Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 15 de octubre de 2019
  • Actualizado 19:54

Las crónicas de Frankenstein

Una reseña a la serie Las crónicas de Frankenstein, disponible en Netflix y en el mercado pirata.
Afiche promocional de la serie.
Afiche promocional de la serie.
Las crónicas de Frankenstein

Las crónicas de Frankenstein es una serie ambientada a principios del siglo XIX, para ser específicos en 1828, en la ciudad de Londres. Una serie de relatos de homicidios con un aspecto realista. La acción de la serie en las dos temporadas se centra con el protagonista que es un inspector de Scotland Yard (interpretado por Sean Bean), que sigue los pasos de un macabro asesino, el cual está intentando recrear los experimentos del siniestro doctor del libro de Mary Shelley.

Este 2019, se cumplen 201 años de la publicación del libro de Frankenstein o el moderno Prometeo de la escritora Mary W. Shelley, una autora que estaba destinada a cambiar todo un género, “el terror”, y crear otro nuevo género: “la ciencia ficción”. A través de las meditabundas reflexiones del arrepentido Doctor Victor Frankenstein, un científico que jugó a ser Dios, como Prometeo, pero hurtando la esencia de la vida y que pronto contempla las sombras de su creación con esa criatura, ese “monstruo” que al momento de su nacimiento lo  primero con lo que se encuentra en el mundo es el “odio” y por supuesto la incomprensión de su padre.

 Sin embargo, son infinitas las adaptaciones cinematográficas que se han hecho de la obra de Mary Shelley, publicada originalmente en 1818, pese a ser un retrato de “terror” crea un punto de inflexión en la concepción de lo humano, la moral científica (la increíble evolución de la medicina) y la consideración de la vida y la muerte, y a jugar a ser dios.

Las crónicas de Frankenstein, disponible en Netflix, en un aspecto resulta ser una idea bastante novedosa en cuanto a la producción que ofrece, ya que de cierta manera se entorna en una historia de terror clásico, y resulta una tarea compleja de realizar. Sin embargo lo práctico de una producción de este estilo es rescatar y conquistar la ambientación y ciertos rasgos de la novela, sin caer en un relato al uso del “monstruo” de Shelley; y gracias a la chispa mágica que tiene Netflix, es que se puede recuperar una producción de 2015 de ITV Encore que se arrima con delicadeza a este propósito y finalidad, para así demostrar que las dos temporadas sean un éxito.  

La trama de la serie se centra en el Londres victoriano, en el que el inspector John Marlott (Sean Bean) investiga sobre la persona responsable del asesinato y desaparición de varios niños. Según avanza en sus hallazgos, descubre la extraña naturaleza y los fines científicos de estos crueles asesinatos, el descubrimiento del cuerpo de una niña que presenta síntomas de haber sido asesinada y “reconstruida” con partes de otros cuerpos. Es el punto de partida de esta reinvención del clásico. En esta ocasión, vagamos y acompañamos al inspector por el Londres del siglo XIX en plena efervescencia por la Ley de Anatomía y que tiene a la comunidad científica y a la población, durante toda la ficción, las investigaciones científicas sobre la naturaleza humana y más en concreto sobre la muerte son el eje central de la investigación del inspector Marlott. La serie no pretende innovar en la materia y basarse en el libro de Mary Shelley, sino que este personaje es directamente introducido en la trama respetando la naturaleza de la escritora y autora de la obra y que además va a ser una pieza clave en la resolución de los asesinatos de los niños, o sea que en la misma serie aparece la escritora.

Las crónicas de Frankenstein, sin duda alguna, consigue recrear con bastante inteligencia el mito de miedo del “monstruo”, sin tratar de reinventar las reglas clásicas del género; y así llega a consolidarse como un thriller, aunque en su primer capítulo pueda dejar algo frío y acaba atrapando sin remedio. Es una serie que se ve en dos sentadas. Desde mi punto de vista es una serie preciosista, y ante todo, contiene una espectacular muestra de lo que serían los suburbios de la gran ciudad de Londres del siglo XIX; es una historia muy bien contada, que te atrapa. Serie recomendable.

Egresado de Comunicación Social - [email protected]