Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 17 de septiembre de 2021
  • Actualizado 22:35

Pérez Velasco: un político liberal de un siglo al otro

Una semblanza sobre Lucio Pérez Velasco, miembro del Partido Liberal y exvicepresidente de Bolivia, que merece cierta atención, ya que fue un personaje influyente en su época
Lucio Pérez Velasco, miembro del Partido Liberal y exvicepresidente de Bolivia. ARCHIVO
Lucio Pérez Velasco, miembro del Partido Liberal y exvicepresidente de Bolivia. ARCHIVO
Pérez Velasco: un político liberal de un siglo al otro

En términos políticos, el liberalismo en Bolivia se afianzó plenamente cuando desplazaron del poder a los conservadores en la llamada revolución federal de fines del siglo XIX. Pero no solamente el viraje político consistió en derrocar al presidente de la república, Severo Fernández Alonso, sino, los liberales “legalizaron” la ruptura constitucional a través de la conformación de la Junta de Gobierno, para luego convocar por medio de elecciones la Convención Nacional de 1899. Una vez instalada la Convención, se debatió varios temas, resultando de ella la elección del presidente y vicepresidentes. El álgido tema de la federalización fue aplazada por los propios liberales, fortaleciendo el unitarismo. Y la nueva reconfiguración geográfica del poder removió fácticamente la sede de gobierno de Sucre a La Paz.

En poco tiempo, los liberales fueron escribiendo e imponiendo su propia visión de la historia, es decir, la historia de los vencedores. Se tiene por ejemplo, el libro escrito por Moisés Ascarrunz intitulado La revolución liberal de Bolivia y sus héroes (Barcelona: Tipolitografía de Luis Tasso, 1899), que es un recuento de la trayectoria histórica y política del partido liberal hasta el triunfo de la revolución federal: “¡Cuantos épicos detalles de aquella gloriosa campaña! La juventud y los abnegados artesanos paceños iban al combate cantando himnos patrióticos y vitoreando a la patria; las madres, llorando a lagrima viva, despedían a sus hijos diciéndoles: ¡Id, venced o… no volváis! Padres e hijos figuraban en el mismo ejército, es decir, que viejos y jóvenes, confundidos en un mismo sentimiento se unían para luchar enlazados por el amor patrio y el de la familia”. Dentro de los abanderados del partido liberal –mencionado por Ascarrunz– se encuentra el político liberal Lucio Pérez Velasco, que merece cierta atención, ya que fue un personaje influyente en su época. 

Lucio Pérez Velasco nació en La Paz el 2 de marzo de 1854 y falleció en la misma ciudad el 27 de noviembre de 1904 a la edad de cincuenta años. Su padre fue el comerciante José María Velasco, y su madre Salustiana Pérez. Realizó sus primeros estudios en La Paz y Cochabamba. En 1868 ingresó a la Facultad de Medicina hasta el cuarto año de la carrera: “El joven Pérez Velasco dejó los libros, abandono los hospitales, donde se hallaba de practicante interno y corrió presuroso a tomar las armas en defensa de la Ley (…). Fue así que se batió heroicamente en la acción de Sepulturas y peleó con nuevo brío en las célebres barricadas de La Paz (3 de enero de 1871) (…), en contra de la tiranía del terrible y fatídico personaje del sexenio –gobierno de Melgarejo– que hizo pesar sobre Bolivia, dejando huellas de sangre en su camino”, advierte S. L. Ballesteros en el folleto Rasgos biográficos de don Lucio P. Velasco (La Paz: Imprenta y Litografía Boliviana de R. Richter, 1899).

Establecido el gobierno de Agustín Morales, Pérez Velasco visitó las regiones de Beni, concibiendo la idea de emprender allí grandes negocios industriales, “que fueron después el punto de partida de la futura grandeza económica que alcanzó”. En ese interregno, Lucio emprendió viaje a Francia el año 1872, con la finalidad de continuar sus estudios universitarios en París. Al año siguiente, regresó de Europa al Beni por el Amazonas, estableciendo definitivamente sus negocios en esa región: “Pérez Velasco fue uno de los primeros atrevidos exploradores que arrancando sus secretos a la naturaleza salvaje y misteriosa de aquellas desconocidas comarcas; atravesó en frágil esquife las aguas del Amazonas y el Madera, exponiendo mil veces su existencia y prometiéndose a sí mismo, en la hora solemne en que el espíritu adivina a través de luminosa clarividencia los arcanos del porvenir (…). Aquí desaparece en medio de las selvas la figura del estudiante y comienza a dibujarse la silueta del hombre de trabajo”, indica Ballesteros.

Por otra parte, el historiador Mariano Baptista Gumucio señala que Pérez Velasco, “perteneció a esa generación apasionada por la geografía del país que no solamente viajaba a los más alejados rincones de la patria sino que escribía sobre sus viajes en esos Boletines en forma de folletos que publicaban con la regularidad que permitían los tiempos, las Sociedades Geográficas (…). Pérez Velasco alcanzó un record quizá no igualado nunca más: navegó treinta y cuatro veces el río Amazonas y sobrevivió a diecisiete naufragios”.                      

Por el año 1877, Pérez Velasco se encontraba en sus faenas industriales en el Beni, cuando le llegó la noticia del estallido de la revolución federal en Santa Cruz de la Sierra, encabezada por Andrés Ibáñez: “Pérez marchó a aquella ciudad en calidad de Comisario de Guerra, de la División Pacificadora del Oriente donde con sagacidad y tino que le distingue contribuyó eficazmente a restablecer el orden en aquel departamento, rudamente convulsionado por la civil contienda”. El mismo año (abril de 1877), recibió el grado de Capitán. En la contienda bélica con Chile, Lucio fue encargado del comando de un cuerpo de rifleros, del que una parte concurrió a la jornada del Alto de la Alianza.     

A raíz de la caída del presidente Hilarión Daza, se fue gestando el nacimiento del Partido Liberal en Bolivia: “A mediados de 1883, ya existía el Partido Liberal en toda la República (…). El señor Pérez Velasco que se hallaba en contacto con todos los hombres pensadores del país, que sentía como ellos; echó entonces las primeras bases de esta agrupación política, en el departamento de Beni, apareciendo como fundador”.                

A fines del siglo XIX, el conflicto regional entre Sucre y La Paz fue desencadenado en la guerra federal: “Organizadas las huestes federales, que tan gloriosamente llenaron su deber en los campos del 2do. Crucero; Pérez Velasco consagró toda su actividad a la organización y equipo del ejército, en compañía de Pando, Camacho, Fermín Prudencio, Ismael Montes, Zoilo Flores (…). Nombrado posteriormente, Jefe de Estado Mayor General, despachó personalmente desde los cuarteles de Viacha, los dos últimos cuerpos del ejército, El Illimani y El Victoria, al cuartel general, que tan brillante participación tuvieron en la jornada que decidió de la suerte de Bolivia y el renombre de las armas nacionales”, enfatiza Ballesteros. Tras la victoria de Lucio Pérez Velasco, el compositor Arturo Calvi, ex director de la banda de la columna “Campero”, le dedicó una polka - marcha, en homenaje a su victoria.

En este tiempo, la Convención Nacional de 1899, –dentro sus atribuciones– eligió como Presidente de la República a José Manuel Pando, como primer vicepresidente Lucio Pérez Velasco, y segundo vicepresidente Aníbal Capriles. El nuevo gobierno tuvo que enfrentar la revolución separatista en el Acre, encabezado por el español Luis Galvez, en donde Pérez Velasco, como primer vicepresidente de la República, acompañado por el Ministro de Guerra, coronel Ismael Montes, se trasladó desde La Paz a la zona del conflicto y derrotó a los alzados en Río Acre y Riosinho. En 1903, por discrepancias políticas con el presidente José Manuel Pando partió al exilio, como Jefe del Partido Liberal Puritano, encabezando el primer fraccionamiento que sufrió el partido liberal. 

Al año siguiente, la muerte sorprendió a Lucio Pérez Velasco: “El Gobierno nacional, las corporaciones y el pueblo sin distinción de colores políticos, rindieron justo homenaje a los restos del preclaro ciudadano”. El libro que registra todo lo acontecido en esas fechas, se encuentra en: Homenaje a la memoria del Coronel Lucio Pérez Velasco (La Paz: Imprenta de Los Debates, 1905). Pero más allá de las distinciones póstumas que recibió Lucio Pérez Velasco, su nombre fue inmortalizado en una plaza de la ciudad de La Paz: lugar donde desembocan la Avenida Montes, la calle Pichincha, la calle Evaristo Valle y la Avenida Mariscal Santa Cruz, y comienza en ella la calle Comercio. En la actualidad esta plazuela es bastante concurrida y conocida como la “Pérez” o “Pérez Velasco”, pero, hay un desconocimiento del personaje, esto debido a que gran parte de la población tiende a imaginar que los nombres y lugares de las calles, plazas y avenidas son de naturaleza preexistente, es decir, no produce curiosidad por conocer del porqué llevan esos nombres. Como escribió Jorge Luis Borges en su poema Fundación mítica de Buenos Aires: “A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires: La juzgo tan eterna como el agua y el aire”.