Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 26 de noviembre de 2020
  • Actualizado 11:26

La voz humana, gran cine en formato breve

Reseña de la primera obra de Pedro Almodóvar en inglés, un cortometraje que tiene como protagonista a una “sensacional” Tilda Swinton

La actriz Tilda Swinton, protagonista del nuevo cortometraje de Almodóvar.
La actriz Tilda Swinton, protagonista del nuevo cortometraje de Almodóvar.
La voz humana, gran cine en formato breve

Llega un punto en la carrera de muchos directores que se han ganado a pulso hacer simplemente lo que les apetezca. Pedro Almodóvar lleva ya mucho tiempo pudiendo permitírselo, pues al fin de cuentas es uno de los fundadores de El Deseo, la productora de todos sus trabajos desde 1987, año del estreno de ‘La ley del deseo’. Precisamente en esta película abordó por primera vez el texto de Jean Cocteau que ahora adapta de forma libre en ‘La voz humana’, su nuevo cortometraje y también su primera obra rodada en inglés que llega este miércoles 21 de octubre a los cines.

El cineasta manchego también se inspiró en ese relato a la hora de construir ‘Mujeres al borde un ataque de nervios’ y ahora lo lleva a su terreno para ofrecernos una pieza de 30 minutos de duración en la la actriz Tilda Swinton se convierte en su gran aliada. Almodóvar no esconde en ningún momento las raíces teatrales de ‘La voz humana’, pero tampoco se conforma con ello e imprime ciertos excesos ausentes en sus últimos trabajos sin perder en ningún momento el control de lo que sucede en pantalla.

Es cierto que el personaje interpretado por Swinton no es el único personaje que vemos en pantalla, pero eso no quita para que todos los demás, incluso su antigua pareja al otro lado del teléfono a quien nunca llegamos a escuchar, sea accesorios, quizá con una única excepción: la nave industrial en la que vive acompañada de un perro que pertenece a ese antiguo amor que todavía no ha podido superar. De hecho, no sería exagerado decir que vive tiranizada por esos sentimientos hacia la persona ausente, siendo ella incapaz de hacer casi cualquier cosa.

Esos recuerdos sobrevuelan desde el primer momento, incluso cuando no sabemos muy bien que hace en una ferretería en la que compra un hacha, y va creciendo paulatinamente, con alguna explosión puntual en la que se explicita esa tendencia al exceso que mencionaba antes, hasta que todo deriva en una conversación telefónica. Bueno, en realidad un monólogo, pues únicamente la escuchamos a ella y lo que dice él se puede asumir más o menos a partir de las reacciones de una sensacional Swinton.

Eso lleva a que la práctica totalidad de ‘La voz humana’ transcurra en una única localización, que perfectamente podría ser el escenario de una sala de teatro, pero Almodóvar busca huir del estatismo en el que podría haber caído fácilmente el cortometraje, explorando la propia nave en la que suceden ellos hechos en paralelo al progresivo desgarro emocional de su protagonista. Es entonces cuando todo está más medido al proponer un recorrido emocional sobre el estado de su personaje.

De hecho, ella misma confiesa que sus decisiones más drásticas tienen un claro razonamiento detrás, y es que se notan la preocupación de Almodóvar de actualizar la historia para darle un enfoque más consonante con los tiempos que corren, evitando la posible sensación de sumisión y dependencia para potenciar más ese dolor que le lleva a tomar decisiones un tanto precipitadas. Al principio puede que con unas mentiras pueda enmascarar lo que sufre, pero pronto cae el muro psicológico que ha intentado construir

Esto lleva a que ‘La voz humana’ sea hasta cierto punto una ruptura con respecto a los últimos trabajos de su director, donde primaba más lo conciso y lo realista, entendiendo esto último como una forma más moderada de acercarse a las historias. Aquí también se puede entender ese dolor por el que pasa la protagonista, pero Almodóvar se muestra algo más juguetón con las reacciones de ella o lo que nos muestra, aunque pueda ser únicamente lo que deducimos a partir de su colección de películas.

Al final, ‘La voz humana’ es un melodrama que confina el dolor de la protagonista para luego ir desgarrándolo de forma progresiva e implacable. Todo ello perfectamente reflejado por una Swinton que hace suyo el personaje, midiendo también de forma incontestable las emociones que va manifestando sin por ello dar la sensación de ser un trabajo demasiado afectado. Simplemente tenía que ser ella.

‘La voz humana’ es una obra imprescindible para los amantes del cineasta manchego y una inyección de gran cine en formato breve para las carteleras españolas. Puede que, pese a lanzarse a un precio reducido, se haga raro pagar por ver un cortometraje en pantalla grande, algo que quizá no hubiese existido en la normalidad previa al coronavirus, pero no le busquemos tres pies al gato y disfrutemos con este estupendo cortometraje.