Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 18 de febrero de 2020
  • Actualizado 15:47

LITERATURA

Más libros memorables del 2019 (la yapa)

Siguiendo la estela de nuestro especial publicado la anterior semana, escritoras bolivianas nos hacen conocer cuáles fueron sus lecturas favoritas del pasado año.
Imagen promocional del documental. Archivo
Imagen promocional del documental. Archivo
Más libros memorables del 2019 (la yapa)

En nuestra pasada edición, dedicamos algunas de nuestras páginas para recopilar algunas obras que nuestros colaboradores consideraron las mejores lecturas del 2019. En esta publicación les compartimos una yapa, o si quieren un “bonus track”, con una lista de obras que las autoras Giovanna Rivero, Liliana Colanzi, Lourdes Saavedra y Anahí Maya Garvizu disfrutaron durante el pasado año.

Agradecemos a nuestras colaboradoras que siempre de forma tan amable nos comparten ideas. Esperamos que esta lista de sugerencias los cautive y anime a revisar los libros de  esta lista:

Fractalización Glitch. Daniela Lu Gonzales. Post Humanos Editores

Hakim Bey decía que “el caos precede a todo principio de orden y entropía, no es ni Dios ni gusano, sus deseos insensatos abarcan y definen toda posible coreografía”. Fractalización Glitch, libro póstumo de Daniela Lu Gonzales, nos entrega poemas que van desnudos como un signo, como un codex, como un algoritmo germinado purpurina y trasnoche.

Glitch en el ámbito de los videojuegos y la informática significa un error que no afecta negativamente al rendimiento, no se considera un error de software, sino más bien una característica no prevista. 

El proceso de fractalización poética en el que nos sumerge, tiene el poder de transportarnos por un trance de ocho poemas, y si hacemos el ejercicio del deslizamiento disléxico de virar el orden del 8 nos encontramos con el símbolo del infinito, como hoja de ruta de la celebración cuántica de la vida, los loops y el reboot como un infinito que se fragmenta en diferentes escalas.  En este libro existe una incidencia de la desintegración de la mirada ya sea por la pupila jubilada que drena los colores del alba, esa pestaña lúgubre y sin destino del “Poema a granel” o la invitación de leer versos que nos saquen de la calma que hagan sangrar los ojos. Estos poemas no pretenden hacer una epistemología de la melancolía, más bien resuena lo celebrante, la danza del fractal desnuda cuando indica “mientras se baile pidiendo más velocidad de internet y dioses que no estén p*i*x*e*l*e*a*d*o*s”, este poemario tampoco busca disecar musas pretensiosas que logran ser la respuesta a sus poetas, no hay Magas que inspiren aventuras cortazarianas pero sí hay la voz femenina que se abre al Hentai, a la maga desnuda, damnificada que vocifera: No hablen por nosotras, no queremos nada, no estamos en el mismo lado del abismo. “Cuando era niña quería ser una piedra, ahora también pero no me alcanza para pagar impuestos/ Ninguna piedra se salva del radar cuántico”. 

Lourdes Saavedra. Escritora.

Las homicidas. Alia Trabucco Zerán. Lumen

En esta impecable obra de investigación, Alia Trabucco se sumerge en los casos de cuatro mujeres asesinas que sorprendieron y escandalizaron a la sociedad chilena del siglo XX. Trabucco argumenta que estas mujeres no fueron juzgadas solo por sus crímenes, sino por transgredir las reglas de cómo debe ser una mujer: la prensa escudriñó y condenó sus infidelidades, su ausencia de emociones, sus matrimonios fallidos, sus rasgos “masculinos”, su condición de “destructoras de familias”. A un excelente trabajo de archivo, Trabucco añade pasajes del diario que llevó mientras realizaba la investigación. Un libro inteligente y necesario que aborda un tema tan fascinante como escabroso y poco explorado.

Liliana Colanzi. Escritora.

Hecho en Saturno. Rita Indiana. Periférica

Con un lenguaje que parece un animal vivo, mutante, esta novela nos ‘obliga’ a acompañar a su protagonista, Argenis, en todo un viaje existencial de maduración. Hijo de un legendario revolucionario dominicano, pero nacido ya en la burguesía, Argenis está atado a una dolorosa adicción a la heroína y tratará de encontrar en Cuba una salida. Este viaje tiene un inevitable trayecto político porque, como toda transformación sustancial, necesita de por lo menos dos polos que tensionen al sujeto y que lo desgarren. Estos dos puntos son, efectivamente, Cuba y República Dominicana, patrias en las que Argenis aprende que la verdadera Revolución pasa por dentro. La escritora toca un tema que ha sido mil veces abordado, pero ella consigue renovarlo y proponer una aproximación actualísima. La forma de hacer memoria que tiene Rita Indiana es desde el cotidiano, desde el cuerpo vivo y en decadencia, desde la ruina ochentera. Por si eso fuera poco, Rita Indiana teje una hebra muy sutil para armar una textura más compleja: ya no se trata sólo del (anti)héroe dominicano o cubano, se trata del sujeto caribeño, que hoy más que nunca es una subjetividad política por excelencia; es el “otro” de los imperios (lo que en el siglo XX fue el exiliado sudamericano).

La hija de la española. Karina Sainz Borgo. Lumen

La destaco y la recomiendo por la importancia histórica de su trama cuya inmediata contemporaneidad no ha impedido que el tema traiga, además, reminiscencias de otros momentos de totalitarismo en diferentes partes del planeta. La narración nos invita a adentrarnos en las batallas interiores de la protagonista, Adelaida, una joven mujer cuyo mundo conocido se desmorona hasta resumirla a un cuerpo aterrorizado que respira despacito en un cuarto sin luz. En este relato también escuchamos las voces que emergen del magma de lo popular, del pueblo desorientado, del sobreviviente que no sabe si irse o quedarse, un coro luctuoso y festivo. Hasta ahora, mucho de los que sabemos de la Venezuela de las dos décadas pasadas está mediado por el lenguaje de las plataformas de comunicación masiva y virtual; un relato como este arroja luz desde otro sistema de símbolos sobre esas cosas innombrables, ocultas, que exigen ser representadas. Sainz Borgo apuesta, además, por la más difícil de las maternidades: parirse a sí misma, a solas. Esta novela duele.

Las fiebres de la memoria. Gioconda Belli. Seix Barral

Esta es una novela de gran fuerza narrativa. Belli parece responder a esa sospecha o duda humana sobre si el destino es superior a los actos del individuo. Más allá de que esta novela esté inspirada en hechos reales, lo cual a nivel literario es un dato secundario –Belli ha dicho que está basada en el exilio de un antepasado suyo, quien renunció a su título noble en la corte francesa para salvar el pellejo: se lo acusaba de un brutal asesinato–, la vitalidad de una época que ya nos es lejana consigue trascender el papel y permitirnos comprobar que seguimos siendo las mismas criaturas. Una de las cosas que más embellece y complejiza esta historia es el contacto entre dos mundos, articulando así una suerte de “remake” del ‘Descubrimiento del Nuevo Mundo’. En esta novela Gioconda Belli propone el mestizaje de la redención. El viajero europeo, parece decir, siempre acarreará una culpa, pero la selva es generosa y reescribe la historia. 

Otras lecturas:

Los árboles. Claudia Peña. Editorial El Cuervo.

Sanguínea. Gabriela Ponce. Severo.

El sistema del tacto. Alejandra Costamagna. Anagrama.

Las palabras [Textos de ocasión]. Rodrigo Hasbún. Editorial El Cuervo.

Inundación. Eugenia Almeida. Ediciones DocumentA/Escénicas

Las aventuras de la China Iron. Gabriela Cabezón Cámara. Literatura Random House.

Respuesta a Job. Carl Jung. Editorial Trotta.

Salmuera. Natalia Chávez. Mantis Narrativa.

Giovanna Rivero. Escritora.

Palabras sin Música.  Philip Glass. Editorial Malpaso

Philip Glass escribe una autobiografía como quien tocara una de las piezas más importantes y preciadas. Es un libro ameno en el que uno de los músicos más sobresalientes de los últimos tiempos narra su infancia y cómo surgió su curiosidad por compositores fuera de lo común. 

En sus memorias, Glass cuenta con detalle que su padre vendía discos de vinilo y que cada noche, después de que todos se habían ido a dormir, encendía el tocadiscos y se sentaba a escucharlos en silencio mientras el pequeño Philip lo espiaba y acompañaba escuchando escondido en las escaleras. Una imagen que transporta a las cálidas y sonoras noches en la Casa de Las Flaviadas en La Paz, donde los asistentes escuchan en silencio una selección de tristes y alegres melodías.

Las páginas desprenden crescendos y repeticiones (al estilo Glass). Se llega a comprender por qué se adaptan a lo vertiginoso del tiempo, y acompañan de modo instrumental desde carreteras con luces eléctricas, avenidas, multitudes y soledad hasta viajes más apacibles como su gran trabajo conjunto con Ravi Shankar.  En cada página se sienten las partituras que hicieron compañía en la carrera del compositor.

Ensayos completos. Paul Auster. Editorial Booket

Auster siempre tuvo una gran fascinación por la poesía. Uno de los puntos más interesantes del libro es precisamente su pasión por distintos autores que le inquietaban desde su juventud. En sus apreciaciones se puede encontrar meticulosidad al analizar distintas obras y madurez en su selección. Así, se lee con voracidad fragmentos en los que habla sobre anécdotas de la dura vida de Marina Tsvetáieva o las cartas de Osip Mandelstam. 

Uno de sus ensayos más potentes es Retrato de un hombre invisible, en el que narra con mucha sinceridad la muerte de su padre y lo que significó encontrarse ante los objetos personales que había dejado en su casa. La ausencia, el pasado, la memoria reflejada en los objetos de su padre le dan un carácter íntimo y confesional. 

Anahí Maya Garvizu. Escritora.