Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 18 de mayo de 2021
  • Actualizado 03:30

Una notable reivindicación a los soldados afroamericanos en Vietnam

Una primera crítica a la nueva película del director estadounidense Spike Lee, Da 5 Bloods, disponible en Netflix a partir de este viernes 12 de junio.
Una notable reivindicación a los soldados afroamericanos en Vietnam

El cine de Spike Lee siempre ha prestado una atención especial al racismo en Estados Unidos, ya sea echando la mirada atrás a determinados momentos históricos o reflejando la situación actual. Eso le ha hecho dar en la diana en multitud de ocasiones, llegando a asustar que una película como Do The Right Thing, estrenada hace ya más de 30 años, siga siendo tan pertinente hoy en día, algo que él mismo se encargó de recordar al comparar su película con la controvertida muerte de George Floyd.

Ahora el autor de títulos como Malcolm X o Infiltrado en el KKKlan regresa con Da 5 Bloods: Hermanos de armas, su primera película original para Netflix que llega a la plataforma este viernes 12 de junio. En ella cuenta la historia de unos veteranos de Vietnam que vuelven allí para recuperar el cadáver del líder de su escuadrón y el oro que enterraron junto a él, algo que aprovecha para mostrar los efectos de la guerra en el momento y las heridas abiertas que quedan tras dejarla atrás.

Bien diferenciada

Lee ya había abordado el género bélico en 2008 con ‘Miracle at St. Anna’, una película con la que muchos estudios de Hollywood no quisieron tener nada que ver, por lo que la mayor parte de la financiación provino de compañías europeas. En ella intentó hacer justicia al papel de los soldados afroamericanos en la II Guerra Mundial y en ‘Da 5 Bloods: Hermanos de armas’ pasamos a la guerra de Vietnam.

La película deja claro desde el primer momento la injusticia que tuvo lugar allí para la comunidad afroamericana, ya que precisamente entonces sí tuvo una representación en el frente muy por encima de la que tiene en la sociedad, tampoco dudando en mostrar en que eran mandados a primera línea de combate. Lo hace además integrándolo en la historia, ya que Da 5 Bloods: Hermanos de armas está situado en dos momentos diferentes perfectamente diferenciados desde la puesta en escena.

Desde el tratamiento visual de la fotografía hasta el formato de pantalla elegido, Lee quiere dejar clarísimo en todo momento esa distinción, dándole así más nervio a todo lo que sucedió en el pasado y que todavía resuena en el interior de los cuatro protagonistas en su vejez. Además, su utilización está bien repartida, más predominante al principio para recordarnos que esa estabilidad que muestran tiene bastante de ficticio para ir perdiendo importancia a medida que surgen esas grietas en la relación entre ellos y todo se precipita.

Eso sí, no esperéis que Da 5 Bloods: Hermanos de armas sea en ningún momento una cinta vibrante, ya que Lee se toma su tiempo para que conozcamos y entendamos a los protagonistas, viendo tanto aquello que les une y forjó una amistad como las diferencias que los distancian hasta límites difíciles de imaginar en primera instancia. Es cierto que hay más personajes alrededor de esos cuatro veteranos, pero lo verdaderamente esencial es la dinámica que se establece entre ellos.

Cerrando heridas

Es ahí donde Da 5 Bloods: Hermanos de armas pasa de la amistad a un relato con ciertos ecos lejanos de El tesoro de Sierra Madre, ya que pronto se van destapando las miserias personales -ahí Lee no desaprovecha la oportunidad de arremeter una vez más contra Donald Trump-, pero todo se hace con calma, marcando los tiempos de una evolución lógica que en todo momento va ligada al componente racial de la historia, pero sin subrayarlo tanto que se convierta en su única razón de ser por encima de cualquier narrativa.

La principal consecuencia de todo esto es que la película dispara su duración hasta las dos horas y media cuando sobre el papel quizá no era necesario. Sin embargo, todos los pequeños desvíos que parece ir introduciendo acaban teniendo su razón de ser, obteniendo así una obra compacta que ofrece una visión lo suficientemente amplia de todos los efectos de la guerra en los soldados, desde la muerte en el campo de batalla hasta el sentimiento de culpa o los problemas para integrarse tras regresar a la normalidad.

A su manera, todo lo que sucede en Da 5 Bloods: Hermanos de sangre es la historia de cómo esos cuatro personajes interpretados con mucha solvencia por Delroy Lindo, Clarke Peters, Norm Lewis e Isiah Whitlock Jr. cierran esa herida que nunca ha conseguido cicatrizar, lo cual no quiere decir que todos vayan a salir con vida de esta curiosa misión que es al mismo un rescate y una búsqueda del tesoro.

Sí es cierto que quizá le falta alguna gran escena que refuerce el mensaje que busca transmitir al mismo tiempo que exhibe el poderío cinematográfico de Lee o esa chispa que Infiltrado en el KKKlan sí tenía en líneas generales. No obstante, esto no deja de ser un relato de corte más íntimo, por lo que se trata de una pega menor en una obra que sabe lo que busca y qué teclas ha de ir pulsando para conseguirlo, volviendo a conectarlas con la situación actual en su tramo final.

‘Da 5 Bloods’ es una notable película en la que Spike Lee hace un poco de justicia al papel que los soldados afroamericanos tuvieron en la guerra de Vietnam. No faltan los apuntes sobre el racismo en la sociedad norteamericana, pero la película va más allá de eso para ser en realidad la historia de cuatro veteranos que nunca abandonaron por completo el campo de batalla.