Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 02 de octubre de 2022
  • Actualizado 03:14

Cochabamba, ¿capital de los títeres?

Una reflexión en torno a la iniciativa abanderada por el colectivo de titiriteros Elwaky
Cochabamba, ¿capital de los títeres?

Pretender que una ciudad como la nuestra se convierta en la capital de las artes escénicas, en una de sus modalidades particulares como son los títeres y otros objetos animados, es señalar un horizonte con rasgos de utopía. Más que pretender alcanzar una etiqueta, un título o una nominación vacía, es un desafío: supone el compromiso con a recuperación de los títeres para el goce y disfrute de toda la sociedad… no solamente de los niños… y no solamente eso.

Pensar a Cochabamba como capital de los títeres es, en primera instancia, valorar el trabajo de titiriteros y titiriteras que, desde inicios del presente siglo, han recuperado ésta expresión artística, han elevado su calidad para mostrarla -en más de tres mil funciones- en los escenarios más humildes y los más prestigiosos: los barrios, plazas, escuelas, provincias, comunidades, salones y teatros. Es caer en cuenta de que Cochabamba tuvo (podría seguir teniendo) un espacio dedicado de manera exclusiva y permanente a los títeres como fue el teatrito del parque vial; que es la ciudad donde se desarrolla el único festival internacional por ya catorce años consecutivos; que es acá donde se edita la revista “Alma en mano” y de donde han surgido las primeras series bolivianas de televisión protagonizadas por títeres.

Atribuirle a Cochabamba ese título es también reconocer el valor y potencial de los títeres; es palpar su capacidad de llegada a los más diversos públicos; es dejar de considerarlo como “cosa fácil” que no amerita formación, esfuerzo, dedicación, profesionalismo; es valorar los logros que desde Cochabamba se han conseguido en la última década, superando con creces a los alcanzados en el último siglo precedente en toda Bolivia. Es –finalmente- incorporar a los títeres como parte de la identidad y orgullo valluno que brinda al país entero una expresión artística renovada, amplia y vital.

Pero si una nominación tiene que ver con los antecedentes, con la trayectoria, con el pasado, es más importante todavía su implicación con el presente y el futuro, con las personas de carne y hueso, con las y los titiriteros, con el público, con las maestras y directoras de unidades educativas, con las autoridades y las instituciones públicas y privadas, con la institucionalidad cultural. ¿Qué papel le corresponde a cada cual?

 Miembro de Títeres Elwaky y representante de la Unión Mundial de la Marioneta para Bolivia