Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 15 de septiembre de 2019
  • Actualizado 02:04

Memoria de la Fiesta de Semillas Mujusnichejta Raymichakuspa

Sobre la actividad efectuada en Cochabamba la anterior semana.
Memoria de la Fiesta de Semillas Mujusnichejta Raymichakuspa


La disminución de la diversidad de semillas (tubérculos, granos y leguminosas) está afectando a la sustentabilidad de la suficiencia alimentaria de las familias campesinas en los Andes. Entre muchos factores que estarían contribuyendo a la erosión y disponibilidad de las semillas, se señala el cambio climático, las migraciones, la pérdida de los caminos de las semillas y los ámbitos de ritualidad.

Las semillas, en el entendimiento de los campesinos andinos, siguen rutas que varían en el territorio y el tiempo. Son cambiantes, pero todavía permanecen en las memorias. Los caminos de las semillas conectan y enlazan territorios. Funcionan como tejido que construye relaciones e intercambios entre regiones, comunidades y familias.

La entidad Pusisuyu, en el marco del PRA (Programa Regional Andino), consciente de que nadie puede tener todas las respuestas en torno a la diversidad de semillas, organizó la primera Fiesta de las Semillas en el municipio de Pocona, para dialogar y vivenciar las experiencias de diversos actores provenientes de Lima y Puno (Perú), La Paz, Achocalla, El Alto, Tarabuco, Sacaca, Totora y Pocona (Bolivia). La actividad contó con el auspicio y participación de Cesatch e Inti Watana.

La Fiesta de Semillas buscó vivenciar y visibilizar la diversidad de semillas provenientes de diferentes pisos ecológicos, con miras de contribuir al fortalecimiento, revitalización y su recuperación. Los criadores de semillas en un diálogo horizontal recrearon sus saberes y prácticas de lo que hacen en su chacra. Emergieron sugerencias y posibilidades de criar la vida adaptadas a cada territorio y circunstancias.

El evento desarrolló los días 8 y 9 de junio, tuvo tres momentos: lanzamiento, conversatorio, exposición e intercambio de semillas. El primero tuvo como escenario la ciudad de Cochabamba, con el propósito de presentar y visibilizar las acciones. El conversatorio se llevó a cabo en Pocona. La fiesta de visibilización e intercambio de semillas se realizó en Incallajta (https://www.youtube.com/watch?v=uypgJzLZbuY). La iniciativa concluyó con la elaboración del primer Manifiesto de Incallajta que recoge las conclusiones y planteamientos.

Participaron más de 100 personas, entre criadores de semillas, niños, niñas y jóvenes provenientes de espacios urbanos y rurales, representantes de gobiernos municipales, entidades estatales, organizaciones sociales y profesionales.

Entre las conclusiones, se determinó recuperar los caminos de las semillas y el cariño por la Pachamama; que la regeneración de los territorios de las semillas considera el respeto a la Madre Tierra y la Pachamama; fortalecer los espacios de encuentro y relacionamiento entre adultos (hombres, mujeres), jóvenes, niños y niñas de mundos y culturas diversas, que nos permita conversar, vivenciar e intercambiar nuestros saberes, prácticas y semillas; que el sistema educativo debe incorporar la crianza de las semillas y la producción amable con la naturaleza; y recuperar la memoria de los abuelos, sensibilizando a los niños, niñas y jóvenes para recuperar los saberes y prácticas de los abuelos y recrearlos en este tiempo.