Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 18 de septiembre de 2019
  • Actualizado 05:44

Ya no morirán

Presentación de Ya no morirán: historias stronguistas de la Guerra del Chaco, libro del periodista Ricardo Bajo que será presentado el próximo viernes 17 de mayo en el Centro Simón I. Patiño (Av. Potosí No. 1450).


“No tememos a la muerte, tememos a que nadie note nuestra ausencia; que desaparezcamos sin dejar rastro” (T.S. Eliot).



Ya no morirán: historias stronguistas de la Guerra del Chaco no es un libro de historia. No es un estudio sobre la guerra, ni siquiera es un repaso exhaustivo sobre toda la participación del club The Strongest en la (absurda) contienda que enfrentó a dos pueblos hermanos, llevados al conflicto por intereses económicos ajenos.

Ya no morirán forma parte de un proyecto mayor: la escritura de un libro sobre la historia centenaria del club The Strongest, apelando exclusivamente a las hemerotecas (paraísos olvidados), a la lectura minuciosa de los periódicos paceños desde la fundación de club (1908) hasta nuestros días. Por la importancia (inédita en el mundo) de la participación stronguista durante la Guerra del Chaco, he decidido publicar este libro de forma separada.

Ya no morirán recupera poemas olvidados de Raúl Otero Reich, de Olga Bruzzone Calderón, de Macario Camacho, de Gregorio Reynolds, de Guillermo Forrastal, de Bertha Durán Rivero, entre otros poetas que escribieron sobre la Guerra. También trae de vuelta el lenguaje periodístico de la época (disculpas por el tono chauvinista que se cuela) y tiene solo un humilde propósito: homenajear a los stronguistas (hombres y mujeres, mujeres y hombres, de toda las clases y culturas, generales, coroneles, soldados, socios e hinchas) que partieron al Chaco, que ofrecieron su vida, que se quedaron en los fortines, que ayudaron en la retaguardia. A los famosos y a los héroes anónimos, ¿quién se acuerda hoy de ustedes? Este libro es un pequeño grito contra el olvido. Es un viaje al pasado, un viaje a través de la historia para vivirla otra vez.

Las batallas libradas, ganadas y perdidas, bajo la camiseta gualdinegra, han edificado nuestra idiosincrasia como stronguistas. Los socios e hinchas de El Tigre durante la Guerra del Chaco fueron, son y serán nuestro mayor orgullo, por encima de copas, títulos y vueltas. Olvidar es la muerte definitiva y los stronguistas, recordando, prolongamos la vida de todos estos hombres y mujeres. Morir no duele, duele el olvido. Honrar su ejemplo es el objetivo de este pequeño libro, un pequeño aporte para fortalecer nuestra identidad como stronguistas, con la certeza –esa sí irrenunciable- de que al club The Strongest lo hace grande su gente.

¿Sabías qué?

¿Sabías que The Strongest, nada más comenzar la Guerra del Chaco, se retiró del torneo y ofreció todo su concurso (1.600 socios, jugadores, dirigentes y miles de hinchas) al Ejército a través de una carta dirigida al general jefe del Estado Mayor, Filiberto R. Osorio?

¿Sabías que el club oro y negro pidió que se organizara un regimiento especial de hinchas para ir a luchar al Chaco, para defender a la patria también en el frente de batalla?

¿Sabías que el capitán del primer equipo (e internacional por Bolivia), Renato Choco Sainz, fue el primero en partir y el último en volver?

¿Sabías que el popular Fierito, Julio Vélez Otero, “half” de The Strongest y trabajador de administración del periódico La Razón fue uno de los jugadores que luchó en primera línea de batalla?

¿Sabías que el héroe que tomó el fortín Boquerón en julio de 1932 era stronguista?

¿Sabías que el presidente boliviano David Toro, héroe del Chaco e impulsor de la primera nacionalización de nuestros recursos naturales, era un hincha acérrimo del gualdinegro?

¿Sabías que las fiestas de Carnaval de 1933 fueron suspendidas por la guerra?

¿Sabías que el club envió al frente miles de revistas y cajetillas de cigarrillos “Cañada Strongest”, la marca que recomendaba consumir la institución gualdinegra?

¿Sabías que nuestra querida canción “Negra, zamba” tiene su origen en una composición de la Guerra del Chaco, “Cacharpaya del soldado” de Joaquín Ruiz Lavadenz, el primer compositor boliviano que triunfó en Argentina?

¿Sabías que el fútbol no se detuvo durante la guerra, que se jugaron amistosos internacionales, partidos de selecciones departamentales y torneos de divisiones inferiores?

¿Sabías que nunca el club se confundió tanto con la patria como en Cañada Strongest, que somos el único equipo de fútbol del mundo que fue a la guerra y que ganó una batalla decisiva con la camiseta oro y negro debajo de los uniformes y con el grito milenario en aymara del “K’alatakaya warikasaya”?

¿Sabías que el “score” final sobre el “field” de batalla en Cañada Strongest decía así: más de medio millar de bajas enemigas y 1.380 prisioneros, entre ellos 67 oficiales paraguayos, la mitad de los oficiales capturados en toda la guerra?

¿Sabías que el “glorioso suicida”, teniente coronel Ángel Custodio Bavía Imaña, antes de ser tomado prisionero en Cañada Tarija en 1934, dio un “hurra, hurra” al club y se despidió con esta frase: “morir con honor es vivir con gloria”?

¿Sabías que el club puso a disposición de las familias de los soldados un correo gratuito para enviar miles de cartas al frente?

¿Sabías que el club organizó durante la guerra cientos de actos culturales (cine, teatro, corales, conciertos, audiciones en Radio Illimani…) para recaudar fondos para las familias de los combatientes que carecían de recursos económicos?

¿Sabías que Rafael Pabón Cuevas, nacido en Irupana, piloto de múltiples récords y señor de los cielos del Chaco, apodó a su avión “Tigre” y era un reconocido socio de The Strongest con su hermano en la dirigencia del club?

¿Sabías que durante la guerra nuestro grito de guerra tuvo un añadido? Kalatakaya, warikasaya, pilas-kasaya!

¿Sabías que los primeros amistosos tras la guerra fueron derrotas pero que el club ganó el primer torneo oficial, el campeonato relámpago jugado entre diciembre de 1935 y enero de 1936?

¿Sabías que una de las figuras de aquel The Strongest campeón en 1936 era un joven alto llamado Juan Lechín Oquendo, futuro líder de la COB y vicepresidente de Bolivia?

¿Sabías que nada más finalizaba la contienda bélica a mediados de 1935 el club rápidamente recuperó casi todas sus secciones: fútbol, baloncesto, tenis, natación, atletismo, teatro y coral deportiva?

¿Sabías que el cuadro de honor de socios caídos está formado por trece héroes, entre ellos el gran goleador José Rosendo Bullaín?

Periodista - [email protected]