Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 30 de septiembre de 2022
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CARTA A TD, Martín Chambi y Magda Portal

Un perfil biográfico sobre la poeta, narradora, activista social limeña representante del feminismo militante en el Perú
Retrato de la poeta peruana Magda Portal.     IMAGEN CORTESÍA DEL AUTOR
Retrato de la poeta peruana Magda Portal. IMAGEN CORTESÍA DEL AUTOR
CARTA A TD, Martín Chambi y Magda Portal

Todo comenzó con un retrato, una foto que había hecho Martín Chambi en Cuzco a Magda Portal en 1933, la había descubierto una mañana de marzo, se me había aparecido así, para hablarme de vos. 

Martín Chambi es (quizás) el más famoso de los fotógrafos peruanos, y aunque parece que su trabajo ha sido difundido masivamente, existen sus “cuadernos personales”, íntimos recuerdos suyos que reúnen imágenes las cuales pertenecen a un ámbito mucho más propio. Se trata de tres cuadernos que contienen: dibujos originales, dedicatorias, poesías en castellano y quechua, caricaturas, reseñas sobre su obra, todos estos materiales están firmados por personalidades que conoció el artista, además de retratos que él hizo y que fueron dedicados por quienes posan para su lente. Vladimiro Bermejo (historiador puneño), Guillermo Mercado (poeta arequipeño), Rafael Aguilar (historiador), Luis Nieto (poeta), entre otros.

De Chambi aquí se sabe, y se conoce su obra, pero Magda Portal parece un nombre absolutamente ajeno; y sin embargo Bolivia es para ella un lugar que figura en su biografía. El retrato dedicado por una de las intelectuales más importantes de la primera mitad del siglo XX peruano, dice: “Para el c. Martín Chambi por su meritoria obra de artista, fraternal recuerdo”.

Después llegaste vos, con tus palabras claras, con tus mañanas tardías, con tus ojitos, para reconocer a la señora Portal y ubicarla en otro sitio, un lugar que nunca había buscado, porque lo que me gustaba era Chambi y esta historia de sus “cuadernos personales”, pero estos ya no tenían sentido sin vos, ya nada de lo que conocía encontraba su lugar sino era con tu presencia, porque así es esto ahora, sabes poner en su sitio lo conocido y también lo desconocido, en el presente y el aquí, la Magda que trajiste hasta nosotros, ella en Bolivia.

En “La vida que yo viví…autobiografía de Magda Portal” publicado en Lima, por la Casa de la Literatura, en 2017. Se lee: “Casi dos años estuve en La Paz, que posee uno de los paisajes andinos de mayor belleza, con sus nevados eternos. Mi vinculación fue además de con los intelectuales, como con el dilecto poeta Lucio Diez de Medina, con los estudiantes y los obreros. Allí editamos el periódico “Bandera roja”, y el libro de cuentos “El derecho de matar” en colaboración.” Ella legó a Bolivia en 1925, “Por razones de salud y por estar vigilada por la policía”.

Magda Portal es un referente de la poesía peruana, de la vanguardia, narradora reconocida y figura polémica de la sociedad, fundadora del APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana), aunque renunció al poco tiempo, decía de ella José Carlos Mariátegui – con quien colaboró en la revista Claridad, editada en Lima, en el año 1924 – que es “la primera poetisa del Perú”. Al retorno a su país seguiría colaborando con él en la revista Amauta.

Son muchos, y a su vez muy pocos, los datos que existen de este capítulo en la historia de Magda Portal. O más bien, no ha sido suficiente la atención prestada a su presencia en Bolivia. La que sin duda representa un momento importante dentro de la historia nacional al ubicarse dentro del periodo de las celebraciones del Centenario, que sin duda son un momento de inflexión en el pensamiento boliviano, sobre todo en relación a la reflexión sobre “la cuestión del indio” dentro de los círculos intelectuales de la época.

El retrato que Chambi hace de ella es una invitación a seguir insistiendo en la búsqueda de mayores referencias, como los sostiene en su autobiografía: “En Puno conocí a Gamaliel Churata y Alejandro Peralta, hermanándonos en nuestras críticas frontales frente al centralismo limeño y el “limeñismo”, especie de tara mental – y social- que hizo -pues algo ha cambiado- la capital de la mediocridad” tangencialmente la presencia de Magda Portal involucra a este miembro fundador de la primera “Gesta Bárbara” de quien también dice en 1977: “A Gamaliel lo admiré desde que estreche sus manos…Creo que desde allí deje de ser limeña para ser integralmente peruana, y poco más acá, latinoamericana”, y esto parece suficiente motivo para poder volver a revisar las relaciones entre Perú y Bolivia, en estos puntos de contacto que nos hacen ser una región que dialoga desde diferentes puntos, y que encuentra en la creación artística el eco de las cuestiones políticas que son germen de un discurso que es necesario comprender para poder seguir avanzando en horizontes comunes.

Tiene ella una vida de exilios, de militancia política, y en la retina el Perú que sueña. Puede ser que la pregunta persista después de todo lo escrito ¿Quién es? Con sus cinco letras en el nombre lleva en sus hombros puesto el abrigo de quien está lista siempre para volver. Bolivia es entonces una más de sus referencias, una más de esas palabras, que omiten banderas, porque su entusiasmo vive más allá de esto. 

Es Chambi el que sugiere volver a estos retratos, tan íntimos, tan suyos. Pero eres vos quien ubica el lugar preciso de estas historias, que nacen, que se hacen. Las que exigen mucho más tiempo para que encuentren su lugar. A Magda Portal América Latina le debe todavía muchas más páginas y otras imágenes, desde sus ciudades, desde sus propios hitos históricos.