Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 02 de octubre de 2022
  • Actualizado 17:58

Carta a TD. Tadej Pogačar

Sobre el Tour de Francia, la cultura francesa y el ciclista esloveno dos veces ganador de la competencia.
La postal oficial diseñada por Salvador Dalí para el Tour de Francia. CORTESÍA
La postal oficial diseñada por Salvador Dalí para el Tour de Francia. CORTESÍA
Carta a TD. Tadej Pogačar

A causa de la pandemia de la covid-19 en 2020 se modificaron las fechas para la realización del Tour de France. Esta competencia internacional, la más famosa del ciclismo, dejó su lugar habitual en los calendarios para ser pospuesta de julio a agosto de aquel año. Estos calendarios que se desordenan a cada rato, o que los desordenamos también con los propios deseos; más bien digamos que se des(e)ordenan.

La atención estaba puesta entonces en ese clásico evento, que es por sí mismo una institución francesa, no sólo por el hecho deportivo de la competencia sino por la transmisión internacional que se hace de todas las etapas de la carrera. Es por esto también uno de los más grandes eventos televisivos anuales del deporte. El recorrido por Francia permite ver al país desde sus carreteras, con tomas aéreas y cámaras ubicadas a lo largo de todo el recorrido, así se puede hacer un seguimiento constante de la competencia.

Sembrado de múltiples anécdotas es un evento que ha convocado (y convoca) a los más dispares personajes en su seguimiento. Uno de ellos fue, ni más ni menos que, Salvador Dalí.  “Cuando pinto, babeo de satisfacción y espero el gran momento de que llegue la mosca, se pose y luego se introduzca en mi boca. Y cuando ya está muy dentro, cierro la boca y la mosca hace brrr, y es algo verdaderamente sibarítico de la pintura. Y al rato, otra mosca y lo mismo… Y todo esto mientras toda Francia va en bicicleta, el Tour de Francia en la televisión con todos los ciclistas subiendo una cuesta y sudando, la radio hablando de los héroes del Tour, y yo con mi mosca”. El pintor solía declarar públicamente su entusiasmo (con fanatismo) por el Tour de France, explicando que seguía las transmisiones por radio, y más de una vez pudo acompañar presencialmente la competencia. Su relación tiene un punto alto cuando en 1959 la organización le pidió que hiciera una “postal oficial”.

Fue en aquel 2020 cuando llegamos, o llegó a nosotros, el ciclista esloveno Tadej Pogačar. En aquella ocasión pudo consagrar su carrera deportiva al ganar la competencia siendo uno de los más jóvenes en toda la historia de conseguir el podio. Su nombre resonaba tanto que era inevitable invitarlo a un desayuno para comentar con vos alguna de sus hazañas. Sí, a la hora del desayuno, porque con todas estas diferencias horarias a veces el “buen momento” es aquel que encuentro cuando despiertas. Aunque muchas otras veces quisiera que despertaras un poquito antes, o más bien ir a despertarte, quizás sin el desayuno, sólo para decirte algo más del Tour, o alguna de esas cositas chicas de todos los días. Con palabras sí (también).

Tadej Pogačar con su corta edad (24 años) como parte del equipo de UAE Team Emirates ha conseguido sus máximas glorias. En 2021 también se hizo del chaleco amarillo durante el Tour y ocupó el primer lugar en la competencia. Ahora mismo (el Tour de France se corre desde el pasado 1 de julio y se extiende hasta el próximo domingo 24) el ciclista ocupa los primeros sitiales y su presencia convoca la atención constante en el seguimiento de la carrera.

Y así como quise despertarte hace un par de años, para decirte que el nombre del ciclista me gustaba, quisiera despertarte hoy, y no esperar mucho más. Tal vez encontrarte con los ojitos a media asta después de un sueño que habitamos en ascensores (también) y decirte que Tadej Pogačar formaba parte de uno de esos abecedarios íntimos. “Algo más que un ciclista en el Tour de France”. Tal vez decía algo así.

El Tour forma parte de la cultura francesa, y ha conseguido ocupar lugares de privilegio dentro de la vida social europea, su presencia dentro del mundo del ciclismo es gravitante porque durante la competencia se puede ver el desempeño de los deportistas de alto rendimiento que en un futuro inmediato serán referencias ineludibles en otras carreras, pero es también el espacio consagratorio de quienes ya han demostrado su talento. Es la competencia más importante del mundo. Es una cita que nunca más será solamente una carrera. Es algo más…así como lo es Tadej Pogačar.