Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 18 de septiembre de 2019
  • Actualizado 05:45

Visiones de India

La exposición de artes plásticas “Visiones de India”, de las artistas Graciela Rodo Boulanger, Sandra Boulanger y Karine Boulanger, será inaugurada el martes 7 de mayo, a las 19.00 horas, en el Centro Simón I. Patiño (Av. Potosí No. 1450), donde estará abierta hasta el 16 de junio.


La exposición “Visiones de India” está conformada por las artistas Graciela Rodo Boulanger, Sandra Boulanger y Karine Boulanger, quienes en esta oportunidad nos proponen un acercamiento desde el arte a la riqueza estética, religiosa y cultural de la India.

Ellas narran que todo empezó con el libro Los caballeros del Shekhawati, encontrado en el Museo Nacional de Artes Asiáticas – Guimet, ubicado en París, esto impulsó el sueño de un gran viaje y el deseo de recorrer las tres juntas la India. El caminar por las calles y recovecos de diferentes ciudades del país les produjo una serie de reflexiones y sensibilidades sobre la importancia de conocer otro territorio. La obra de las artistas nos propone apreciar el viaje como nuestra posibilidad de cambiar de lugar físico, pero también, intelectual y emocional. Adentrarnos a otros olores, colores y sabores es salir de nuestra zona de confort, y esto implica volvernos susceptibles a nuestra situación actual e incentivar la creatividad. Salir de quienes somos es permitirnos ser otros, ampliando nuestra percepción del mundo.

Para el trío, la premisa desde un inicio fue comprender su desplazamiento a la India. Lejos de ser un viaje turístico, les permitió una metodología de investigación artística para conocer e investigar la cultura, espiritualidad y el propio arte de la India. Después de las discusiones de la antropología (Colombres, 2004) reconocemos que las manifestaciones visuales de cultura popular y/o religiosa por fuera de la historia occidental van más allá de lo estético para ser consideradas arte. La presente exposición valora el arte de la India y lo reinterpreta por medio de los lenguajes que las artistas vienen experimentando: Sandra Boulanger con fotografía y cerámica, Karine Boulanger con pintura, y en el caso de Graciela Rodo Boulanger, pintura y cerámica. Pero los mismos medios que utilizan son repensados por las artistas. Por ejemplo, Sandra nos invita a repensar la fotografía como una pieza única, quebrando la reproducción en serie tradicional de este medio. Por su lado, Karine comenta: “Me fascinaba ver las combinaciones tan diferentes de las que se usan en la cultura occidental, creado un lenguaje totalmente ajeno, recuerdo tomar apuntes de combinaciones de colores”.

Encontrarse con otras maneras de concebir y entender el arte desde culturas tan distintas puede ampliar la comprensión sobre arte. Considero que un papel importante de todo artista es conocer la historia del arte occidental, pero aún puede ser más valioso conocer las historias del arte rompiendo de esta manera la hegemonía cultural de Europa y EEUU. Graciela nos comenta: “Para las tres conocer la India fue un cambio en la manera de entender el arte”. Las artistas guardan en la memoria de sus retinas los templos, la gente caminando por las calles, las muchedumbres, los vestidos, la fe, las fotografías locales, las miniaturas y la sensualidad de la India.

En las obras de estas artistas podemos conocer el impacto de conocer otras prácticas religiosas. En este sentido, considero que poder repensar los diálogos interreligiosos parece fundamental para considerar cómo comprendemos la diferencia. Sin duda, en la India nace una de las grandes religiones del mundo, el hinduismo. Sin embargo, la diversidad religiosa local hace que haya muchas maneras de comprender lo espiritual, desde el templo del Taj Mahal hasta el Bullet Baba. Para Graciela la fe se aprende a través de conocer la cotidianidad de la propia gente. La estética en el arte religioso es solo un camino para transmitir y celebrar una fe. Muchos elementos de las obras propuestas contienen signos religiosos hinduistas que esperemos puedan activarse en la exposición.

Por otra parte, esta exposición está marcada por la relación entre una madre y dos hijas. Esta capa emotiva brinda que podamos leer en la exposición la construcción de afectos por medio del arte. Este vínculo familiar permite repensar cómo los seres humanos construimos nuestra comunidad, este rasgo distintivo en la exposición no implica tener una muestra altamente profesional. Subrayar los vínculos sentimentales considero que nos habla mucho de cómo los seres humanos nos relacionamos en el mundo, en el cual la familia es nuestra primera comunidad, y el arte puede formar parte de esta comunidad.

Las tres artistas tienen carreras de importante trayectoria. Graciela Rodo, con más de 40 años en el arte, ha establecido una carrera sólida, por su parte tanto Sandra como Karine, cada una con más de 20 años de trayectoria, han logrado desarrollar su obra hasta llegar a un cuerpo de trabajo consistente. Para finalizar, y a modo de síntesis, el arte es una posibilidad de conocernos, transformarnos y de unirnos que en esta muestra se visibiliza a través de celebrar la diversidad religiosa, artística y cultural.



Artista y curador