Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 28 de febrero de 2024
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La violencia política en Bolivia: el caso de las Barzola del MNR (parte II)

La imagen idealizada sobre María Barzola gradualmente se fue afianzando al plano político, marcando la nueva ruta de culto a los mártires del movimientismo revolucionario
La violencia política en Bolivia: el caso de las Barzola del MNR (parte II)

Las Barzolas del MNR  

Otro grupo de represión dentro del MNR fue la fracción femenina denominada “las Barzolas”. La razón del nombre se debe a uno de los mitos políticos que giraba en torno al culto al sacrificio de una mujer por la patria. El impacto literario y político que fue adquiriendo la figura de María Barzola tras su muerte, se debe en gran medida a la labor publicitaria de historiadores, poetas, ensayistas y militantes del partido movimientista. A continuación, examinaremos algunos ejemplos ilustrativos de esta retórica. Se puede mencionar al escritor Walter Fernández Calvimontes, autor del poemario Desátate las trenzas María Barzola (La Paz: Editorial Fénix, 1953). En el prefacio del texto el autor afirma: “María Barzola es y será el símbolo del incruento sacrificio de los mineros de Catavi, Llallagua, Uncía, Siglo Veinte, Colquiri, San José, La Chojlla, Pulacayo, Potosí; en suma, de todos los trabajadores que desde muchísimos años atrás supieron ser víctimas de la explotación más bárbara y salvaje. Fue una mujer quien, un rojinegro 21 de diciembre de 1942, por defender el pan de sus hijos cayó legalmente sancionada por los organismos de un Ejército, puesto como siempre, al servicio incondicional del imperialismo extranjero”. Más abajo, Fernández justifica su inclinación partidaria: “Como poeta, nunca alquile mi pluma a nadie. Si ejerzo un convencido apostolado de nacionalidad, ello se debe a que, como yo, más de 2.500.00.- habitantes de este esclavizado país, se encontraron con la certidumbre, y hoy por fin la comprenden, de que sólo un gobierno, formado por obreros, campesinos y gentes de clase media, logrará, por primera vez en su historia, la consolidación política, la justicia social, la libertad económica, el equilibrio de clases y la soberanía de la Patria”. Por esa razón, Fernández elogia –a través de sus odas– a las figuras de Víctor Paz Estenssoro, Hernán Siles Zuazo, Juan Lechín Oquendo. En cuanto a las líneas dedicas a Barzola, el poeta ha escrito: “Y tú: / Señora del Estaño, ya no estarás más sola…/ Tus trenzas han cubierto los cielos de Bolivia / ¡Sí María Barzola…! / y ese destrenzamiento proclama todavía / que tu espíritu es ola / y al ser fuerza es más fuerte que la piratería. / Te lo jura el minero. ¡Sí María Barzola…!”.                                           

Bajo esa misma trinchera, Walter Espinoza Barrientos compuso versos dedicados a María Barzola, recogidos en el libro Rebelión… (Cochabamba: Imprenta Tunari, 1953). En él se encuentra las siguientes líneas: “¡Oh Barzola Camarada! / tus huesos yacen en la tumba, / pero vives, no has muerto / para los pueblos ni los hombres / no puedes morir eres inmortal / como una planta eterna (…) / ¡Barzola Camarada! / sin conocerte ni escuchar tu voz, / te sigo con mi frente erguida / avanzando con mi pueblo / entre el fuego del fusil artero, / porque la lucha engendra valentía / en la lucha se vence o se muere / y es mejor morir por un pueblo esclavo (…) / ¡Oh María los pueblos te lloran! / ¡Oh, Barzola bendito sea tu nombre!”. Años después, la poeta Leticia Fajardo de Perelman publicó Pampa, metal y sangre (La Paz: Ediciones Maceda Cáceres, 1959), en la que se encuentra unos versos inspirados en María Barzola. La realidad es, en cierto sentido, que la imagen idealizada sobre María Barzola gradualmente se fue afianzando al plano político, marcando la nueva ruta de culto a los mártires del movimientismo revolucionario.