Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 30 de marzo de 2020
  • Actualizado 22:45

El frenesí según los hermanos Safdie

Una reseña sobre Uncut Gems, de Benny and Josh Safdie, disponible en Netflix y en el mercado pirata.
Adam Sandler, protagonista de la película, 
en el papel de Howard Ratner. Archivo
Adam Sandler, protagonista de la película, en el papel de Howard Ratner. Archivo
El frenesí según los hermanos Safdie

Si una palabra puede y debe describir a Uncut Gems (Diamantes en bruto), el último filme de los hermanos Safdie, es: frenesí. La película arranca cargada de una energía eléctrica situada en las minas de piedras preciosas de la efervescente Etiopía y vía elipsis pasa de entre los laberintos de un ópalo a los pliegues intestinales de una colonoscopía: menudo arranque. 

Adam Sandler, uno de los actores que más películas pésimas ha interpretado durante su carrera, reluce encarnando a Howard Ratner, un ludópata semita vendedor de diamantes en New York, tratando de lidiar hora a hora, día a día, con las presiones de las pésimas decisiones tomadas en el pasado, presente y futuro.

Los Safdie tienen un inmejorable talento para hacernos empatizar con sus desventurados antihéroes, y un pulso magnífico para crear una tensión permanente durante todo el metraje de sus filmes, eso ya se podía percibir en Good Time (2017), la anterior cinta del par. 

En una de las primeras secuencias vemos la llegada de KG (Kevin Garnet), el formidable y legendario tótem basquetbolístico de los Boston Celtics, a la tienda del judío protagonista; desde ese instante ambos personajes crean un vínculo intangible que permeará cada rincón de la película.

El frenesí logrado ante cada disyuntiva del protagonista, no permite el reposo del espectador, que de puntillas sufre –inexplicablemente– por el destino de Howard Ratner, secuencia a secuencia, hasta llevarnos a un desenlace totalmente inesperado.

Imposible dejar de percibir la herencia del cine de gangsters torpes y desangelados como el Johnny Boy de la Mean Streets de Scorsese, mezclado con la pátina del cine hebreo/newyorkino de Noah Baumbach, Woody Allen o el Barney´s Version de Richard J. Lewis, lo cual crea un sabroso y sedimentado cóctel en la película de Benny y Josh Safdie.   

Uncut Gems es una joya desenfrenada, una apuesta electrizante, un diamante hecho película, que escena a escena es pulido por sus realizadores, para dejarnos en claro que hay gemas que brillan, y si bien no son oro, pueden ser mucho más preciosas aún. 

Escritor