Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 23 de septiembre de 2019
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Nosotros, la música y la gente

La banda Charango presenta Noche 3, su nuevo álbum, el 17 de agosto en el Centro Cultural Seoane, en Santa Cruz.
Nosotros, la música y la gente

Se llama Noche 3 y es el tercer disco de Charango, banda cruceña activa desde hace casi 15 años que tiene dos discos anteriores, el EP homónimo del 2007 y  Radio insecto del 2010. El proyecto iniciado bajo el liderazgo de Cristóval Ulloa  ha conseguido armar una consistencia sonora desde sus inicios que logra ponerse en evidencia en su última placa que será presentada con un concierto el sábado 17 de agosto en el Centro Cultural Seoane (C. Seoane #123) de Santa Cruz.
“Siempre hubo una visión de cómo debían sonar las canciones, por otro lado el momento que uno empieza a encarar un álbum eso de por sí funciona como aglutinador de ideas viejas y nuevas y sobre cómo (las ideas) se van trabajando. Por último, las letras, uno va cambiando y por ende la forma de escribir cambia, en mi caso creo que me cuesta menos que antes, pero aun así me cuesta muchísimo escribir”, explica Ulloa,  músico, arquitecto y tatuador, quien en la actualidad se desempeña como lutier.
Junto a Ulloa, son parte de la banda su hermano Toño, Sebastián Guerrero, Juan Rodríguez y Kathia María Simón. Noche 3 fue grabado y mezclado por Josué Zúñiga en UMC estudios en Santa Cruz. La masterización estuvo a cargo de Marcelo Navia en Lado B, en La Paz.
“Charango está en constante metamorfosis desde que los chicos empezaron hasta la formación actual. Se contó con varios amigos que colaboraron en la grabación, esto hace también que sea una propuesta súper ecléctica. Cada cabeza le imprimió un poco de sí al disco, hay canciones de Toño, mías y de Cristóbal. Tuvimos bastante libertad al momento de componer”, relata Simón.
En Noche 3 también participaron músicos invitados como María Fernanda García  (ex integrante) y en la batería Disvania Pérez y Carlos Andrés Mercado. Lo cierto es que a los chicos de la banda nada los apuraba, se tomaron el tiempo para lograr sonar como querían sonar, con un proceso compositivo paciente y prestando atención a los detalles. Algo que se agradece en tiempos de formulitas.
“Sí, puede tardar años [un disco], pero eso no significa que uno ande pensando en una solución creativa todo ese lapso de tiempo. Más bien tiene que ver con mantener la memoria fresca e ir relacionando ideas hasta que la antena te indique ‘esto es”, apunta Ulloa, para quien había una importancia mayor en cuanto a poder tocar en vivo y darle al público una experiencia mucho más exquisita.
El frontman de la banda explica que el afán de reparar en los detalles para tener un mejor performance en vivo tiene que ver con  la búsqueda de conexión con el público. “Si bien uno pasa por una etapa compositiva dentro de un circulo interno de la banda, al final las canciones terminan siendo de la gente. Las tocadas en vivo buscan lograr la relación directa entre nosotros, la música y la gente”, finaliza Ulloa sobre los próximos conciertos que serán parte de la promoción del disco por el país.

Los años  2000 y el indie cruceño

A mitad de la década de los 2000, el underground cruceño se desmarcaba del circuito del rock nacional con una naciente movida indie,  impulsada desde el “hazlo tú mismo” y por el mercado pirata que era nutrido por sonidos nuevos  que llegaban desde Chile, Argentina y España: Proyecto  4 ojos, Mastodonte, Audiofeelings, Ella escucha voces, Un millón de veces, DonAdelkhy y Meo, entre otros  nombres de agrupaciones,  mostraban diversidad sonora y también bebían de variadas influencias, muchas de ellas desde el punk, lo electrónico y lo experimental.
Charango surgió en esa época. El ilustrador Pablo Miño inició junto a Sebastián Guerrero (tecladista) y Cristóval Ulloa el proyecto llamado Decepticones, antecedente directo de la banda que se prepara para presentar ahora su tercera placa.
Melómanos de manual, los fundadores decidieron llamar al proyecto  Charango por el disco de Morcheeba, banda de trip hop,  género que se encontraba en apogeo. Los tres trabajos publicados son acompañados por un material visual. La fotografía de portada del EP realizada por Ludwig Fernández y la hermosa pintura de tapa del Radio Insecto, hecho por la diseñadora María José Vera.
“Siento mucho cariño y admiración por la banda, para mí son referente musical de la autogestión en Bolivia: estos chicos que andan buscando su propio sonido, produciendo su propios discos sin ningún otro fin que hacer música porque les gusta”, afirma Vera.
El dibujo de una niña con el corazón abierto entre muchos bocetos fue elegido para la tapa. “Imagino que fue algo que a ellos les llamó la atención. Hace un tiempo me di cuenta que uno de los chicos [de la banda] tiene tatuado los banderines que dibujé con el nombre de la banda en la tapa del disco. Me llena de orgullo pensar en ese trabajo hasta el día de hoy”, explica la también artista plástica.
“De niño siempre tuve una afinidad con la música, no sabía tocar ningún instrumento pero sí cantaba y escuchaba los discos que habían en mi casa”, indica Toño Ulloa, el menor de los hermanos, quienes estuvieron cerca de la música desde siempre, ya sea por su familia o porque en Vallegrande -aunque no muchos lo conocen- existe una tradición en cuanto a la canción, la música y las guitarras. 
Noche 3 tiene nueve canciones, se encuentra libre de escucha por diferentes plataformas virtuales y para más información pueden ingresar al sitio oficial de la banda en Facebook.