Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 06 de junio de 2020
  • Actualizado 16:39

[BAMBOO] Rodrigo García Ayala: “El futuro de la economía boliviana pasa por apostar por los servicios y los recursos naturales”

Entrevista al economista y emprendedor sobre su experiencia en el análisis de datos y el desarrollo de algoritmos, además de la situación sobre la investigación académica en el país.
Rodrigo García | Archivo
Rodrigo García | Archivo
[BAMBOO] Rodrigo García Ayala: “El futuro de la economía boliviana pasa por apostar por los servicios y los recursos naturales”

Rodrigo García es un economista y emprendedor cochabambino. Tiene una formación de punta en instituciones de talla mundial. Nos confía ser siempre curioso, y disfruta colaborar con otras personas en proyectos interesantes. Bamboo entrevista al académico, investigador y emprendedor sobre su experiencia en el análisis de datos y el desarrollo de algoritmos, la situación sobre la investigación académica en el país y el trabajo que el próximo de Gobierno de Bolivia debe realizar en cuanto  al área económica. 

Tienes una formación internacional en instituciones muy reconocidas, haznos un resumen de tu experiencia en cada institución.

He tenido la oportunidad de trabajar para el sector público en Bolivia, organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, y el sector privado dentro y fuera de Bolivia.  Estoy agradecido con las instituciones que me han recibido, pero recuerdo con mucho cariño mi paso por UDAPE, la unidad de análisis de política económica del gobierno boliviano, y por el BID. En ambos lugares me encontré con gente talentosa y motivada, además de haber trabajado en problemas que aún hoy me parecen relevantes. La experiencia en la escuela de gobierno de la Universidad de Harvard ha sido única y enriquecedora. Fueron dos años en los que estuve expuesto a la discusión de ideas en un momento en el que las grandes verdades sobre cómo funcionan las democracias y las economías tambalean. Lo más interesante es que varios pueden tener un diagnóstico acertado, pero nadie tiene respuestas claras ni definitivas.

¿Por qué decidiste enfocarte en administración pública?

Mi vocación está ahí. Estudié economía porque quería entender el mundo y aunque ahora tiendo a buscar enfoques más plurales, sigo creyendo que la economía ofrece muchas herramientas valiosas para conceptualizar y trabajar en problemas de política pública. La vida da muchas vueltas y seguramente encontraré un momento en el que pueda contribuir desde el sector público.

Tu carrera tiene rasgos académicos, de investigación y también emprendimiento, háblanos sobre tus temas de investigación.

He trabajado en muchos temas y he participado en varios proyectos de investigación, todos con aplicaciones prácticas, pero no soy un gran investigador. Soy más bien un tipo curioso y actualmente intento hacerme preguntas importantes que me motiven. Tengo dos temas de largo plazo en los que estoy trabajando. Me interesa mucho entender cómo países como Bolivia pueden generar transformaciones económicas y sociales que permitan generar sociedades más prósperas e inclusivas, sobre todo en el contexto del profundo cambio tecnológico que se vive en el mundo. El segundo tiene que ver con cómo enfrentar los efectos negativos del cambio climático. Necesitamos mejores herramientas para proteger a la gente ante una realidad innegable y probablemente inevitable.

Continuando en tus temas de investigación, ¿cuán importante es el análisis de datos y el desarrollo de algoritmos en tus estudios? ¿Ha cambiado la importancia de ellos en los últimos años?

Muy importantes. Hay dos tendencias de largo plazo que son evidentes. Por una parte, vivimos una revolución en la cantidad de datos y en la capacidad para procesar esta información de una forma que sea útil. Y por otra, se ha demostrado que políticas públicas basadas en evidencia han contribuido a mejorar la calidad de vida de la gente. Entonces seguramente veremos que el uso de datos y algoritmos se volverá más común.  Pero hay un detalle. A pesar de que muchas preguntas pueden responderse con más datos y mejores algoritmos, varias de las importantes no (o todavía no). El mundo y sus principales problemas sigues siendo analógicos y no debemos olvidarnos de eso.

¿Encontró algún tipo de apoyo tanto financiero como de otro tipo para investigaciones del rubro?

Otro punto difícil. En Bolivia, especialmente en universidades privadas, prácticamente no existen fondos. No somos considerados para proyectos gubernamentales y la industria es, como ya mencioné, poco seria en cuanto a realizar inversión en investigación. Además, los programas cooperativos de otros países a menudo se centran en áreas temáticas específicas, con SMC o desarrollo industrial generalmente, no forma parte de él. Entonces, después de las restricciones geográficas y de materia, hay pocas posibilidades, especialmente cuando tenemos que competir globalmente con los grupos de investigación top.

Como economista, ¿cómo evalúas la economía boliviana en los últimos años? ¿Cuáles son los puntos en los cuales el siguiente gobierno debería trabajar?

Soy optimista, aunque hay mucho por hacer. Espero que sea un momento para curar heridas y lograr consensos sobre temas concretos y fundamentales que nos permitan avanzar en el mediano plazo. En lo inmediato, es importante mantener la estabilidad macroeconómica, pero tendremos que hacer algunos ajustes y estos seguramente serán difíciles de aceptar políticamente. Aún más importantes me parecen los acuerdos necesarios para el largo plazo ¿Qué tipo de país queremos y cuánto estamos dispuestos a dar para lograrlo? Pienso que este acuerdo debe asentarse en dos pilares. Uno es la transformación de la economía. El futuro de la economía boliviana pasa por apostar por los servicios y los recursos naturales. Necesitamos movernos hacia servicios de alta productividad, en la medida de los posible, pero también apostar por el turismo y otros servicios que pueden crear empleos de calidad para mucha gente. El gas, el litio y el agro deben seguir jugando un rol importante. El segundo pilar requiere mantener el enfoque social de muchas políticas. Seguramente hay margen para mejorarlas, pero Bolivia requiere de un estado que se encargue de sus poblaciones vulnerables. Dados estos objetivos grandes, habrá que trabajar y negociar los acuerdos institucionales que nos permitan avanzar hacia cumplir los objetivos. No será fácil, pero soy optimista de lo que podemos lograr.

Ha ganado un premio de empredimiento, háblanos sobre el área en el que quieres emprender y como tu emprendimiento quiere atacar ese problema.

Suyana es emprendimiento para hacer seguros contra sequías e inundaciones para productores agrícolas, usando nueva información y tecnología. Tenemos un proyecto piloto en Santa Cruz y recientemente ganamos un fondo semilla de CORFO (Startup Chile), una de las principales incubadoras de negocios en América Latina. Antes habíamos recibido una beca para emprendimientos sociales en la Universidad de Harvard. Es un proyecto ambicioso y confío en que crearemos una empresa de tecnología que cumpla con la misión de generar valor y contribuir a mejorar la calidad de vida de muchos agricultores.

Hay un detalle que me gusta resaltar sobre este proyecto. La idea surgió de una iniciativa entre la UPB [Universidad Privada Boliviana] y el gobierno de Bolivia, con apoyo de la cooperación internacional, en la que participé. Intentamos construir seguros agrícolas y no nos fue muy bien, pero fue esta colaboración la que me hizo pensar en el problema que ahora buscamos solucionar con Suyana. Creo que casualidades como esta, que surgen de las colaboraciones entre actores privados y públicos, pueden ser valiosas para fomentar la innovación.

Muchos bolivianos que estudian en el exterior se quedan afuera, sin embargo, tu sigues volviendo al país, ¿cuáles son tus planes para continuar trabajando en el país?

Los bolivianos podemos irnos del país, pero Bolivia no se va de nosotros. Creo firmemente en el poder que tiene la diáspora boliviana para catalizar el desarrollo en el país. Somos un país de migrantes que siempre mantiene vivos sus vínculos con Bolivia. No he encontrado bolivianos que no deseen colaborar con el país desde donde estén, pero no generalmente no encuentran cómo hacerlo. 

Necesitamos crear espacios y mecanismos para que esta diáspora tenga un impacto en Bolivia. Ahora colaboro con una iniciativa muy gratificante que conecta a jóvenes que quieren estudiar en el extranjero con mentores bolivianos, llamada Tu Beca Bolivia. Este es un ejemplo de lo que se puede hacer. He visto de cerca las experiencias de India, Albania y Sri Lanka y hay muchas iniciativas que podríamos implementar en el país para aprovechar la experiencia que nuestros migrantes ganan fuera de Bolivia.

Si un joven boliviano quiere estudiar fuera, ¿qué le recomendarías?

Créanselo, se puede. Existe tanto talento en Bolivia como en otros lugares, sólo nos hace falta aprender a competir internacionalmente. La mitad del desafío pasa por entender las reglas del juego y la otra mitad por estar bien preparado para jugarlo. Que los jóvenes busquen un mentor, alguien que ya haya transitado ese camino y pueda mostrarles cómo hacerlo. Siéntanse capaces de hacerlo y trabajen duro hasta lograrlo.

BAMBOO agradece a Rodrigo García Ayala por su tiempo y su apertura para compartir su experiencia como académico, investigador y emprendedor. Realzamos sus recomendaciones para que otros bolivianos que viven en el exterior puedan volver a nuestro país y puedan ayudarnos en su desarrollo.

Doctor en Ing. Industrial y MBA - [email protected]