Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 17 de octubre de 2019
  • Actualizado 06:54

Rodrigo Bellot: “Este filme me ha devuelto la fe en el arte”

Entrevista al director de Tu me manques, película boliviana que se encuentra en la cartelera nacional. <br>
Rodrigo Bellot: “Este filme me ha devuelto la fe en el arte”

Rosaura y Jorge sostienen una conversación en un asiento frente al río en Nueva York. Ella lo mira y le pregunta inmediatamente: “¿A qué viniste?”. Él le responde: “No lo sé, he venido a llevarme a mi hijo”. No puede sostener esa afirmación y se quiebra. Unas lágrimas caen por su rostro que denotan la congoja por la pérdida de un ser querido. “No sé, es tan extraño, como si me faltara algo”, continúa. La mujer le responde: “¿Sabes? En francés no dicen te extraño, dicen tu me manques. Es como si me faltaras tú en mí, como si una parte esencial del otro te faltara”. “Eso es”, dice él, asintiendo con la cabeza. Esta representación otorga una explicación a lo que sintió el cineasta boliviano Rodrigo Bellot (Santa Cruz, 1978) durante una etapa triste y traumática de su vida. Tomó ese sentimiento, lo transformó y utilizó como inspiración para la escritura y realización de Tu me manques, su cuarto filme, una historia de pérdida, tolerancia y amor en sus diferentes formas.
La sinopsis del filme nos presenta a Gabriel, que se enamora de Sebastián (Fernando Barbosa), a quien conoce en Nueva York. Sin embargo, incapaz de soportar el peso de la cultura homofóbica de su Bolivia natal y sintiéndose censurado, rechazado y no amado por su familia, encuentra en el suicidio la forma de escapar de esa situación. Después de esa inesperada tragedia, Sebastián y Jorge (el argentino Óscar Martínez –Relatos salvajes, El ciudadano ilustre), el padre de Gabriel, son lanzados a un viaje cultural y de autoconocimiento, donde cada uno confronta su nueva realidad de una manera radicalmente diferente

Los últimos 10 años el realizador boliviano no estuvo desaparecido. Se encontraba trabajando en otras labores dentro de la industria cinematográfica, como productor, director de casting, dirigiendo publicidades, entre otros. Este 2019 marca su retorno a la silla de director con su más reciente filme, película que se encuentra en la cartelera nacional.
La Ramona conversó con el realizador sobre el proceso creativo de su nueva obra, el cierre a una trilogía dentro su línea social, biográfica y realista, la situación de la comunidad LGBTI en Bolivia y sus nuevos proyectos.
Uno de los focos de la obra teatral y la película se inspiran en su experiencia respecto a la pérdida de un ser querido. ¿Dónde trazas la línea de la ficción frente a tu vivencia personal en el filme?
Todo filme es algo autobiográfico y todos los personajes de un escritor o cineasta están algo inspirados en uno mismo. Es como darles voces y personalidades a muchas cosas que uno piensa y siente, pero a veces son hasta contradictorias. En Tu me manques estoy en casi todos los personajes, pero a la vez están inspirados en gente muy cercana a mí, que existe y que me ayudó en ese momento de duelo. El hecho del rompimiento con el novio, las amenazas de la familia de matarme, el miedo de mi novio de confrontar su sexualidad abiertamente y perder el amor y apoyo de sus padres es real, pero apenas anecdótico. Es la chispa para crear una ficción que pueda ser desde lo más pequeño, relacionable y universal. Lo que me sucedió a mí apenas tiene valor anecdótico y solo es para mí, pero me sirve para darme cuenta cuantas personas amigas pasan y pasaron por lo mismo y de ahí nace la necesidad de mostrar lo que la gente no sabe y no ha visto, que es que el amor entre personas del mismo sexo, tiene ternura, es puro, y tanto amor como cualquier otro, y que estas personas son hermosas y ricas dentro de su diversidad y diferencia y amamos y somos amados


Hizo la adaptación de la obra de teatro al cine, ¿Cómo se transformaron las lógicas visuales y narrativas de un género hacia el otro? ¿Qué fue lo más difícil y desafiante de este proceso?

Es muy difícil hacer adaptaciones y ahí fue el gran reto pues nunca quise adaptar la obra en sí, sino usarla como punto de partida para contar algo más profundo. La obra y la película son dos cosas completamente diferentes y se complementan, pero no se repiten. El filme profundiza y va más allá de la conversación inicial entre el padre y el novio del hijo. La obra sucede en Bolivia exclusivamente mientras la película va dos años más adelante y un año más atrás de la obra simultáneamente, incluyendo todo el mundo de Sebastián en Nueva York. Lo difícil fue sostener los tres tiempos paralelos y el tiempo onírico simultáneamente sin que se confunda el público y permitiéndoles un viaje de descubrimiento progresivo, emocionante y emocional

Contaba que Unicornio se inspiraba en un reportaje que leyó en Reuters y que Perfidia era un homenaje a Gus Van Sant. En ambas películas habla sobre el amor en sus distintas formas, la tolerancia, la libertad, entre otros temas.

¿Considera a Tu me manques como el cierre a una trilogía dentro su línea social, biográfica y realista?

Si, y es pura casualidad, creo que marca una década de descubrimiento personal, de lo que significa amar, ser amado, vivir en pareja, vivir en secreto, esconder tu amor, sobrevivir en silencio el dolor y el miedo al rechazo, las pérdidas y la soledad. Rossy de Palma me hizo prometerle que no haría más películas sobre estos temas una vez cerrado el ciclo y en eso estoy. Mi nueva película es de terror, completamente ficcional, y aunque aún tiene mucho de mi mirada, marca el comienzo de un nuevo capítulo mío como hombre libre

Han pasado 10 años desde su última película como director, cumpliendo labor de productor, como responsable de casting y otras tareas.
¿Ha habido cambios en su forma de hacer cine?
He aprendido mucho de los directores con los que he tenido la fortuna de trabajar, he aprendido mucho de la industria y mi rol como director, observando de cerca a otros directores, pero sobre todo he aprendido mucho sobre quién soy como ser humano, director y artista. Es muy difícil dirigir un filme si no tienes los cimientos estables emocionales y estos últimos 10 años han sido muy duros para mí. Tu me manques me ha devuelto la fe en el arte, en mí mismo, me ha dado un norte como artista y una seguridad al dirigir que no tenía. Creo que apenas estoy empezando a comprender mi oficio y me siento como en el primer día de escuela, ansioso, nervioso, pero feliz de lo que se viene.
Cuando se habla de la película, en más de un medio boliviano se hace referencia a que “toca un tema delicado” o “complejo”. Frente a otras cinematografías de la región, ¿Hablar de  homosexualidad en el cine boliviano sigue siendo un “tema delicado” o tabú?
Solo basta con leer los post de la gente en nuestras redes sociales y en Facebook, hay tanto odio y tanta violencia excusada detrás de la virtualidad de Internet. Pero nada de lo que se hace desde el odio, desde el miedo y la violencia tiene mayor trascendencia, habla más de las personas que lo escriben que de nosotros y nuestro filme. No vemos el mundo como es, vemos al mundo como somos.
Desde algunos colectivos LGBTI en Bolivia se le cuestiona la falta de diversidad respecto a cómo presenta sus personajes, sus historias y el imaginario o presencia de estas personas en sus películas. ¿Qué opina de este cuestionamiento?
Es importante recalcar que este cuestionamiento y esta entrevista se me está haciendo a días del estreno, por lo tanto nadie ha visto la película todavía y es completamente especulativo este cuestionamiento. Tu me manques es un filme que habla y critica muy específicamente una clase social conservadora y acomodada en Santa Cruz de la Sierra, y naturalmente los personajes son de esa misma clase que mi filme cuestiona y critica. Los personajes de cada filme responden a la historia, únicamente. Y este es un filme además inspirado en una historia real, más específico no puedo ser. Aun así, es un filme lleno de personajes de una diversidad que yo personalmente no he visto en el cine nacional: una pareja biracial interpretada por un actor afroamericano abiertamente gay (Robb Sherman), un actor sordomudo (Dale Dymkosky), un actor trans cruceño ( Andrea Weiss), personaje árabe y gay (Babak Tafti), personaje asiático abiertamente gay (Hugh Cha), un personaje entrañable latino afeminados del Bronx interpretado por un actor abiertamente gay y latino (Dominic Colón) y más de 30 jóvenes bolivianos de todo tipo de cuerpos, colores y estratos sociales, gays, heteros y bisexuales, que se unieron con una valentía impresionante y que quizás en otras circunstancias nunca se hubieran conocido, para darle cara y voz a este filme. Es importante también recalcar que no son actores y no hicieron casting, no fueron elegidos por su capacidad actoral ni por sus rostros, fueron elegidos por que tenían algo muy importante que decir y porque son sobrevivientes de suicidio, de bullying, han sido echados de sus casas, vivían en miedo al rechazo de sus padres, entre ellos son activistas, hay abogados, instructores de fitness, unos son de la villa, otros son meseros, alguno trabaja en la OEA. Otro es sociólogo, otros tenían un hermano, primo o tío gay o lesbiana. Otros habían perdido amigos por suicidio, otros al novio, en fin. Son jóvenes extraordinarios, bellos por dentro por que se han jugado todo por este filme. Ese es mi elenco y detrás de cámaras tengo un equipo maravilloso multinacional y racial, pero mayormente mujeres desde mi equipo de dirección, foquistas hasta asistentes de cámara, producción, y casi todo el equipo artístico.
¿Cómo cree que ha avanzado Bolivia en los últimos años respecto a temas de inclusión, tolerancia y respeto hacia la comunidad LGBTI?
Eso está por verse, el hecho de que una película abiertamente gay con protagonistas gays sea el estreno más grande de cine boliviano es un paso adelante. Todos aportamos algo desde nuestra perspectiva y nuestra historia. Yo no hago política ni soy activista. Mi aporte es más pequeño y más personal y está en mostrarme y mi historia sin miedo y de manera honesta y transparente.
Ha producido dos películas de terror, Blood Bound y We Are What We Are, y ahora incursiona en el género como director en Blood-Red Ox. ¿En qué etapa se encuentra su nuevo proyecto? ¿Qué le ha aportado creativamente este género, cómo se siente en él?
Estoy en postproducción de Blood-Red Ox, y con él, empiezo un nuevo capítulo muy lúdico y mucho más libre como director y creador. Esperamos poder estrenar el filme a principios del próximo año y ya estoy en preparación para la próxima. Se viene para mí una etapa de cine con monstruos y sangre, muy alegórica y metafórica, donde estoy investigando otras cosas desde la madurez que me ha costado los 10 años anteriores

Periodista – Twitter: @DabolAR