Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 25 de octubre de 2020
  • Actualizado 09:35

Alma pura: El niño atrapa peces

Una reseña sobre el documental de Dorian Magne, que se encuentra disponible a través de Youtube 
Un fotograma del documental de Dorian Magne.
Un fotograma del documental de Dorian Magne.
Alma pura: El niño atrapa peces

El cine Boliviano en los últimos 30 años ha demostrado una masiva producción cinematográfica. El cine deja de ser una suerte de OCNI: Objeto Cinematográfico No Identificado (Espinoza; Laguna 2009: 183). En este sentido, la producción cinematográfica de Bolivia ha despertado de un coma que parecía eterno. El documental sin duda alguna es un género del séptimo arte; hasta hace algunas décadas alrededor del documental se construyó un discurso hegemónico. Uno de los textos donde se recoge con mayor claridad esa concepción es el clásico “la representación de la realidad” de Bill Nichols. En ese trabajo Nichols sitúa el documental en la familia de los que llama discursos de sobriedad: El cine documental tiene cierto parentesco con esos otros sistemas de no ficción que en conjunto constituyen lo que podemos llamar los discursos de sobriedad. Ciencia, economía, política, asuntos exteriores, educación, religión, bienestar social, todos estos sistemas dan por sentado que tienen poder instrumental; pueden y deben alterar el propio mundo, pueden ejercer acciones y acarrear consecuencias (Nichols 1997: 32).

Armando Montaño un niño de 11 años, tiene la fascinación de convertirse en pescador. Su actividad pesquera comienza desde viernes hasta el amanecer del domingo en el lago Tumuyo de la provincia de Colomi del departamento de Cochabamba. El documental, la ópera prima de Dorian Magne con la co-producción de FILIS FILM, Arte Sur-production y Diabla Cine, fue liberada el mes de marzo en la plataforma de YouTube. El año 2019 tuvo su primer estreno en la Facultad de Humanidades de la Univeridad Mayor de San Simón, posteriormente se proyectó en el Festival de Cine de Santa Cruz, Fenavid.  

Magne, apasionado por el séptimo arte conoció la historia de Armando en 2019, cuando con su equipo de producción buscaba locaciones nuevas para la realización de un cortometraje de ficción para una tarea de su carrera de producción audiovisual en el ESCA. En ese scouting se encontró con la imagen de un niño pesquero, ese retrato cautivó a Dorian Magne y tuvo la idea de demostrar esa pureza y sencillez del niño, entonces empezó su proyecto independiente de realizar el documental. “Lo fundamental de un documental es entrar en persona, tener empatía, proyectar imágenes”, explica Dorian Magne. 

Alma Pura muestra un relato de la actividad pesquera, presentando al protagonista en sus días libres que tiene permiso para ir a pescar; nos demuestra la aproximación al lago Tumuyo. Sin embargo, de acuerdo a la experiencia de Armando, cuenta que es un lago sucio, lleno de basura y desechos como pañales, bolsas de pipocas, animales muertos como gatos, perros hasta cerdos, pero igual, él con atrapar mayor cantidad de peces y mejor si son grandes, es feliz y, esa felicidad tambien se lo demuestran sus padres y abuelita que lo alientan a que sea pescador. Pero, eso no quiere decir que todos los días comen pescado, no, sino que, Armando halló una actividad de sustento económico para sus gustos de los recreos en la escuela, y okey, eso es destacable porque desde tan joven ya se gana su propio dinero, cosa que un niño de la ciudad no lo haría porque cuenta con todas las comodidades capitalistas. 

El documental presenta rasgos de un pensamiento cultural y social, sin dejar de lado la identidad cultural, claro porque implícitamente hay una identificación y proyección del protagonista, se identifica con su familia, en este caso con su tío que es albañil. A los veinte años, Armando quiere tener la misma profesión que su tío y ganar buen dinero. A su edad ya está pensando en una estabilidad económica. En este sentido considero que esto es causado por el aspecto de que estamos acostumbrados y enfocados en un solo sistema, en un círculo vicioso, una especie unidimensional, porque en nuestras mentes ya está como que marcado, tatuado o arraigado si prefieren el termino, esas prácticas, tradiciones, hábitos culturales, económicas pedagógicas y comunicativas, ya que inconscientemente proyectamos y apuntamos hacia un líder –ideal más próximo de nuestra ámbito social y/o familiar–, en algunos casos se padece de miopía, del que sencilla y llanamente existe una conformidad de identificación y proyección . Esto proviene de la forma en cómo te educan. Por ejemplo, te dicen: Tienes que ser como tu papá, o, tienes que ser como tu mamá. Y si es que ya te sientes conforme e identificado, de por sí sólo te proyectas y dices como Armando: quiero ser como mi tío. Por el momento sus padres y abuelita le apoyan y motivan a que sea pescador como algún día su padre lo fue en el pasado. 

La técnica y lenguaje cinematográfico del documental Alma Pura registra imágenes increíbles del paisaje de la provincia de Colomi y del Lago Tumuyo. Una técnica y composición fotográfica limpia e impecable. La destreza con la cámara es incomparable porque demuestra buen nivel de producción cinematográfica y, creo que son señales del menú que hoy se halla disponible de la cotidianidad más prosaica, por lo que respecta al vínculo con la experiencia social; la posibilidad de que cada quien, cámara en mano, configure su propia versión del contexto social - cultural y la haga pública en espacios consagrados o alternativos, por lo que respecta a los enunciadores. El desarrollo y el acceso a la tecnología, por lo que toca con los medios, y la posibilidad de no limitarse en las formas expresivas que cada realizador tiene. En este mismo sentido la composición estética de los planos aéreos denota esa tranquilidad que te hace sentir la belleza de la naturaleza, digamos una purificación y satisfacción del alma y ese alejamiento de la contaminación digital y ambiental. 

La reflexividad y la autoconsciencia, la narración, el distanciamiento, la retórica ya no solo son lingüística sino también visual y sonora; el documental juega ingeniosamente con imagen y sonido, en este aspecto es espléndido la melodía de la musicalización compuesta por el grupo musical europeo Imayra. Da gusto y complacencia oír y ver lo que te están contando. Sin duda alguna considero que Dorian Magne o más conocido como Dorian Vertov, de acá a un corto plazo de tiempo nos deleitará con extraordinarias historias y producciones, del que deberíamos estar pendientes de su desenvolvimiento en el séptimo arte.