Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 04 de agosto de 2020
  • Actualizado 10:48

‘The Umbrella Academy’. Temporada 2: Virtuosa, pero con menos chispa…

Sobre la nueva entrega de la serie de Netflix, que tiene su estreno previsto para el 31 de julio.
Una imagen promocional de la serie de Netflix.
Una imagen promocional de la serie de Netflix.
‘The Umbrella Academy’. Temporada 2: Virtuosa, pero con menos chispa…

La primera temporada de The Umbrella Academy’ fue un pasatiempo de superhéroes que sabía conquistarte tanto con lo loco que era todo lo que sucedía como por el grupo de “hermanos” que tenían que evitar el apocalipsis, todo ello aliñado con una certera selección de canciones que potenciaba su peculiar encanto. Quizá suavizara el cómic original, pero me lo pasé estupendamente con ella y tenía muchas ganas de ver cómo resolvían el cliffhanger con el que despidieron esa tanda inicial de episodios.

Casi año y medio ha pasado desde que esta atípica familia escapase del apocalipsis por los pelos hasta el estreno en Netflix de la segunda temporada este próximo viernes 31 de julio. Por mi parte, ya ha tenido la oportunidad de ver los cinco primeros episodios y la sensación que me ha dejado ha sido un poco agridulce, ya que todo lo que define a la serie sigue ahí, pero sin funcionar igual de bien que en la primera temporada.

Con paso no tan firme

Suele decirse que la unión hace la fuerza, algo que en parte confirma este inicio de la segunda temporada de The Umbrella Academy al separar a sus protagonistas en el inesperado salto al pasado cuando escaparon del inminente fin del mundo en 2019. Eso provoca que casi todo ellos rehagan sus vidas y fuerza a la serie a potenciar ese factor introductorio más allá de la trama de temporada.

Lo que decide ahí la serie es optar por un enfoque algo más dramático pero sin decidirse abiertamente a profundizar en las heridas abiertas de cada uno de ellos. De hecho, prefiere potenciar la variedad en las situaciones de cada uno de ellos, probablemente buscando mantener ese ritmo ágil que hizo que la primera temporada se viese tan fácil como el tomarse un helado en plena ola de calor.

La cuestión es que allí realmente había que presentar a los personajes, ver lo que les unía y también lo que les separaba, pero aquí en todo momento uno tiene claro que todo esto no es más que una etapa de paso para volver a verles juntos intentando evitar una catástrofe. Por ello, uno nunca llega a implicarse del todo en la forma que tienen de lidiar con sus traumas o la sociedad en la que se encuentran actualmente, y es una pena, porque por separado cualquiera de las subtramas podría haber conseguido que nos los pasáramos en grande.

Confianza en que irá a más

Eso sí, tiempo hay para que sigan creciendo en paralelo a la necesidad de que todos vuelvan a unir sus fuerzas. Por mi parte, tengo especial interés en las de Luther y Allison. En el caso de él por todo lo relacionado con su jefe y en la de ella por el intento de la serie en profundizar en el candente conflicto racial en la época. Si todavía hay mucho que mejor en la actualidad, por aquel entonces aún más, siendo un momento clave para empezar a dar varios pasos adelante.

Donde sí que esta segunda temporada va sembrando semillas interesantes desde el primer momento es con la adición de algunos nuevos personajes que van creciendo de forma orgánica sin por ello renunciar a algunos golpes de efecto vinculados a lo que ya habíamos visto en la serie hasta ahora. De hecho, hay más de una reaparición en la que se alterna el continuar con la historia de esos personajes con dar un giro de tuerca a lo que creíamos que sabíamos sobre ellos.

Además, The Umbrella Academy mantiene todas las virtudes con las que nos conquistaron en su primera tanda de episodios, desde el más que convincente trabajo de todos los actores protagonistas hasta esos coqueteos constantes con el humor, sin olvidarnos de la audacia visual y del cuidadísimo trabajo de selección de las canciones. Sigue siendo la misma serie sin querer repetirse en lo narrativo pese a tener que lidiar con otro fin del mundo, pero en estos cinco primeros episodios sí que le falta esa chispa necesaria para que incluso podamos llegar a disfrutar con las debilidades de esta entretenida locura superheroica.

Quizá simplemente sea cosa de ver la temporada completa, pero tras cinco episodios de la primera ya estaba deseando ver más por lo bien que me lo estaba pasando, mientras que aquí su intento de dar mayor hondura a todos por separado no termina de funcionar igual de bien. Ojalá esa línea ascendente que se empieza a atisbar en el quinto episodio se confirme y acabe despidiéndose por todo lo alto.