Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 19 de octubre de 2019
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Comprendiendo el empleo en Bolivia

Sobre el libro Análisis del empleo en Bolivia. Calidad, sector gremial y actores (2006-2015), editado por el Centro de Investigaciones Sociales (CIS) de la Vicepresidencia.
Comprendiendo el empleo en Bolivia


El libro Análisis del empleo en Bolivia. Calidad, sector gremial y actores, editado por el Centro de Investigaciones Sociales (CIS) de la Vicepresidencia, está compuesto por dos investigaciones tituladas “Aproximación a la calidad del empleo en Bolivia (2006-2015)”, a cargo de Ernesto Yáñez; y “Sector gremial en Bolivia: características, evolución y actores”, de Elizabeth Jiménez, Huáscar Mantilla y Alejandro Romero. El primer artículo se basa principalmente en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y la construcción de una métrica de calidad del empleo que se apoya en un estudio de Bruno Cheli y Achille Lemmin (1995), usado normalmente en estudios de métricas de pobreza. El segundo es un estudio cualitativo sobre el rol del sector gremial en Bolivia. El estudio usa también datos del INE, seis entrevistas a diferentes actores del sector, y una extensiva revisión de la literatura. Ambos trabajos son importantes primeros pasos en temas ligeramente cubiertos en la literatura. Sin embargo, sufren las restricciones intrínsecas del uso de datos del INE y modelos teóricos no adaptados.

En Aproximación a la calidad del empleo en Bolivia (2006-2015), Yáñez expone un resumen de las tendencias del mercado laboral boliviano en la última década. Estas estadísticas se basan principalmente en datos del INE. Se cubren temas como empleo y desempleo, el avance contra la informalidad laboral, el comportamiento salarial, las brechas de género y la población joven. En otra sección, Yáñez hace una revisión de la literatura económica con respecto a calidad del empleo, en la cual nota que esta métrica es de carácter multidimensional. Estas variables, indica él, no pueden ser todas medidas objetivamente. Posteriormente, señala las diferentes escuelas que existen en la literatura para construir esta métrica, que son: 1) la ponderación prácticamente ad hoc de cada dimensión identificada y 2) estudios que usan las características de la distribución para determinar las ponderaciones. Sin embargo, decide utilizar la metodología de Bruno Cheli y Achille Lemmi, que ha sido aplicada a estimaciones de pobreza, por tratarse también de un concepto multivariable. Esta metodología usa el concepto de conjuntos difusos, que tiene la ventaja de no decidir a priori los pesos de las dimensiones. Las dimensiones seleccionadas son cinco: suficiencia del ingreso laboral, jornada laboral, estabilidad laboral, protección social y seguridad en el trabajo. Una vez construida esta métrica, Yáñez estudia su comportamiento con respecto al total de la economía en Bolivia, los obreros y empleados, y los trabajadores independientes urbanos.

El autor describe en la mitad de su artículo métricas del empleo basadas en datos del INE. Dada la complejidad del modelo de Cheli y Lemmi, el estudio se hubiera beneficiado de un resumen mucho más breve del mercado laboral boliviano, puesto que estas estadísticas no contribuyen de manera significativa al corazón del tema. Además, dado el gran rango de variables, Yáñez se ve obligado a quedarse en un carácter descriptivo y no analítico durante estas páginas. Ese espacio podría haberse usado más bien para explicar con mayor detalle las fuerzas y debilidad del modelo de Cheli y Lemmi. En particular, hubiera sido interesante entender la robustez de dicha metodología de manera numérica. Este análisis hubiera ayudado a entender cómo el modelo se comporta con falta de información, a lo cual tuvo que enfrentarse Yáñez en la aplicación. El resultado, por lo menos en el total de los ocupados, muestra un margen muy ligero de variación entre (52.8 por ciento y 53.9 por ciento ) en 10 años. Esto invitan a pensar que quizá la investigación se hubiera enriquecido con la colección de nuevos datos para enfatizar la importancia de esta métrica. Sin embargo, es de apreciar el esfuerzo investigativo de postular una metodología para calcular esta métrica compleja.

Por otro lado, el estudio de Jiménez, Mantilla y Romero, que se enfoca en el sector gremial en Bolivia, usa una metodología mucho más cualitativa, que se alinea bien con su objetivo de caracterizar la estructura de los actores y analizar su desempeño. Los autores hacen una revisión extensiva de la literatura asociada a este tema. Explican cómo ha sido caracterizado el empleo en Bolivia con un sistema dualista (formal/informal), y exponen cómo dichas metodologías han fallado en captar la heterogeneidad y complejidad de este grupo. Habiendo explicado estas falencias, explican las características globales del gremio como un grupo heterogéneo que tiene estrategias de diversificación, multiocupacionales, y que no solo se queda en la comercialización, sino también incide en la producción. Subsecuentemente, los autores explican el rol económico del gremio, su perfil detallado, y abundan en su carácter multiocupacional. Posteriormente, los autores se enfocan en los gremios en el contexto paceño, describiendo las tendencias de los últimos años, y su estructura compuesta por asociaciones, federaciones y confederaciones. Finalmente, los autores analizan la interrelación de estos subgrupos gremiales, el Gobierno nacional y departamental, en términos de dependencia y grado de influencia con el método Mactor.

Jiménez, Mantilla y Romero ofrecen una visión nueva sobre el sector gremial en Bolivia. Los autores identifican extensivamente la literatura relevante, y no dudan en exponer sus limitaciones. Explican muy bien la viva heterogeneidad de este grupo y la complejidad que tienen los modelos teóricos para capturarla. Por lo tanto, sorprende el uso de datos del INE para proveer estadísticas de este sector, dadas las falencias que ellos mismos admiten que tienen estos datos. Hubiera sido enriquecedor conseguir datos propios para una caracterización estadística más exacta. Se trató de fortalecer el estudio con seis entrevistas con miembros del sector, pero no era suficiente para una representación más cuantitativa. Algo similar pasa con el uso del método Mactor, puesto que tiende a sobre simplificar la relaciones y posiciones de los actores.

Para concluir, se celebra el trabajo en Análisis del empleo en Bolivia. Calidad, sector gremial y actores para entender mejor el concepto de calidad de trabajo y el rol del sector gremial en Bolivia. Ambos estudios demuestran la complejidad de estos temas y subrayan la importancia del uso de datos y modelos adecuados para lograr una representación teórica más exacta.



Doctor en Ingeniería Industrial y MBA -

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