Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 06 de octubre de 2022
  • Actualizado 00:07

LA JORNADA DE VOTACIÓN SE DESARROLLÓ CON NORMALIDAD EN EL MUNICIPIO DEL VALLE BAJO, PERO NO POCOS VOTANTES ADMITIERON DESCONOCER EL CONTENIDO DEL DOCUMENTO AUTONÓMICO QUE FUE SOMETIDO A REFERENDO.

Vinteños acudieron a votar sin conocer plenamente su Carta

Vinteños acudieron a votar sin conocer plenamente su Carta



Ninfa Mamani se levantó ayer temprano, tomó a su pequeña hija en una mano, se fue hasta la unidad educativa Melchor Cuadros de Vinto y votó en el referendo autonómico por una Carta Orgánica municipal cuyo contenido no conoce. Eso lo confesó sin reparos esta mujer de 29 años, para la que la caminata hasta el recinto de votación fue particularmente pesada. No solo tuvo que soportar el implacable acoso del sol, al que opuso resistencia con un sombrero de ala ancha, sino que debió repartir sus fuerzas entre la niña que jalaba de una mano y el bebé que lleva en el vientre. Por si fuera poco, después de votar, se ocupó de averiguar cómo conseguir un certificado de impedimento para su padre, que no pudo sufragar.

Mamani explicó que tanto ella como su papá viven a caballo entre La Paz y Vinto. Sus actividades laborales les obligan a viajar constantemente entre ambos lugares. La mujer tuvo chance de estar en Cochabamba durante la jornada de votación, pero su padre no. Sin embargo, su intermitente presencia en Vinto le impidió estar más informada sobre el contenido de la Carta Orgánica del municipio del Valle Bajo. Ella reconoció que no hizo los suficientes esfuerzos para acudir a las actividades de socialización del documento autonómico municipal, pero observó que esas tampoco fueron organizadas adecuadamente para facilitar la asistencia de votantes como ella.

La experiencia de votación de Ninfa Mamani ilustra un fenómeno muy extendido en Vinto y otras entidades territoriales que persiguen su autonomía: las limitadas condiciones de información sobre los contenidos de las cartas orgánicas y/o estatutos autonómicos. A este fenómeno se refirió ayer José Luis Exeni, vocal del Tribunal Supremo Electoral, a su paso por Vinto. Dijo que la información sigue siendo una asignatura pendiente en los procesos de votación para autonomías, y añadió que de ella deberían ser responsables no solo las instituciones que convocan a los procesos, sino los votantes, las organizaciones sociales y hasta los medios de comunicación.

Coincidió con Exeni el representante en Cochabamba del Ministerio de Autonomías, Alberto Borda, quien reconoció que hubo personas que votaron sin conocer lo que dice la Carta Orgánica de Vinto.

La presidenta del Tribunal Electoral Departamental (TED), Betsabé Merma, aclaró que para el caso de las cartas orgánicas, los responsables de su difusión fueron los concejos municipales que convocaron a los referendos para aprobarlas.

El presidente del Concejo Municipal de Vinto, Hugo Cáceres, dijo que su gestión se ocupó de ejecutar, en coordinación con organizaciones vecinales y otras de base, una estrategia de difusión de la Carta Orgánica del municipio. Las limitaciones de información en los votantes las atribuyó a la anterior gestión municipal de Vinto, que no habría trabajado eficientemente en la socialización de ese documento.

Cáceres indicó que la estrategia de difusión de la Carta Orgánica incluyó la distribución de más de 40 mil copias del documento entre los habitantes de Vinto, una cantidad que, en teoría, debería haber sido suficiente para llegar a los 34.603 votantes habilitados en el municipio. Pero, solo en teoría.

Porque, por ejemplo, Emilio Marca, de 48 años, no tuvo acceso a ningún ejemplar del documento. Y aun así fue a sufragar hasta la unidad educativa Martín Cárdenas. El hombre, natural de Independencia, pero afincado hace ya una década en Vinto, contó que tampoco se enteró de ninguna actividad de difusión de los contenidos de la Carta Orgánica. No obstante, no dudó en ningún momento en ir a votar, entre otras razones, para obtener su certificado de sufragio y evitarse eventuales inconvenientes en trámites bancarios o de otra naturaleza. Apenas recibió el documento que avala su votación, lo metió en un bolsillo de su pantalón, se sentó a limpiarse el dedo entintado y se marchó, aliviado de haber cumplido con su deber democrático, pero consciente de que no tuvo la información suficiente para cumplirlo adecuadamente.

PREGUNTA

A los votantes se les formuló la pregunta: “¿Está usted de acuerdo con la aprobación y puesta en vigencia de la Carta Orgánica del Gobierno Autónomo Municipal de Vinto?”.

Apuntes

Población votante

Vinto fue el municipio con mayor cantidad de votantes habilitados en Cochabamba para el referendo de ayer: 34.603 ciudadanos. En todo el municipio de Vinto fueron habilitadas 153 mesas dispuestas en nueve lugares distintos. Algunas de ellas demoraron en abrirse y recién se habilitaron después de las 8:00 de la mañana, debido a falta de jurados electorales, informó la presidenta del TED, Betsabé Merma.

Carta Orgánica

El artículo 1 del documento, en su primer parágrafo, señala: “La Carta Orgánica de Vinto es la norma de mayor jerarquía del ordenamiento jurídico municipal y se constituye en la Norma Institucional Básica de Vinto. Dentro de la jurisdicción municipal y el ordenamiento jurídico y administrativo municipal tiene preeminencia, ninguna norma municipal podrá contradecir sus disposiciones. Con relación al ordenamiento jurídico boliviano, se encuentra sujeta a la Constitución Política del Estado, los tratados y convenios internacionales en materia de Derechos Humanos ratificados por el país, y la Ley Marco de Autonomías y Descentralización”.

Identidad

El parágrafo primero del artículo 2 dice: “El Municipio de Vinto es la capital de la manzana, del agua, las flores y la artesanía. Es la tierra heroica de la libertad (batalla de Falsuri), la democracia, el amor y la amistad. Se caracteriza por su producción agropecuaria y artesanal variable, su diversidad ecológica, su variedad de flora y fauna, y sus campiñas que atraen al turismo e impulsan la gastronomía local”.