Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 04 de febrero de 2023
  • Actualizado 11:41

La reinvención de lo popular

Un encomio del grupo de música tropical Maroyu, que analiza su lugar en la escena cultural boliviana de las últimas cuatro décadas
Agrupación Maroyu demuestra su capacidad de generar ingresos como ningún otro género musical.
Agrupación Maroyu demuestra su capacidad de generar ingresos como ningún otro género musical.
La reinvención de lo popular

Los eventos sociales en torno a la Fiesta de Santa Cecilia, patrona de todos los músicos, representan la puesta en escena de lo "popular" en la música boliviana. Desde hace años atrás y con más fuerza en la actualidad, la Agrupación Maroyu demuestra su capacidad de generar ingresos como ningún otro género musical; por eso, por ejemplo, su poderío para aglutinar músicos como Yarita Lizeth desde Perú, y Onda Kumbiera, Delirios, Los Signos y Grupo Expreso desde Bolivia, entre otros para su recepción particular.

 Pues eso representa Maroyu: es uno de los grupos más consecuentes que, en estos casi 40 años, han revolucionado la industria cultural demostrando estilo, voz propia y, sobre todo, ligado a lo "popular" (pueblo). Este último concepto siempre fue el de las clases subalternas, pero que fue ganando posición y terreno frente a la cultura, supuestamente, hegemónica de la clase criolla mestiza. En otras palabras, su música estaba destinada a los cholos, empleadas domésticas, albañiles, chóferes y gente ch'uqcha. Música calificada como sencilla, trivial, común, silvestre y ordinaria. No obstante, el tiempo ha demostrado que Maroyu es el grupo más internacional de Bolivia y con aceptación en todas las clases sociales.

Los Maroyu desde hace ya casi 40 años han sabido ganarse y tocar el corazón y la tripa alcohólica de sus seguidores en todo el mundo. Son leyenda y base para lo que se denominó como cumbia andina y que siguieron constantes. Posteriormente dieron cátedra a la mala copia que se llamó cumbia sureña y que de ella se desprendieron otros subgéneros.

Desde el 2018, la separación de los "Taquilleros por Siempre Maroyu" fue inminente. Sopapo para la cultura y música popular boliviana. Porque, no exagero si afirmo que Maroyu es comparable con los Beatles o Pink Floyd en su género, o que en algún momento vendió, sonó y alcanzó más éxito que los mismísimos Kjarkas o Azul Azul. Pues, en esta historia, lo popular siempre fue lo excluido, lo que no logra ser reconocido o conservado. Sin embargo, no para los que miramos la cultura "desde abajo". Para nosotros representa la creatividad del pueblo, una respuesta y posición frente a la cultura oficial (elitista), respuesta, en definitiva, contra hegemónica.

En 2021, ocurrió la muerte de “Rodo”, uno de los imprescindibles, el fundador, director, compositor, arreglista, guitarrista (zurdo) y, sobre todo, gran animador. La partida de Marcelo Rodolfo Yucra Flores (1955-2021) fue una gran pérdida para la cultura y música popular. No cabe la mínima duda que dejó una huella imperecedera en el campo y música popular boliviana e internacional

Actualmente, gracias a su consecuencia, porque jamás perdieron vigencia o son grupitos "sunch'u luminarias",  han ido ganando terreno, y porque lograron permear y llegar a todas las capas sociales, ahora no solo los bailan en prestes, fiestas patronales o matrimonios; los bailan hasta en discotecas de ciudades capitales de Santa Cruz, La Paz y Oruro y se mueven extasiados al ritmo hipnotizante de los omnipotentes teclados del maestro Ernesto Yucra Flores. Finalmente, como los grandes que son, supieron re-inventarse incorporando a la nueva generación que son sus hijos y las bailarinas que arrasan demostrando talento, sensualidad y alegría en cada presentación que contagian a todos/as su fan. 

Para concluir, hoy los éxitos han retornado y se escuchan con más fuerza ya no solo en las radios como en los ‘90s, sino, que se han ganado el espacio digital y se ven y escuchan en páginas y las diferentes plataformas de las redes sociales éxitos como “lindas chiquillas” "maldito licor", "por ella", "el pajarito", “lunita dame platita” entre otros llegando a tener miles y miles de reproducciones y tantas veces compartidas como sea posible. Es inminente el retorno de lo popular y hay MAROYU hay para rato.

Pedagogo, comunicador social e investigador sociocultural