Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 07 de febrero de 2023
  • Actualizado 19:38

La incertidumbre de los Premios Eduardo Abaroa: ¿Qué pasó con la octava versión?

Esta premiación fue instaurada bajo Decreto Supremo y se lleva a cabo desde el 2012. Pese a que ya hay una convocatoria para la novena versión, la octava se mantiene en el limbo.
Escultura del Premio Eduardo Abaroa. OPINIÓN
Escultura del Premio Eduardo Abaroa. OPINIÓN
La incertidumbre de los Premios Eduardo Abaroa: ¿Qué pasó con la octava versión?

Los Premios Eduardo Abaroa fueron instaurados por el Decreto Supremo N° 0859, de 29 de abril de 2011. Es decir, el Decreto de creación del “Fondo de Fomento a la Educación Cívico Patriótica”. Este documento determina que estos premios se crean “como incentivo al desarrollo de actividades destinadas a la reivindicación marítima, para ser otorgado anualmente el 23 de marzo”. En este marco, la primera convocatoria fue lanzada el 2011 y la primera premiación fue el 2012. Cada año tiene un presupuesto que oscila entre los 1.5 y 2 millones de bolivianos que se reparten entre todas las categorías. Si bien estos premios son un “fomento a la cultura” que es apreciado por los artistas, también es criticado por algunas falencias que tiene, entre ellas, la falta de seguimiento a los ganadores. 

Pese a esto, los premios Eduardo Abaroa han ganado peso e importancia en el área cultural. Por eso, el hecho de que aún no existan ganadores de la octava versión (2019) preocupa a los participantes. Los artistas plásticos aseveraron en un manifiesto público: “Tanto se dice incentivar el arte, pero el arte lleva la última rueda del coche, peor es nada dirán... porque en la gestión anterior desapareció el concurso Eduardo Abaroa, pero aceptar una miseria de premio a un trabajo de toda una vida es inadmisible”. Por otro lado, Rodrigo Claros, músico que postuló a la convocatoria para el 2019 asegura que “el hecho de que no hayan dado información clara respecto a que es lo que pasa con esta versión del premio nos deja en incertidumbre. El premio exige que los temas sean inéditos, así que no es posible publicarlos por los medios para promocionarlos y eso deja en una pausa obligatoria para no romper las reglas del juego”. También Esteban Sarabia de Awayus Experimental, grupo ganador de premios en dos versiones de los premios Eduardo Abaroa y que también postularon a la octava versión, afirma lo siguiente: “A nosotros nos frustró mucho porque nos preparamos con mucho tiempo de anticipación para poder participar en los premios y los costos para producir los temas quedan ahí como inversión sin posibilidad de recuperación. Era una de las pocas oportunidades para poder obtener un poco de financiamiento para los proyectos anuales y especialmente en una época tan difícil”.

La Ramona habló con la persona que estuvo a cargo de esta versión que quedó sin ganadores, , que pidió que se mantenga su identidad en reserva. Esta fuente afirma que siempre hubo toda la voluntad de darle un cierre apropiado a esta versión, pero no fue posible por distintas razones. “Todo empezó por el cambio transitorio que ha habido. Las nuevas autoridades no tenían conocimiento del premio ni del funcionamiento específico de lo que ha sido el Ministerio de Cultura en ese tiempo”. El equipo que llevaba a cabo esta versión lanzó la convocatoria en septiembre a nivel nacional y el plazo final era diciembre. Después de que concluyeran los conflictos sociales del 2019 y Jeanine Añez ocupara la presidencia, aseguran sobre el premio que “se explicó al ministerio y a las autoridades que estaban y ellos entendieron en ese momento”. Sin embargo, la persona que estuvo a cargo no tuvo ninguna reunión con la ministra de aquel periodo “lo único que decían es que le daría continuidad y había predisposición”, comenta. 

De esta manera terminó el año y no hubo contrataciones para continuar con la premiación, pues la unidad ejecutora del premio Eduardo Abaroa son consultores. Según esta fuente, no fue hasta febrero que el Ministerio de Cultura empezó a moverse para realizar los premios. “Teníamos un mes para hacer todo lo que debíamos haber hecho en tres meses”, asegura. Así, se logró contratar aproximadamente 80 jurados para todas las diferentes especialidades. Sin embargo, luego se reportaron los primeros casos de COVID – 19 en Bolivia. Empezaron las restricciones y no fue posible concretar la selección final ni la reunión con todos los jurados. Se consideró hacer estas reuniones de manera virtual. Se mandó esta propuesta al área de promociones del Ministerio, pero no hubo respuesta, “tampoco de la ministra o sus asesores”, comenta. En este punto ya existía una lista de preseleccionados, pero nunca fue publicada.

De esta manera, llegó el 23 de marzo de 2020. En esta fecha debía premiarse a los ganadores de la octava versión. Pero debido a las restricciones por la emergencia sanitaria, no fue posible. Las más de 2.998 postulaciones quedaron en el limbo. Meses más tarde, otros problemas ocurrieron. “Llegamos a junio cuando por fin se estaba restableciendo la situación y desapareció el Ministerio de Culturas. Desaparecieron nuestros contratos, desaparecieron nuestros pagos, desapareció todo prácticamente”, comenta la persona responsable. 

Lucas Conrady, jefe del área de Industrias Culturales del Ministerio de Cultura -área responsable de la premiación-, aseguró que es importante seguir realizando los premios para cumplir con el Decreto Supremo que los instaura y para seguir las políticas públicas “que indican que debemos seguir incentivando y motivando a los artistas a través de actividades justamente como son los premios Abaroa”. Por eso, asegura que se le está dando protagonismo a la nueva edición. Si bien la convocatoria de esta novena versión fue lanzada en marzo, todavía no hay respuesta de que sucederá con la versión pasada. Conrady comenta que es un tema jurídico del que no se puede hablar mucho todavía. La única justificación a la que se pudo acceder es que cuando el presidente Luis Arce entró al poder, se fundó un nuevo Ministerio de Cultura. Este ya no tiene nada que ver con el anterior, quien es señalado como responsable de estos premios inconclusos.

La persona a cargo de la versión 2019 asegura que se entregaron todos los informes correspondientes a las nuevas autoridades. Por eso ya no es su responsabilidad, como consultores, nada de la octava versión. Por lo tanto, que pasará con esta premiación es todavía es incierto. 

Otro aspecto que preocupa es la reducción de presupuesto para el Ministerio de Culturas, Despatriarcalización y Descolonización. Para 2019, se tenían más 146.897.214 bolivianos presupuestados. Sin embargo, para el 2021 son apenas 39.578.041 bolivianos. Si bien no ha afectado directamente a los premios Eduardo Abaroa, porque el monto destinado a este evento se mantiene, la queja de los artistas es la distribución. Esta nueva edición posee 27 nuevas especialidades que significaron una reducción al monto de premio de otras categorías. Si bien el Ministerio de Cultura considera esto un avance, el manifiesto de los artistas plásticos dice lo siguiente: “Dicen incrementar el monto total de los premios, pero sin embargo en la realidad vemos un descenso de más del 50%. En anteriores versiones era 25.000 a 30.000 bs por especialidad, en esta última versión el premio es de 13.000 bs por especialidad, es un revés a este noble oficio como es el arte…”.

Todavía casi tres mil artistas quedan en la incertidumbre respecto a qué pasará con las obras que presentaron para la octava versión del premio Eduardo Abaroa. El Ministerio de Culturas trata esta situación con hermetismo y todavía no existen respuestas concretas sobre esta versión inconclusa. Se espera una pronta resolución del conflicto. Mientras eso sucede, la convocatoria de la novena versión ya está en la página oficial del ministerio de culturas y es posible postular hasta agosto de este año. 

Estudiante Universidad Católica Bolivia “San Pablo” Regional Cochabamba