Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 20 de noviembre de 2019
  • Actualizado 19:14

La crítica unida jamás será vencida

La crítica unida jamás será vencida

Se ha vuelto lugar común negar la existencia de crítica de cine en Bolivia. O lo que es casi lo mismo: negar la existencia de críticos de cine en el país. Que no hay crítica ni críticos es la estratagema más recurrida por cineastas de medio pelo y por sus amiguetes zalameros para intentar invalidad criterios desfavorables a sus hechuras. “No hay crítica de cine en Bolivia, ergo, mi película es buena”, razonan unos. “No hay críticos de cine nacionales, ergo, la peli de mi amigovio no es tan mala como en el fondo sé que es”, se mienten los otros.
“Razones” y “mentiras” aparte, lo cierto es que sí hay crítica y críticos de cine en Bolivia. Y no solo existe, sino que es uno de los ámbitos más fértiles para la reflexión/problematización del quehacer creativo y de la realidad boliviana. Lo que no existe aún es una iniciativa para organizar a quienes se ocupan de hablar y pensar las imágenes en movimiento en el país. Este es, precisamente, el espíritu de esta convocatoria: crear una asociación boliviana abocada a reunir a todas aquellas personas que, dentro de las -siempre problemáticas- fronteras de lo que se entiende por Bolivia, regularmente informan, divulgan, opinan o investigan sobre filmes o asuntos vinculados al cine, y cuya actividad se ejerce regularmente a través de cualquier medio de comunicación escrito, electrónico, radial o televisivo.
Esta asociación nace con la misión de fortalecer y formalizar el ejercicio de la crítica y el periodismo cinematográfico en Bolivia, amén de acompañar el cambiante desarrollo de la cinematografía y el audiovisual boliviano. Esta organización no pretende representar el punto de vista de un grupo, tampoco el de una determinada teoría o concepción estética o ideológica. Aspiramos, más bien, a constituir una entidad amplia y abierta a todos aquellos que estén dedicados y comprometidos con la difusión y análisis del cine en su sentido más amplio, como actividad creativa e intelectual, circuito de flujo de bienes culturales, gnerador de imaginarios culturales y, cómo no, industria y entretenimiento.
A fin de trascender la mera retórica, este texto se plantea como una invitación abierta y plural a constituir una asociación boliviana de prensa y crítica cinematográfica, fijando los siguientes requisitos mínimos: tres años de ejercicio en cobertura y/o crítica de cine (debidamente aceditados, estando la organización abierta a no solo a trabajadores y/o colaboradores de medios de comunicación, sino también a investigadores y académicos que manifiesten su interés); un mínimo de dieciocho textos de periodismo y/o crítica de cine (reportajes, noticias, reseñas, entrevistas, críticas, artículos, investigaciones, libros) publicados en los últimos cinco años, ser boliviano o radicar en el país por dos años como mínimo (con referencias electrónicas y/o físicas de los medios de publicación); información básica (nombre completo, fecha y lugar de nacimiento, número de Carnet de Identidad, fotografía actual), y una carta en la que manifieste su voluntad de ser parte de la asociación y de aceptar sus estatutos.
De manera preliminar, la asociación aspira a representar a periodistas y críticos de cine bolivianos ante las instancias correspondientes, pero también a generar mejores condiciones para el ejercicio de esta labor, desde la acreditación para asistir a festivales y pases de prensa hasta el acceso a espacios de formación y cualificación profesional, pasando por la participación en publicaciones sobre cine que coordine la entidad.
Los interesados en responder a esta convocatoria y sumarse a la naciente asociación boliviana de periodistas y críticos de cine, deben escribir a la siguiente casilla electrónica: [email protected]