Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 29 de noviembre de 2020
  • Actualizado 03:23

La hora de las mujeres maravilla

Las dos que la hicieron en la ficción, Lynda Carter y Gal Gadot, celebraron la llegada de Kamala Harris a la vicepresidencia de los EE.UU. Y DC planea a una latina como la nueva.
Yara Flor, la nueva ‘Mujer Maravilla’, es una indígena brasileña. DC CÓmics
Yara Flor, la nueva ‘Mujer Maravilla’, es una indígena brasileña. DC CÓmics
La hora de las mujeres maravilla

Ha sido un mes notable en términos de empoderamiento de la mujer, y las heroínas no se quedaron atrás. Lynda Carter celebró el aniversario del estreno de su versión televisiva de La Mujer Maravilla feliz porque su amiga Kamala Harris se convirtió en la primera mujer en ganar la vicepresidencia en EE UU. La Diana Prince versión cinematográfica, Gal Gadot, se unió al festejo. Mientras tanto, se prepara el arribo a la TV de la nueva chica maravilla, Wonder Girl, una latina por si algo faltaba en esta postal 2020 de chicas poderosas y las raíces negras y asiáticas de Kamala Harris no fueran suficientes para festejar a pleno este triunfo de la diversidad.

El día que los demócratas celebraron en los Estados Unidos la proyectada victoria presidencial de Joe Biden y la senadora californiana Kamala Harris, el 7 de noviembre, se cumplieron 45 años del debut televisivo de la serie que hizo famosa Lynda Carter, la icónica Wonder Woman, durante tres temporadas, desde 1975 a 1979.

Lynda aseguró estar orgullosa de formar parte de ese legado y feliz de coincidir con este otro hito, y poder celebrar el poder de la mujer en un día tan auspicioso. Dijo estar muy emocionada porque su amiga Kamala Harris haya llegada a un punto tan alto, “Kamala nos va a mostrar lo que se supone que se debe hacer en ese cargo”.

La flamante vicepresidenta, hija de un padre jamaiquino negro y una mamá india, rompió récords por donde se mire y también es cierto que va a tener que usar sus poderes persuasivos de abogada (ya que no posee los brazaletes de Diana Prince para parar las balas) si quiere ocupar el lugar para el que la votaron, ya que el presidente Donald Trump se niega desde el 7 de noviembre a conceder su derrota.

Trump ha convertido a la Casa Blanca en un bunker donde se refugia mirando dos cadenas de noticias hechas a su medida que le aseguran que tiene razón y que Biden y Harris no ganaron todavía y que él merece hacerlo. Una intriga palaciega que compite con la de la serie británica The Crown, que volvió esta semana con todo a Netflix desempolvando la historia de desamor entre el príncipe Carlos y Lady Di, atrayendo a las televidentes que quieren descansar un poco de las noticias locales.

Gal Gadot, la actriz israelí que renovó el furor mundial por la Mujer Maravilla encarnándola en cine en 2017, haciéndola tan carismática como lo había hecho Carter en la televisión de los 70, también aprovechó para festejar la victoria de Kamala. En su caso recibió mala onda en las redes porque los votantes de Trump la consideraron una “hollywoodense débil” y poco patriota, al no ver todo lo que el presidente saliente había hecho por Israel.

Gadot acaba de anunciar que se la verá de nuevo con el uniforme de su personaje, Diana Prince, en la secuela, Wonder Woman 1984, que debido a la pandemia estrenará finalmente el día de Navidad en cines pero también en TV, en HBO Max.

Mientras Gadot llegará al medio por accidente, porque ya no pueden dilatar más el estreno de su película, el canal CW está desarrollando en cambio una serie televisiva para estrenar el año próximo, con una nueva versión de Wonder Woman, mucho más joven, la auténtica Wonder Girl.

DC comics recién va a estrenar en enero este nuevo personaje, Yara Flor, una latina, hija de una guerrera amazona y un dios pagano brasileño, que va a tener que defender al mundo de los males que lo afligen una vez que descubre que es la nueva mujer maravilla, la sucesora de Diana Prince.

Los productores están planeando hacerla brasileña y probablemente darle condición legal de “dreamer” (soñadora, los que llegan con esperanzas a radicarse en los Estados Unidos). No se sabe mucho todavía, pero parece ajustarse mágicamente a esta nueva etapa en EE UU, donde una mujer hace historia en el podio más alto del poder político. !Girl Power!

Por primera vez en cuatro años parecen haberse alineado los planetas y Hollywood, salvando las notables excepciones de James Woods y Jon Voight, está feliz.