Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 19 de septiembre de 2019
  • Actualizado 07:07

Joao Gilberto, el genio excéntrico que iluminó el mundo con la bossa nova

Un perfil del extraordinario músico brasileño que hace poco dejó este mundo.
Joao Gilberto, el genio excéntrico que iluminó el mundo con la bossa nova


Joao Gilberto fue un genio excéntrico que iluminó el mundo con la bossa nova, pero su eterno regalo se vio empañado por el sabor amargo de una disputa familiar, unas millonarias deudas y diversos procesos judiciales que oscurecieron su últimos años de vida.

Nacido en Juazeiro, en 1931, el músico falleció el 6 de julio a los 88 años de edad y lo hizo después de escribir el género musical que moldeó la identidad de Brasil e influyó a tantas otras generaciones de artistas.

Hijo de comerciantes, Joao Gilberto se trasladó en la década de los 50 a Río de Janeiro, una ciudad en plena efervescencia cultural y donde allanó el terreno para el surgimiento de la bossa nova.

Fue el 10 de julio de 1958, poco después de que Brasil conquistara en Suecia su primer título mundial de fútbol, cuando Joao Gilberto ingresó al estudio Odeon para grabar una canción de pocos minutos que, según los historiadores, se convirtió en un marco en la cultura y la música brasileña.

La grabación del vinilo en 78 rpm de un compacto que incluía por un lado “Chega de Saudade”, samba compuesta por Antonio Carlos Jobim y el poeta y diplomático Vinicius de Moraes, y por el otro “Bim Bom”, es considerado como el marco inicial de la bossa nova porque permitió que el género que hasta entonces era conocido en unas pocas casas nocturnas de Río de Janeiro pudiese ser llevado a todo Brasil y al mundo.

Padre de tres hijos, cuentan sus allegados que Joao Gilberto era dueño de un carácter introvertido y en el terreno artístico era un obsesionado por la perfección, aunque su vida personal estuvo lejos de eso.

“Su lucha fue noble, intentó mantener su dignidad al perder su soberanía”, subrayó su hijo Marcelo al confirmar su muerte en las redes sociales. Sus palabras eran una referencia velada a los últimos años de vida de su padre, los cuales estuvieron marcados por una dura disputa familiar después de que su hija Bebel Gilberto, también cantante, solicitara que se le declarara inhabilitado judicialmente al alegar que se encontraba en una edad avanzada, lo que le restaba autonomía para la administración de sus finanzas.

Carcomido por las deudas, en 2018 se vio obligado a abandonar su apartamento en el barrio Leblon, una zona acomodada de la zona sur de Río de Janeiro, y vivía en una casa prestada.

Tras una década sin conciertos, los problemas financieros y personales de Joao Gilberto ganaron terreno en los medios de comunicación y eclipsaron la obra maestra de uno de los creadores de la bossa nova.

Una de las últimas noticias que se conoció sobre el compositor fue este año, cuando el tribunal de Río de Janeiro emitió una sentencia favorable al cantante y determinó que Universal devolviera al guitarrista las regalías por la venta de discos que le debía desde 1964, así como un pago por daños morales.

Joao Gilberto dejó 13 álbumes de estudio y 4 de estudio: “Está todo ahí. El hombre por detrás de esas maravillas ni necesitaba aparecer” en los conciertos, afirmó Ruy Castro, autor del libro sobre la bossa nova Chega de Saudade, en un artículo publicado por el diario Folha de Sao Paulo.