Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 04 de diciembre de 2021
  • Actualizado 02:08

Festival de Cine Radical: ¿A quién le pertenecen las imágenes?

Una exposición de los criterios curatoriales y breve repaso a las actividades y proyección de más de 90 películas de la octava edición del evento que se celebra desde el viernes 19 hasta el sábado 27, en las ciudades de La Paz, El Alto y Cochabamba.
Festival de Cine Radical: ¿A quién le pertenecen las imágenes?

Mi primer acercamiento con el Festival de Cine Radical fue en una entrevista con su director y cofundador Sergio Zapata, sobre su quinta versión, en 2018. Ahí me explicaba que la identidad de un festival se crea a partir de sus criterios curatoriales, entendiendo su diferencia con un encuentro, una muestra o una simple cartelera. Es indiscutible la consolidación cada vez más asentada del Radical —que acaba de empezar su octava edición y se extenderá hasta el sábado 27—, comprobada en su público y su expansión a su tercera ciudad sede: Cochabamba. Lo que más llama la atención de este proceso es el afianzamiento de lo que Sergio hablaba: la identidad formada a través de las intenciones declaradas.

En aquella quinta versión, el Radical se inauguraba con Algo quema (2018), documental de Mauricio Ovando, nieto del dictador militar Alfredo Ovando Candia, en el que cuestiona su memoria familiar, cuestionando la memoria pública, histórica y colectiva. Todo ello se articula a través de las imágenes de archivo, tanto como medio de exhibición como de reflexión introspectiva, mezclando metraje encontrado de su familia con el de las “imágenes oficiales” del Estado. 

Me extiendo en la introducción para reforzar la idea de identidad que se ha generado en el Radical, a la que a las ya declaradas apuesta por las arriesgadas formas de filmar, la exhibición del entorno social y los encuentros entre público y autor, propios del cineclubismo, se le ha añadido como principal gesto diferenciador la imagen de archivo, un acercamiento profundo en los últimos tres años. En esta octava edición 2021 se presenta un programa ecléctico — la entrega con más cortometrajes de todas las ediciones, ocupando un 90% de las películas —, en el que aparecen dos secciones curadas por colectivos mexicanos (el del Festival de Cine y Video Experimental Fisura y UltraCine) y una por el grupo chileno CEIS8.

¿Qué une a producciones tan diversas de distintas latitudes? Sergio responde en su autoreconocimiento como cine experimental, pero, sobre todo, en ser películas que trabajan el archivo. “Ya es un valor del festival. Pensar en el uso, la naturaleza, la propiedad de las imágenes, una posición misma del Radical frente al cine”. Continúa entre risas: “se ha dado sin querer”. 

No concuerdo tanto en lo último porque no hay casualidad en que un año después de esa quinta versión que abrió Algo Quema se creará a partir del Radical el Laboratorio de Apropiación del Archivo Audiovisual Boliviano (LAAAB), facilitado por el mismo Mauricio Ovando y que asesora proyectos que incluyan total o parcialmente imágenes de archivo, resignificando las imágenes. Este año ya se lleva adelante la tercera versión, con la participación del cineasta argentino Gustavo Galuppo y en el que se han escogido seis proyectos que abordan los conflictos postelectorales del 2019, los que ejercen el poder y la identidad en las nuevas generaciones de pueblos indígenas del oriente. 

Uno o dos de los trabajos serán beneficiados con un fondo de 7 mil bolivianos y se unirán a los hijos del LAAAB, donde ya están De polleras (2020) de Esperanza Eyzaguirre y Puerto escondido (2020) de Gabriela Paz de la primera versión, y Anata Amaya (2021) de Camila Perales y El Azar (2021) de Solandré Vásquez. Estas dos últimas forman parte del programa y se proyectaron anoche en la Cinemateca Boliviana de La Paz. 

El tercer LAAAB se llevó a cabo del 15 al 20 de este mes y sus sesiones pueden ser vistas de manera gratuita y libre en Facebook. En una de ellas participó el documentalista estadounidense especializado en metraje encontrado, Bill Morrison, a quien se le dedica un foco del Radical con varios de sus cortos a exhibirse el jueves 25 y el sábado 27 en la Cinemateca Boliviana. 

En palabras de Ovando el LAAAB se ha constituido en un espacio de reflexión para abordar preguntas tan incendiarias como: ¿a quién le pertenecen las imágenes?, ¿quiero apropiarme yo de las imágenes?, ¿cuándo una imagen o un sonido se transforman en un archivo? o ¿para qué sirve archivar imágenes y sonidos? 

PROGRAMA DEL RADICAL EN COCHABAMBA A las sedes de la Cinemateca Boliviana, Efímera y el Centro Cultural de España en La Paz y la radio Wayna Tambo de El Alto, se le han sumado La Libre y el auditorio de posgrado de la Universidad Privada Boliviana (UPB), ubicado en la avenida Víctor Ustariz kilómetro seis y medio de Cochabamba, ciudad donde ya hubo una muestra del Radical, pero por primera vez se llevará a cabo el evento central de manera paralela.

En la Llajta se podrá ver la muestra retrospectiva “Un pájaro con chompa larga y de mangas interminables”, dedicada al cineasta cochabambino Luis Mérida Coímbra, fallecido hace unos meses. Serán tres fases de proyecciones que se realizarán el lunes 22 y el jueves 25, a las 19:00, en La Libre y el viernes 26, desde las 16:00, en la UPB. 

Fue una postulación del hijo de Mérida, Emiliano, y la directora Luciana Decker a la convocatoria del Radical para la sección programadores, lanzada en agosto y a la que también respondieron los curadores de México y Chile. 

“Hace 35 años Mérida fundaba Wallparrimachi, un espacio de formación y creación a partir de un soporte: el video. Cocha ha sido un lugar muy interesante de desarrollo y promoción ya sea para el registro o reproducción; ahí hay una importancia gravitante. Pero también los contenidos, en los que filmó mucho el movimiento campesino, en particular en el Chaparé”, explicó Zapata la importancia del cine de Mérida. 

Del mismo modo, se podrá ver en Cochabamba el segundo volumen de la investigación/acción Mujeres/Cine, “Trabajo, memoria y resistencia”. La primera parte fue parte de la exposición y muestra de películas que se realizó en mayo en La Paz y esta segunda se presenta como una continuidad, una especie de miscelánea en la que se exhibirá La bala no mata (2012) de Gabriela Paz, Contraplano. Apuntes de filmación de Amargo Mar (1984) dirigido por Danille Caillet y otros trabajos de Raquel Romero y Liliana de la Quintana. 

Serán dos sesiones: una el jueves 25, a las 16:00, en la UPB y otra el viernes 26 en La Libre, desde las 19:00.

La sección Devastación sobre medio ambiente está auspiciada y elaborada con el Centro de Documentación e Información Bolivia (CEDIB), premiando con un aliciente económico al ganador. Las vencederos y las concursantes se verán el martes 23, a las 19:00 horas, en La Libre. 

En La Paz y El Alto, además de las tradicionales secciones de Bolivia Radical y Bolivia Salvaje, se proyectó Acachilas (2021) de Juan Gabriel Estellano, uno de los pocos largometrajes de esta octava edición que inauguró el Radical.