titicaca, para lo que el Gobierno francés invertirá aproximadamente 300 millones de euros.

Más allá de su labor como embajador, el francés se siente afortunado por haber sido enviado al país y durante su estadía en Cochabamba conversó con la revista Así sobre sus percepciones y anhelo de fortalecer lazos que beneficien a los dos países.

Así: ¿Cómo llega a Bolivia y cómo fue su experiencia hasta ahora?

Denis Gaillard (DG): A través del nombramiento. Es mi primera posición como embajador. Antes estuve en la embajada de Cuba, así que tomé mucho gusto por América Latina. Cuando me dijeron que mi próximo destino era Bolivia, quedé encantado, porque es un país con una gran autenticidad, un fuerte componente cultural, muy diverso geográficamente, desde el altiplano hasta la Amazonia. Me encanta todo el tema de la naturaleza y la energía sostenible.

Así: Usted permanecerá tres años, aún le queda mucho por conocer de Bolivia.

DG: Sí, me gustaría llegar a otros lugares donde no tenemos mucha presencia. Poder conocer más del país y su gente.

Así: ¿Algo que le haya llamado la atención en el tiempo que está aquí?

DG: Es un año un poco particular porque es muy político, así que es interesante. A mí me gusta mucho la energía de las personas que hay en Bolivia y su interes por mostrar cómo es su país. Yo tengo la impresión de que la gente de otros países tiene imágenes confusas sobre Bolivia. Es muy importante mostrar lo que hay. Es una felicidad ser parte de eso.

Así: ¿Qué lugares de Bolivia le atraen más?

DG: Tengo un encanto particular por Sucre, porque hay una preservación de sus ambientes. Su clima y altura son ideales, es perfecto. Pero cada ciudad tiene su belleza. En Cochabamba esperamos que el río Rocha, en algún momento, sea un lugar para disfrutar en familia como lo era antes.

Así: ¿Hay algún plato típico boliviano que le haya gustado?

DG: Yo sé que aquí estamos en la capital gastronómica del país, pero me impresionó la kalapurka de Potosí, es algo que no se ve a menudo. Aunque en general, combino mi alimentación, me gusta mucho los platos de Cochabamba. Tengo una cocinera boliviana que conoce muy bien la comida francesa, así que disfruto ambas.

Esa es otra de las cosas que queremos demostrar. Aquí hay productos de calidad, como la quinua, la carne de llama y el café, entre otros. Hay varias oportunidades de llevar alimentos bolivianos a las mesas francesas.

Así: ¿Qué productos bolivianos se podría exportar a Francia?

DG: Sobre todo la quinua y el café. La carne de llama se dice que es la carne del futuro, sería interesante hacer conocer las propiedades que tiene. Yo ya la probé y me gustó. Aún me queda mucho por descubrir.

También estamos muy interesados y trabajamos en llevar la tradición de Bolivia a Francia y viceversa. En el campo económico, hay muchas empresas francesas en Bolivia.

También hay otro tipo de relaciones, por ejemplo, los nuevos billetes bolivianos fueron fabricados por una empresa francesa y quizás los pasaportes también lo sean. Así que, en sus bolsillos tienen cosas francesas.

Así: ¿Sabe cuántos franceses hay en Bolivia y cuántos llegan cada año por turismo?

DG: En Bolivia viven unos 1.500 franceses, la mayoría en La Paz y Santa Cruz. Ahora, en cuando al número de turistas cada año llegan unos 35 mil.

A los franceses les encanta Bolivia y nuestro papel como Embajada es dar a conocer más el país.

Hay muchos aventureros que les encanta todo lo que se puede hacer aquí; la música boliviana y la atención de las personas son las características más agradables.

Así: ¿Cuáles son las oportunidades de becas que Francia ofrece al país?

DG: Alrededor de 400 jóvenes bolivianos llegan a Francia cada año. Es una cifra alentadora. Hay varias posibilidades de becas a nivel de posgrado. Lo que nosotros buscamos es incentivar a que aprendan el idioma francés. A veces se pierde una beca por no saber la lengua.

Es mejor saber antes de aplicar a la beca. En la Alianza Francesa existe una oficina específica para orientar sobre este tema.

La mayoría de los bolivianos que van a Francia vuelven a su país y ayudan a empoderar a la gente. l