Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 01 de octubre de 2022
  • Actualizado 10:29

Mi encuentro con Dante (II)

Segunda y última parte sobre la labor literaria, totalmente opacada, del que fuera periodista y el hombre más buscado por el caso FOCSSAP a finales de los 90’s. Es así, que, en la actualidad, se desconoce el encuentro que tuvo Dante Escóbar con el afamado escritor argentino Jorge Luis Borges el año 1985

CORTESÍA
CORTESÍA
Mi encuentro con Dante (II)

El encuentro entre Dante Escobar y Jorge Luis Borges 

La labor literaria de Dante Escóbar fue totalmente opacada por el caso Focssap. Es así, que en la actualidad, se desconoce el encuentro que tuvo Escóbar con el afamado escritor argentino Jorge Luis Borges el año 1985; de los cuales salieron algunos fragmentos en el periódico Presencia Literaria de La Paz en 1986. Pero, al tener un extenso y valioso material de aquella entrevista, es que Escóbar publicó el libro Las Obsesiones de Borges. Una entrevista de Dante Escóbar Plata (Buenos Aires: Editorial Distal, 1989). Siguiendo el relato de Dante, “eran apenas las 17 horas de una tarde del último mes del invierno de 1985, cuando Jorge Luis Borges accedió a recibirme gracias a gestiones de un colega periodista. Cuando supo que era boliviano, él se interesó y me recibió para conversar sólo media hora. Sin embargo, al terminar la charla, habían transcurrido cuatro días, con interrupciones breves y aisladas”. La entrevista se realizó en la Biblioteca del escritor Borges, donde tuvo como punto de partida algunas referencias sobre la literatura boliviana: “Vea este libro [Índice de la poesía boliviana contemporánea de Juan Quirós], –dice Borges– es un compendio de la poesía boliviana que me llegó en estos últimos meses… Me lo han recomendado y tengo deseos de conocer lo que se ha escrito en Bolivia en los últimos diez años… Es tan poco lo que sé…”. A lo cual Escóbar alega: “Sin embargo, usted se ha declarado admirador de Jaimes Freire, Reynolds y Tamayo”. Borges responde: “Sí… pero eso no basta para conocer la literatura boliviana actual. Tal vez lo que ocurre en Bolivia sea como lo que pasó en México, por su puesto con grandes excepciones, donde la cultura mexicana era el rechazo de la cultura española. Después de la independencia, en vez de abrirse a toda la cultura occidental se cerró en lo aborigen, en el culto al indio. Era un grave error. Incluso en algunas regiones no les enseñaban el castellano a los indios… Pero es curioso comprobar cómo conocen, sin embargo, la literatura norteamericana, tanto a los clásicos como a los contemporáneos, a Emerson, a Conrad… Qué bueno que ustedes los bolivianos se acuerden aún de Ricardo Jaimes Freire… sus Leyes de la versificación, son una obra maestra”.

En otro pasaje de la conversación, Dante Escóbar pregunta: “¿Qué opina de los reportajes que le hacen?” -Borges manifiesta: “Caramba, aquí sí tengo que ser sincero porque ese género no me gusta; es reprochable y lo es porque el entrevistador generalmente un periodista asume el predestinado papel de interrogador fiscal, como el que equivocadamente asume ciertos profesores ineptos que, en vez de dejar hablar al alumno, lo interrumpen descortésmente con nimiedades para ocultar su ignorancia. Esto se observa hasta en los noticiosos de la televisión donde el que relata las informaciones juega al juez moralista, al vulgar inquisidor e intercala sus propios traumas, aversiones o preferencias, generalmente superfluas”. Al respecto, Dante manifiesta: “Espero no haber cometido esas impertinencias…”. -Borges expresa: “No, claro que no, porque lo que sostuvimos fue un diálogo, una conversación con su propia fluidez y no un interrogatorio fiscal, y me cuesta decirles no a los periodistas y aunque les acepte, no dejo de estar incómodo. Pero si me piden un reportaje para un diario del interior, o en su caso, de Bolivia, pienso que puedo ayudarlos y lo hago contento. No sé, me llama la atención su país, donde hay gente que se interese por lo mío y los artículos que usted publicó sobre mí en La Nación. Bueno, quiero contarle que una vez, en una librería encontré un libro que hablaba sobre Borges. Lo había escrito Marcial Tamayo, al que después conocí. Mi memoria asocia a Bolivia con Ricardo Jaimes Freire, el poeta más preciosista del modernismo y luego tienen a Reynolds y al mismo Tamayo…”. 

Siguiendo con el mismo tema, Escóbar consulta al escritor: “Qué es lo que más le preguntan en las entrevistas?” -Borges confiesa: “De todo… A veces me preguntan de política que no sé nada y uno se ve obligado a dar respuestas banales porque si una persona se especializa en algo, no tiene por qué ser particularmente inteligente en otras. Otras veces tratan de que hable mal de otros escritores y cuando no hablo mal, se desilusionan. Y, bueno, últimamente, dicen que yo me paso la vida esperando el Premio Nobel”. 

Luego Dante pidió a Borges dar un consejo a los jóvenes escritores. -A lo que Borges advierte: “Yo no me siento maestro de nadie y no lo soy, pero puedo decirles que un escritor debe leer mucho no por obligación sino por placer. Yo siempre aconsejé a mis alumnos que, si un libro les aburre, déjenlo y nunca lean un libro por su fama ni porque sea moderno o antiguo. La lectura debe ser una de las formas de felicidad y jamás se dejen impresionar por la reputación del autor, porque al leer y buscar, estarán en la búsqueda mínima de la felicidad personal. Se debe encontrar la felicidad en la lectura porque es el único modo inteligente de leer, sin ser esclavo de las bibliografías, de las citas, de las acotaciones entre paréntesis que atiborran fechas y libros críticos que divagan sobre la creación del autor”, entre temas varios.

El llamativo diálogo entre Dante Escóbar y Jorge Luis Borges con el pasar de los años fue totalmente olvidado dentro de círculos universitarios y académicos de nuestro país. Pero, es necesario recobrar la entrevista realizada por Dante para nuestro presente, por la importancia del personaje. Y tal vez, fue una de las últimas entrevistas concedidas antes de su partida. Lo curioso del caso, es que lo realizó el entonces periodista boliviano Dante Escóbar Plata, que en ese tiempo se perfilaba como una gran promesa de las letras. Sin embargo, pasó a la acera de las iniquidades de la corrupción. En este caso concreto, la ambición por alcanzar poder, prestigio y dinero de forma ilícita, fue mucho más seductor que continuar en las sendas de la literatura, que, en nuestro medio, para algunos está destinado la indiferencia, el menosprecio y el olvido.